En lo que va del 2019, 65 menores que estaban bajo la custodia del Departamento de la Familia han sido adoptados. (Suministrada) (semisquare-x3)
En lo que va del 2019, 65 menores que estaban bajo la custodia del Departamento de la Familia han sido adoptados. (Suministrada)

A sus 14 años, Marcos y Mateo -gemelos que llevan casi una década bajo la custodia del Departamento de la Familia- tienen muy claro qué es lo que buscan en una familia adoptante.

“Que no nos maltraten, no nos traten mal... Que sean buenas personas”, dijo Mateo.

Marcos interrumpe para agregar un requisito: que no fumen. “Yo soy asmático”, agregó el extrovertido adolescente amante del boxeo, disciplina que practicaba cuando era más pequeño.

Los menores viven en hogares separados, pero se reúnen con regularidad. Mateo quiere ser programador de computadoras o veterinario y Marcos, estilista.

“Separado (de mi hermano) no aceptaría que me adoptaran”, aseguró Mateo.

“¿Qué es lo que buscan de una familia?”, se les preguntó.

“Amor, lo que nunca me dieron”, respondió Marcos.

“Nos dieron, pero no lo que necesitábamos”, agregó Mateo.

Historias como las de estos hermanos se repiten entre los cientos de niños que permanecen bajo la custodia de la agencia. Actualmente, la dependencia tiene 92 niños listos para ser adoptados. Otros 30 están a punto de completar el trámite para ser liberados de la patria potestad.

De estos menores, el mayor segmento tiene entre ocho y 12 años. Mientras, un 70% ha sido diagnosticado con condiciones que van desde problemas de aprendizaje hasta hiperactividad.

“Son niños que a veces están en un expediente esperando que alguna vez los pareen (con adultos interesados en adoptar). Hay que sacarlos”, expresó Nancy Martínez, especialista de trabajo social en el Servicio de Adopción.

Como parte de la campaña educativa para promover la adopción de niños mayores de siete años, llamada “Familias que nacen del corazón”, la agencia ofreció ayer talleres de Bellas Artes a los menores liberados de patria potestad.

“Nosotros entendemos que uno de los elementos principales para el desarrollo de los niños es, precisamente, ese contacto con las artes. Es importante para que ellos se expresen”, dijo la secretaria de la Familia, Glorimar Andújar.

En el teatro Arriví, en Santurce, los menores tuvieron la oportunidad de tomar talleres de baile, teatro, pantomima, títeres, modelaje y confección de figuras con globos.

Tras los talleres, ofrecerán hoy una serie de presentaciones, a partir de las 2:00 p.m., frente a parejas e individuos que forman parte del Registro Estatal de Voluntarios de la Adopción (REVA).

“Que puedan ver a los niños en un ambiente distinto, expresándose tal y cual ellos son”, sostuvo Andújar.

Actualmente, el REVA está integrado por 162 parejas o individuos.

En la última década, 2,188 menores bajo la custodia del Estado han sido adoptados. En el 2018, 165 menores bajo la custodia de la agencia fueron acogidos por una nueva familia. Mientras, en lo que va del año ya se han formalizado 65 adopciones, 17 más en comparación con el 2018.

“Lo que queremos es presentar al menor tal y cual es él, desarrollándose en un ambiente normal, sin ningún factor externo que los pueda cohibir”, puntualizó Andújar.

“Que puedan verlos y que puedan considerar la alternativa de adoptar niños más grandes. Estamos seguros que hay familias allá afuera que son ese hogar ideal que nosotros estamos buscando para nuestros nenes”, añadió la funcionaria.

Andújar sostuvo que cada día más familias expresan su interés en adoptar niños más grandes, lo que atribuye a la campaña educativa basada en testimonios de padres adoptantes.

“Hay muchos mitos, hay muchos temores... La educación es básica, el que la gente comprenda el proceso y sienta que está acompañado”, reconoció.

La aprobación de la nueva Ley de Adopción (Ley 61-2018) ha sido un factor determinante también, ya que ha aligerado el proceso, aunque aun existe trabas legales que superar, añadió.


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