Con la llegada de a temporada ciclónica, repasamos los preparativos para estar listo ante el impacto de un huracán

El huracán Beryl perdió fuerza esta mañana y ahora continúa con esa tendencia hacia el Caribe con vientos máximos sostenidos de 45 mph, según el informe del Centro Nacional de Huracanes.

El boletín de las 11:00 p.m. del NHC ubica a Beryl en la latitud 13.1 grados norte, 54.3 grados oeste, con un movimiento hacia el oeste noroeste a 18 millas por hora, con vientos máximos sostenidos de 45 mph. Según el pronóstico, Beryl debe convertirse en una depresión tropical justo antes de moverse sobre las Antillas Menores. 

En la imagen actualizada de trayectoria, Beryl debería pasar cerca de Puerto Rico como una depresión tropical el lunes.

El meteorólogo Gabriel Lojero, del Servicio Nacional de Meteorología, había indicado más temprano que existía una probabilidad de que Beryl sea degradado a tormenta tropical en el boletín de las 11:00 a.m.

“Hay una extensa nube de polvo del Sahara al norte del sistema y eso le está básicamente poniendo aire seco. Es un veneno para los ciclones”, explicó Lojero.  

Detalló que el NHC proyecta que Beryl pase al sur de Puerto Rico como tormenta tropical durante la noche del domingo y el lunes. “Parece ser en este momento que los vientos más fuertes (de tormenta tropical) se van a quedar sobre las aguas del Caribe, según esa trayectoria oficial hasta el momento”, dijo.

Beryl tiene un movimiento de traslación de oeste noroeste y se mueve a 14 mph. Según el CNH, se espera un giro hacia el oeste noroeste con algún aumento en la velocidad de traslación durante los próximos días.

El meteorólogo explicó que el aumento en la velocidad, así como otros factores limitantes en la zona no son condiciones favorables para el desarrollo de los ciclones, por lo que aún se espera que se debilite a medida que vaya acercándose.

“Los ciclones tropicales son entidades bien frágiles, no puede tener viento seco, no puede tener vientos cortantes, ni tampoco se puede mover a una velocidad de traslación muy rápida porque entonces no puede mantener su estructura”, señaló.

En cuanto a los impactos que se esperan en la isla, podrán observarse vientos de entre 15 a 25 mph con ráfagas potencialmente de hasta 40 mph en áreas de tronadas y acumulación de lluvia de 1 a 4 pulgadas, según Lojero.

“En este momento, el peligro más grande van ser las lluvias. Podrían causar problemas de inundaciones en áreas propensas, al igual que deslizamientos en áreas de terreno empinado”, dijo.

Las condiciones del mar también se verán deterioradas durante los próximos días. Para aguas del Atlántico se espera oleaje entre ocho a 10 pies a través de las aguas de mar afuera, mientras que para aguas del mar Caribe, el oleaje rondará entre los 10 y 12 pies, con un alto riesgo de corrientes marinas para la mayoría de las playas.

Para el lunes, se podrá observar oleaje de cuatro a seis pies en las costas.

El comisionado del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), Carlos Acevedo Caballero, convocó hoy a todos los alcaldes y directores municipales a reuniones de preparación para el evento atmosférico.

Mientras, el gobierno de Puerto Rico informó ayer que se declarará un estado de emergencia en la isla y anunció la suspensión de labores de empleados públicos para este próximo lunes, día que se esperan sentir los efectos del fenómeno atmosférico en la zona.



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