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Cientos de personas se dieron cita a la playa del Último Trolley para darse un chapuzón. (horizontal-x3)
Cientos de personas se dieron cita a la playa del Último Trolley para darse un chapuzón. (Teresa Canino )

Mientras que el gobierno de Puerto Rico impulsa una nueva legislación proestadidad para convertir a la isla en un territorio incorporado, miles de personas abarrotaron hoy, miércoles, las playas de San Juan para disfrutar del día feriado por la conmemoración de la Independencia de Estados Unidos.

A un lado quedó el eterno debate por el estatus político del país y las medidas de austeridad que quiere implementar la Junta de Supervisión Fiscal ante una monumental deuda para sacarle provecho a un día libre a mitad de semana en las costas de la capital, ideal para azar carnes, jugar paletas, escuchar música por altoparlantes, bañarse con agua salada y capturar un bronceado.

El calentón de la tarde brumosa no fue impedimento para que algunos locales mostraran su lado “patriótico”, ya fuera a propósito o por accidente, con sus atuendos playeros en la Playa del Último Trolley en Ocean Park, atestada por un sinnúmero de sombrillas de colores.

“El día está nítido. (Vengo) a compartir con mi nena, mi esposa, a tomar sol, agua, y a celebrar la independencia”, dijo Orlando Ruiz, sanjuanero de 39 años, quien lucía un traje de baño con la bandera estadounidense.

“Es una situación (el estatus), cómo te digo, tiene sus cosas positivas y otras negativas dependiendo del punto de cada cual. Los fondos de afuera vienen bien como las becas universitarias, pero cuando se piden otras cosas, no las quieren, pero tampoco las sueltan. Es como todo, si quiere algo tienes que dar algo”, opinó sobre el estatus político.

A pasos de Ortiz se encontraba Alberto Camareno, un gurabeño de 32 años, quien aprovechó la casualidad de la fecha para ponerse un bañador con la bandera de 50 estrellas.

“Es la primera vez que vengo a la playa (en esta fecha). Creo que es válido celebrar este día porque recibimos muchas ayudas, que somos parte de Estados Unidos y podemos compartir la misma celebración”, expresó.

Acompañada de una docena de familiares bajo una carpa azul con una mesa de dominó, par de asadores de gas (BBQ) y carderos con comida, Lourdes Robinson Álvarez, vecina de Villa Palmera de 57 años, catalogó como un sinónimo el 4 de julio con ir a la playa.

“Si es política, no lo sé. Pero, el 4 de julio para nosotros ha sido todos los años celebrarlo en mi playa, el Último Trolley”, sostuvo.

En la orilla de la Laguna del Condado, detrás del expreso Ramón Baldorioty de Castro, Syramid Montalvo, de 31 años, esperaba en una silla de playa a que su hermana terminara de cocinar una fila de pinchos en un BBQ.

“El boricua celebra todo, ‘thats it’. A pesar de todo, hay que dar buena cara”, precisó sin querer adentrarse en una reflexión sobre el estatus político durante el feriado por excelencia de los estadounidenses, nación que cumple 242 años de independencia. 

En una de las colinas de arena de la orilla, Tatiana Méndez, de 30 años, estaba clara de que las playas estaban llenas por el simple hecho de que los boricuas tienen libre de sus trabajos y quieren despejarse.

“No creo que estén celebrando la Independencia de Estados Unidos. Hoy y todos los días son para reflexionar sobre el estatus que se encuentra el país. La realidad es que las cosas están bien malas y los que salimos a trabajar y pagamos contribuciones vemos que cada día el costo de vida sube. Pero, disfrutamos de estos ratitos para poder despejarnos un rato y ojalá haya, todos los días, manifestaciones para ver si logramos un cambio”, indicó.

La playa del Último Trolley no fue la única que estuvo llena, ha juzgar por las imágenes en las redes sociales muchos boricuas decidieron abarrotar otros balnearios alrededor de la isla.



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