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La Policía de Bayamón ocupó alrededor de 10 pistolas calibre 45 entre los residentes ubicados en la periferia de la calle 40 de la urbanización Reparto Santa Teresita en Bayamón, donde murió el joven Francisco Javier Cancel Flores a causa de una bala disparada al aire en la despedida de año.

El teniente José Rosario Polanco, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de la región de Bayamón, indicó que, a pesar de las 10 pistolas ocupadas, la Policía aún no ha podido identificar el arma que disparó la bala que acabó con la vida de Cancel Flores, de 14 años.

Rosario Polanco dijo que las pistolas ocupadas pertenecen a personas que poseen licencia para tener o portar armas. A raíz de la muerte de Cancel Flores, la Policía de Bayamón había anunciado que utilizaría los listados de armas legales que posee la Uniformada para identificar a las personas que tienen licencia en el área donde ocurrió la tragedia.

Rosario Polanco, quien tiene a cargo la investigación, manifestó que las pistolas ocupadas son calibre 45 porque una bala de ese calibre fue la causante de la muerte del joven.

El teniente no precisó si todas las pistolas ocupadas pertenecen a residentes de la urbanización Santa Teresita o si hay dueños de armas que residen en los barrios aledaños a la urbanización. Agregó que de las 10 pistolas solo dos han sido analizadas por el Instituto de Ciencias Forenses y el resultado ha sido negativo. Señaló que otras tres pistolas fueron descartadas por razones que no identificó.

“Hay entre cuatro y cinco pistolas que estamos en proceso de enviar a Ciencias Forenses para que sean analizadas, según me indicó el sargento José Ortiz”, dijo Rosario Polanco.

El teniente dijo que la Policía tiene confidencias sobre personas que dispararon al aire la noche de la despedida de año, pero señaló que es necesario identificar el arma y comprobar que la bala mortal fue disparada por esa pistola.

“Esa identificación aún no ha ocurrido”, dijo Rosario Polanco.

La investigación de esta muerte ha estado plagada de obstáculos. En primer lugar, los vecinos de la calle 40 señalaron a dos personas que dispararon al aire aquella noche, pero nadie es capaz de identificarlas. Además, los casquillos de bala hallados en el área donde se encontraban esas personas no son compatibles con la bala que mató al joven.

Incluso, el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, ofreció $25,000 de recompensa para quien ofrezca información que logre identificar al culpable de la muerte, pero hasta ahora no se han producido arrestos.

“Esta es una investigación que hay que hacerla con calma, porque hay que levantar evidencia pericial para acusar a una persona de asesinato. Una cosa es que una persona dispare al aire y otra que esa bala mate a una persona, y eso hay que probarlo”, dijo el comandante Juan Cáceres Méndez, director de la Policía en la región de Bayamón.

Ni el comandante Cáceres Méndez ni el teniente Rosario Polanco pudieron garantizar que están próximos a esclarecer la muerte del joven Cancel Flores.


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