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La denuncia de alegada violencia doméstica que pesa contra el portavoz del Partido Popular Democrático en la Cámara, Héctor Ferrer, podría provocar al menos tres focos de controversia en la colectividad que su dirigente, Alejandro García Padilla deberá intentar contener a solo nueve meses de las elecciones generales.

Ferrer, además de ser el portavoz de la minoría popular en la Cámara, es candidato a la alcaldía de San Juan y vicepresidente de su partido.

Conocedores de la faena política dentro del PPD, que prefirieron hablar bajo anonimato, coincidieron en que si se concreta una acusación por violencia doméstica contra el legislador, su renuncia a las posiciones de liderato sería inevitable.

Lucha por la portavocía

Ello dejaría vacante la portavocía de la Cámara a la que aspiran sus colegas Jaime Perelló, Luis Vega Ramos y Jorge Colberg.

Según los entrevistados, en este escenario, el PPD tendría que determinar si deja al portavoz alterno Luis Raúl Torres hasta que termine el cuatrienio, pues a la sesión legislativa le restan cuatro meses, o permite que uno de los tres aspirantes asuma el liderato antes de las elecciones.

“El partido podría decidir también esperar a la primaria y establecer que quien obtenga la mayor cantidad de votos asuma la portavocía, pero sin duda eso colocaría a esa persona en ventaja sobre los otros dos y provocaría enconos que Alejandro no necesita a esta etapa de la campaña”, comentó una fuente.

Entre los candidatos para liderar la Cámara por el PPD, Perelló tiene el apoyo de varios alcaldes, pero no es muy cercano al presidente de la Pava. Colberg tiene el apoyo de García Padilla, pero su arraigo entre los alcaldes y compañeros no es amplio.

Mientras, Vega Ramos no es cercano al presidente ni a los alcaldes, pero podría surgir como ficha de consenso.

A preguntas de este diario, Perelló dijo que ese asunto no está en discusión por el momento, pero que ante la ausencia de Ferrer el portavoz alterno es quien asume la posición.

“Esta es una delegación unida”, manifestó.

Por su parte, Vega Ramos afirmó que hay que conceder el espacio que solicitó el presidente del partido para permitir que el proceso fluya. No fue posible contactar a Colberg para una reacción.

De otro lado está la posición de la vicepresidencia que asumió Ferrer cuando dejo la presidencia para abrir camino a García Padilla. La posición que por años había sido ocupada por un alcalde podría ser reclamada por ese grupo nuevamente.

Un hoyo en San Juan

Pero la situación quizás más difícil es que pone al PPD en la posición de tener que buscar otra vez a un candidato capitolino.

Ferrer asumió la candidatura a finales del año pasado, luego de dejar la aspiración a comisionado residente que había obtenido meses antes ante la imposibilidad de que el PPD consiguiera un candidato viable contra el incumbente Jorge Santini.

Las fuentes coincidieron en que el problema con la aspiración capitalina es que, por lo cercana de la elección, el candidato debe ser una figura reconocida y capaz de recoger al menos el medio millón de dólares que costaría la campaña.


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