Esperan una alta demanda de pescados y mariscos durante la Semana Mayor.

Son las 11:00 de la mañana del sábado, y los rayos del sol comienzan a picar en la piel. El pescador Juan Cortiña prepara su pequeña embarcación blanca cargada de ocho nasas- unas redes de pesca que parecen canastas de metal- en la Villa Pesquera de Cataño para hacer la pesca del día y abastecerse ante la llegada de la Semana Santa.

Como Cortiña, quien ha pescado por los últimos 35 años, los pescadores del país se aprestan para atrapar la pesca de la Semana Mayor, época en que las familias católicas tienden a comer pescado.

Este año, sin embargo, las condiciones del tiempo, particularmente los vientos fuertes y las marejadas altas, han mermado las producciones pesqueras.

“(La captura) depende de Papa Dios. Cuando el día se ponga bueno, podemos salir y pescar. Pero, si el mar está malo, no podemos aventurarnos mucho, y quedarnos cerca y tratar de capturar algo”, expresó Cortiña.

Aun así, Cortiña y otros pescadores en la Villa Pesquera aseguraron durante una inspección del Departamento de Agricultura y el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) que capturarán los mariscos que estarán en los platos de los puertorriqueños en la semana entrante.

“Ahora, para el tiempo de Semana Santa, nuestra expectativa para la pesca es lograr una mayor captura, una mayor producción, siempre y cuando el tiempo lo permita”, afirmó el también biólogo.

Según Cortiña, las especies de pescado más populares en esta época son el chillo, el mero y la sierra.

“Hay otras especies que no son tan conocidas que son buenas también como el arrayao, la colirubia, la cabrilla. Son especies también muy buenas que la gente no conoce mucho”, consideró.

Por su parte, Carmelo Naranjo, quien comenzó a pescar a los 15 años, indicó que una de las especies que más se procura en el periodo de la Semana Mayor es el chillo, que vende a $8 por libra.

Por suerte, ayer, Naranjo, de 38 años, tuvo una pesca buena de unas 80 a 100 libras de pescado y langosta. “Pesca hay. Hay buena pesca. Pero es el ‘weather’ (clima) que nos aguanta”, explicó el pescador, cuyos clientes principales son restaurantes e individuos.

Tommy Forte, propietario de Pescadería Cataño, cuenta con ocho tanques para langostas, que vende a $9 por libra. Cada uno tiene capacidad para 2,000 libras y, ante la proximidad de la Semana Santa, los ha vaciado casi todos.

“Nosotros por más quetrabajemos- ahora mismo hay mucho viento- no vamos a dar abasto. Es imposible dar abasto”, expresó el comerciante, quien vende principalmente a restaurantes, supermercados e individuos, además de exportar.

Forte, quien fue pescador y mantiene la pescadería desde hace 39 años, indicó que en esta época el comercio recibe cinco a 10 veces la cantidad usual de clientes. “Antes de tiempo, nosotros vamos preparando y embolsando para poder darle producto a la gente”, detalló Forte, cuyo negocio emplea a unas ocho personas.

La Villa Pesquera de Cataño, que mira hacia el Castillo San Felipe del Morro y la Bahía de San Juan, alberga pequeños comercios como el de Forte, además de los pescadores. Según el alcalde del municipio, Félix Delgado Montalvo, unas veinte familias dependen de la villa, que administra el Ayuntamiento.

Inspección en la Villa Pesquera

Durante la visita de las agencias gubernamentales, el secretario de Agricultura, Carlos Flores, recordó que los pescadores hacen sus mejores ventas en esta época por la gran demanda por los productos marinos.

El funcionario informó que, ante los estragos del huracán María, la agencia asignó unos $400,000 para suplir materiales a los pescadores alrededor de la isla.

“Este año, vamos a medir cuál es el efecto que ha tenido esa iniciativa porque la última entrega si hizo hace como dos meses”, precisó Flores, quien detalló que el proyecto impactó a unos 300 pescadores.

Cortiña fue uno de los beneficiados de esta iniciativa, pues recibió materiales para construir 20 nasas después del paso de María. Ahora, cuenta con 70.

Por su parte, el secretario de DACO, Michael Pierluisi, aseguró que funcionarios de la agencia estarán activos alrededor de la isla para verificar balanzas y “shoppers” en los supermercados.

“Los inspectores siguen en la calle. La semana que viene van a estar lunes, martes y miércoles trabajando. Obviamente, nuestra intención no es multar, pero, si encontramos violaciones, sí se multan”, enfatizó.


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