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El antiguo edificio que alberga la sede de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín parece tener los días contados por presuntamente no estar preparado para resistir un fuerte terremoto.

El arquitecto Santiago Gala Aguilera denunció que la demolición del edificio, construido en el 1963, está pautada para el sábado, 12 de mayo, a pesar de que no se siguió el protocolo establecido para hacer trabajos en estructuras bajo la jurisdicción de la Oficina Estatal de Conservación Histórica (OECH).

El presidente del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas, Rafael Castro, explicó que el edificio contiene unos elementos distintivos de la década del 1960 que se deben conservar.

“Tiene ese vocabulario, unas columnas muy esbeltas y bonitas que parecen tréboles. Es un edificio que tiene unas funciones particulares de la FAA, pero tiene ese lenguaje muy de esa época, que le llaman el modernismo ecléctico, y es un edificio muy interesante”, indicó Castro.

“Inclusive tiene un significado cultural para nosotros los puertorriqueños porque es de los pocos edificios de ese tipo que se desarrollaron en Puerto Rico, y está ahí. El día que lo demuelan desapareció, y hay formas de mantenerlo”, agregó Castro sobre la estructura, visible desde la avenida Román Baldorioty de Castro.

Una ley federal, la National Historic Preservation Act de 1966, obliga a las agencias federales a consultar con la OECH los proyectos que realicen en Puerto Rico.

Según Gala Aguilera, este proceso no se dio, a pesar de que el plan original consistía en realizar alteraciones para hacer la estructura resistente a terremotos. Agregó que el nuevo plan contempla  demoler la estructura.

“Hace tan solo un mes, la comunidad de arquitectos se ha enterado del inminente derribo y, al amparo de la propia ley federal, algunas organizaciones le han manifestado a la FAA su objeción a la demolición y el deseo de ser partícipes del proceso de consulta”, indicó Gala Aguilera.

Mientras, el presidente de los arquitectos indicó que en ocasiones se toma la determinación de demoler una estructura debido al esfuerzo y el alto costo que representa atemperarla a los códigos de construcción actuales, pero que en el caso de edificios como éste, hacerlo vale la pena.

Gala Aguilera indicó que algunas de estas organizaciones son el Instituto Americano de Arquitectos, Capítulo de Puerto Rico; el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, y la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico.

Agregó explicó que el edificio fue diseñado por la firma Brooks and Barr, una firma reconocida por sus trabajos de arquitectura moderna, entre los que se encuentran la sede del Departamento federal del Trabajo, la Libreria  Lyndon Baines Johnson y el museo de la Universidad de Texas, la oficina del Servicio Postal en Austin Texas, y el centro espacial de Houston, también en Texas, y la embajada de Estados Unidos en México, entre otros.

En Puerto Rico, el arquitecto asociado que trabajó en el diseño del edificio fue Horacio Díaz.

Anoche no fue posible una reacción de la FAA, ni del director de la OECH, Carlos Rubio.


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