Nuestros fotoperiodistas realizaron un compendio de imágenes de lo ocurrido en el sepelio del exgobernador en San Juan.

En su largo historial político, no hubo un solo instante en el que Rafael Hernández Colón dejara de mostrar su defensa férrea y profundo amor por el Partido Popular Democrático (PPD) y por el Estado Libre Asociado.

Sin embargo, esa apología y lealtad nunca le impidieron ponerse al servicio de los líderes de los partidos de oposición e, incluso, ayudarlos o aconsejarlos.

Y así quedó evidenciado ayer con el testimonio de cada uno de los servidores públicos, principalmente exgobernadores, que rindieron homenaje a la vida y trayectoria política de quien fuera el gobernador de Puerto Rico por 12 años.

Gracias a Dios todopoderoso por habernos dado un líder que se entregó en cuerpo y alma a su pueblo. Él dio la buena batalla”, dijo la exgobernadora Sila María Calderón mirando el féretro de Hernández Colón.

La exmandataria describió como un “gigante” a quien fue su jefe mientras ella ocupó la secretaría de la Gobernación, entre otros puestos.

Calderón fue la primera de los exgobernadores vivos que dio su mensaje en la rotonda del Capitolio, donde se rindió tributo al gobernador y presidente del Senado más joven que ha tenido la isla.

El momento más emotivo fue cuando el exgobernador Carlos Romero Barceló se dirigió a quien fuera su rival político por más de 30 años para reconocer su fibra humana y política. Destacó, en un escueto mensaje, que Hernández Colón pasó dejó de ser un adversario político para ser su amigo.

Reciba su hija Dora Mercedes y sus hijos, así como su viuda Nelsa, sus nietos y demás familiares un fuerte abrazo del adversario político que reconoce la calidad humana del amigo y gran puertorriqueño Rafael Hernández Colón”, dijo Romero Barceló, quien recibió una ovación.

Inmediatamente, caminó hasta la familia cercana de Hernández Colón para darles un beso y un abrazo a cada uno, mientras aun el público permanecía de pie aplaudiendo.

Romero Barceló protagonizó duros y fogozos encuentros contra Hernández Colón mientras aspiraban a la gobernación del país. Por tres términos Hernández Colón y Romero Barceló se disputaron el puesto electivo de mayor jerarquía en la isla.

Los exgobernadores Aníbal Acevedo Vilá y Alejandro García Padilla elogiaron el orgullo que le imprimió Hernández Colón a todo popular.

Por su parte, el exgobernador del Partido Nuevo Progresista (PNP), Luis Fortuño, reveló que desde el primer día que asumió la gobernación en 2009, recibió la visita de Hernández Colón para ponerse a su disposición.

“De ahí en adelante el que buscaba (consejos) era yo”, afirmó Fortuño, quien catalogó al exgobernador como un hombre de “intelecto privilegiado” y de “compromiso con la verdad siempre”.

El exgobernador Pedro Rosselló González fue el único ausente en la ceremonia que se caracterizó por la solemnidad, la cordialidad y el respeto.

El primer ejecutivo Ricardo Rossselló Nevares, al igual que el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, elogiaron la capacidad de Hernández Colón para trascender líneas políticas.

Rosselló Nevares contó que, bajo el segundo mandato de Hernández Colón (1985-1992), él comenzó a desarrollar su “conciencia política” siendo un adolescente. Fue el único que llamó a Hernández Colón como le decían los populares: “gallito que no se juye”.

Por su parte, Rivera Schatz describió a Hernández Colón como “una figura de una talla admirable”. Reveló que, cuando era comisionado electoral del PNP, no dudó en visitar al exgobernador para hablar de temas electorales.

Exaltó la gesta de Hernández Colón al crear leyes de avanzada como la de Ética Gubernamental, la que prohíbe la violencia doméstica, la de Municipios Autónomos y la que dio vida a la Oficina del Panel sobre el Fiscal Especial Independiente.

La familia de Hernández Colón reconoció que cada discurso fue conmovedor, sobre todo de quienes fueron sus adversarios, dijo Pablo José Hernández, uno de los nietos del fenecido exgobernador.

“Creo que el momento más conmovedor fue cuando Carlos Romero Barceló habló porque yo no estaba vivo, pero yo conozco esas historias y sé que esa fue una adversidad bien fuerte y de mucho sufrimiento para ambas familias”, expresó Hernández.

Fue el padre de Pablo José, José Alfredo Hernández Mayoral, quien contextualizó los elogios a la vida de Hernández Colón con un mensaje diáfano para los actuales dirigentes del país.

“Hernández Colón no se va sin dejar instrucciones. Su vida, sus ejemplos, sus palabras son las instrucciones”, sentenció.

Dijo que de lo que se trata es de “seguir su ejemplo”. “Si logramos aproximarnos, estaremos bien. Tan solo aproximarnos”, sostuvo con evidente emoción.

Mientras, la viuda de Hernández Colón, Nelsa López, agradeció todo el apoyo y cariño recibido que,sin duda, “ayuda a la familia a sobrellevar un dolor que es inmenso”. “Yo me alegro porque él lo que tuvo para este pueblo fue amor en toda su trayectoria”, afirmó.

“Estamos sorprendidos por lo que ha sucedido aquí. Mucho más de lo que esperábamos”, agregó el hijo mayor de Hernández Colón, Rafael Hernández Mayoral.

Cerca de la 1:00 p.m. los restos de Rafael Hernández Colón-una vez más cargado por sus familiares- serán llevados a la Catedral de San Juan.

Allí, el arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, catalogó al exgobernador como el “nuevo prócer puertorriqueño”.

En esta historia colaboraron Alex Figueroa y Damaris Hernández.


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