Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

No hay manera de que su voz se confunda con la de otra persona. Tiene un tono de voz alto, unos ademanes que cortan en aire y enfatizan cada palabra que dice, siempre anda vestido de negro y no hay quien le “coma los dulces”, porque asegura que nació para ser libre de estereotipos y etiquetas.

Admite que en ocasiones tiende a ser gritón y grosero, pero su pasión infinita por ayudar a los demás y defender a los pobres, quizá refleje lo contrario.

Le dicen Papo Christian que en su comunidad significaba “hijo de Christian”, el abuelo que lo crió. Pero su nombre verdadero es Roberto Pérez Santoni, aunque pocos llaman así a este reconocido líder comunitario, que ha trabajado como maestro y ahora se dedica a labor voluntaria.

Este año celebra el octavo aniversario de la Cruzada Nacional contra los disparos al aire en Puerto Rico.

Ha vivido toda la vida en el caserío Manuel A. Pérez en Río Piedras y asegura que morirá ahí y hasta se ha imaginado cómo será su funeral: un fiestón en el salón de la comunidad.

En la puerta principal de su pequeña casa, en el segundo piso, pega un papel con una lista de compromisos escritos a mano que titula como “importante” en letras mayúsculas.

Como parte de la bienvenida a su casa, presenta a su mascota y control de insectos “Lucky”, un lagartijo domesticado que ronda la sala llena de cuadros con fotos y reconocimientos por sus labores cívicas.

Después de explicar que es casi imposible mantener su sala completamente ordenada por la cantidad excesiva de cajas llenas de papeles, libros y archivos, se sienta conversar como solo él puede hacer.

 

¿Qué le ha motivado a actuar y ser parte de actividades comunitarias durante tantos años?

Yo quería ser sacerdote cuando era joven pero claro, no se dio porque si hubiera sido sacerdote ya me hubieran excomulga'o porque yo no me iba a quedar calla'o y estando en esto es que siento que hombres, mujeres, niños, ancianos, luchamos por los derechos de todos y porque siento que debo de aportar algo. Y como soy medio loco así, filosofando, entiendo que venimos hacer algo para que haya ese cambio y es que hay que atreverse a hacer.

 

¿Qué ha sido lo más difícil con lo que ha tenido que luchar?¿Estereotipos, prejuicios...?

Ay, mira, bregar con gente sin compromiso. Me mortifica, me molesta que las personas vivan con esta burocracia y esta cosa, cuando estamos para ayudarnos unos a otros. Es como los funcionarios que tú eliges y estas personas que trabajan en sus oficinas, se creen que están haciendo favores por trabajar por el público. Me indigna que la gente no haga lo que tiene que hacer, los políticos y alcaldes y toda esa gente, que se les paga para eso. Esas cosas me mortifican y esa gente que se mantiene en una actitud de que tú tienes que ser de esta forma o aquella... ¡Pues no! Uno es como uno es y ya.

 

Y Papo Christian, ¿es bueno como parece ser?

Hay gente que viene a decirme, “ayyyy es que tú eres taaan bueno...”. Mira, yo les digo que no soy bueno na', que soy un ser humano igual que todo el mundo y hago lo que mi corazón y mi conciencia me dicen qué tengo que hacer.

 

¿Y qué es lo que tiene que hacer?

Pues servir. Y tratar de estar preparado cuando me vaya pa'l otro la'o porque cuando uno se va lo único que nos vamos a llevar es lo vivido y lo sentido, lo bueno y lo malo, la vida, por eso hay que vivirla con intensidad, con gusto y dejar algo... Suena idealista o un poco quijotesco, pero, todo es dejar un poquito mejor lo que tú encontraste cuando llegaste... Yo soy a así, veo cosas que la gente no ve. Soy medio loco. A veces me siento medio Quijote, me lo tripeo, me gusta.

 

¿Qué eventos le han impactado y han cambiado su vida?

La muerte de mi hermano a mí me mató. Estuvo preso muchos años y murió de sida. Con mi hermano me morí un poco. También con mis gatos, que los amaba un montón. La muerte de ellos también me afectó. Pero muriendo se nace y naciendo se muere.

 

Se compara con el Quijote y a él no lo tomaban en serio. ¿Cree que lo toman en serio?

A mí sí porque no soy Quijote. Yo tengo mis pies bien puestos en la Tierra. me gusta andar descalzo, porque me gusta sentir el piso, el calor y el frío, la realidad.

 

¿Qué es lo más que le indigna de la situación de Puerto Rico y la de los residenciales públicos?

El que se nos margina, que la pobreza en Puerto Rico está criminalizada. Entonces aprendí, “diablos, la pobreza es tremendo negocio”. Porque la gente que hacen propuestas federales empiezan hacer propuestas, por ejemplo, de enseñar higiene oral y viene cualquier soplapote de por ahí, desgracia'o o desgracia', vividor o vividora, y pide cincuenta mil pesos, hace una reunión en el centro, nos regala un cepillo de dientes de una peseta y se jartó todos los chavos. Aunque hay organizaciones que hacen trabajo muy bueno, pero otros son unos buscones.

 

¿Qué responde a la imagen de vulgar y cafre que le atribuyen?

Las contestaciones que tengo son: Cafres, los cafres son una tribu de negros que existe en África septentrional -esto es para los intelectuales, pa' los finos. Los puertorriqueños descendemos de los indios, de europeos y de esclavos negros y si ser cafre es descender de negros, yo soy cafre ¡¿y qué?! Pero si cafre, es en el sentido que se le da ahora, ¡lo soy también! ¡No me importa porque yo no soy un hipócrita! Les invito a que estudien el origen de las palabras antes de juzgar.

 

Lleva toda su vida viviendo aquí. ¿No cree que es conformismo?

No, porque siempre estoy trabajando, por mi gente, por todos. Aquí nací, aquí estudié, aquí viví y aquí moriré.


💬Ver 0 comentarios