Ricardo Ramos era una “distracción” (vertical-x1)
De todas las controversias en torno a la figura de Ramos, la de mayor trascendencia fue la contratación de Whitefish. (Archivo / GFR Media)

En medio de críticas a su desempeño tras el colapso del sistema eléctrico debido al paso del huracán María hace casi dos meses, el ingeniero Ricardo Ramos renunció ayer como director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

De inmediato, la Junta de Gobierno de la AEE aceptó la dimisión de Ramos, y ratificó unánimemente la designación del ingeniero Justo González como director ejecutivo interino. González, quien cuenta con 28 años de servicio en la AEE y se desempeñaba como director de Generación, fue recomendado por el gobernador Ricardo Rosselló.

“Lo cierto es que había una serie de distracciones y se tomó la decisión de ir en otra dirección. Esto va a pasar y pasa en todo gobierno”, dijo el gobernador, en referencia a las  controversias suscitadas desde el pasado 20 de septiembre –cuando María tocó suelo boricua– y que han retumbado, incluso, a nivel internacional.

Esas controversias incluyen fallas técnicas, apagones selectivos, falta de equipos y contrataciones de compañías con poco personal y experiencia para realizar sus tareas de apoyo.

“(Ramos) es un profesional que ha trabajado duro, pero entiende que esto es un contexto que ha distraído grandemente de lo que es la recuperación. En el mejor interés del pueblo de Puerto Rico y de lo que vamos a estar haciendo, se trabajó esa renuncia”, agregó Rosselló, quien se abstuvo de confirmar si él le peticionó la dimisión a Ramos. Tampoco explicó a que se refería cuando dijo “trabajar”  una renuncia.

"Muy personal"

A través de un mensaje en la red social Twitter, Ramos indicó que su renuncia “nada tiene que ver con algún asunto que esté cubierto en los medios”, sino que se trata de una decisión “muy personal”.

Agregó que consultó la decisión con su familia y el gobernador.

“Entendemos que el foco se tiene que mantener en lo que es la restauración del sistema eléctrico. En la forma y manera que el foco se ha visto un poco afectado en los pasados días, he tomado la decisión de renunciar a mi posición de director ejecutivo de la AEE”, dijo Ramos. 

Destacó, empero, que el plan de recuperación que elaboró tras el paso de María “está en pie”.

“Tenemos un plan excelente. Hemos recibido ayuda de bastantes utilidades eléctricas en Estados Unidos”, expuso, tras agradecerles a las brigadas de Florida y Nueva York, así como a los gobernadores de ambos estados, Rick Scott y Andrew Cuomo, respectivamente.

Ramos también les dio las gracias a los empleados de la AEE, particularmente a los celadores de línea y operadores de planta, y comentó que les consiguió equipos adicionales para continuar con las tareas de restauración. 

Dijo, asimismo, que algunos empleados fueron ubicados en su “justa posición y salario”.

 El exfuncionario no estuvo disponible para entrevista.

Whitefish

De todas las controversias en torno a la figura de Ramos, la de mayor trascendencia fue la contratación de   Whitefish Energy Holdings para tareas de restauración de líneas eléctricas devastadas por el huracán. La compañía, con sede en Montana y solo dos empleados al momento de su reclutamiento, pactó con la AEE por $300 millones.

Ramos siempre defendió a Whitefish, pese a las críticas de que sus tarifas eran elevadas, que el contrato no fue a subasta, que tuvo que subcontratar para movilizar brigadas, y que tenía vínculos con la campaña presidencial de Donald Trump.

Rosselló pidió la cancelación del contrato el 29 de octubre. Aun así, diversos sectores –federales y estatales– iniciaron investigaciones sobre las presuntas irregularidades cometidas.

El Congreso citó a Ramos a una vista el 7 de noviembre, pero este  se ausentó aduciendo que el viaje retrasaría las obras de recuperación. Una semana después acudió a otra vista congresional, donde rindió cuentas ante republicanos y demócratas, que le señalaron, entre otras cosas, que había perdido el tiempo en su gestión.

Al momento de la cancelación del contrato, a Whitefish se le habían desembolsado $8 millones por trabajo de campo, aparte de otros $3 millones por su movilización a la isla.

Fallas y apagones

Otro asunto que laceró la figura de Ramos son las constantes fallas e interrupciones eléctricas.  

Ayer, por ejemplo, la AEE implantó relevos de carga o apagones selectivos, luego que una avería en la cogeneradora EcoEléctrica, en Peñuelas, bajara la generación de 1,100 a 900 megavatios. Además, la central Cambalache, en Arecibo, no estaba funcionado por falta de combustible.

El jueves, las unidades #7 y #8 de la central San Juan, en la capital, salieron de servicio por “problemas técnicos”. Y el miércoles, múltiples sectores del área metropolitana y pueblos aledaños se quedaron a oscuras, luego que fallara la línea de transmisión de 230 mil voltios que va de Manatí a Bayamón. La línea estaba elongada y tocó una rama, lo que también evidencia el viejo problema de desganche en la AEE.

Antes de presentar su renuncia –y en un vídeo a través de Facebook–, Ramos anticipó que las fallas y apagones selectivos se minimizarán a finales de la próxima semana, cuando deberá completarse la reparación de la línea de transmisión de 230 mil voltios que va de Aguirre a Aguas Buenas.

Hasta ayer a las 6:00 a.m., la AEE había alcanzado  el 44.7% de su generación. Sobre eso, Rosselló se expresó frustrado, pero resaltó que las fallas también ocurren porque “es un sistema viejo, que sufrió daños previos”. 

“Sé que se ha puesto en tela de juicio por qué se han causado estas fallas y si hubo intervención”, agregó el mandatario, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de sabotaje, una idea que uno de sus asesores soltó en Twitter. 

“Cuando están levantando un sistema de energía eléctrica colapsado, habrá altas y bajas. Lo que sí hay es progreso; el progreso es inevitable y se ve de manera muy clara”, sostuvo.

Buscarán en el exterior

En tanto, tras anunciar la designación de González como director ejecutivo interino de la AEE, Rosselló dio por comenzada la búsqueda de un nuevo jefe en propiedad. 

“Con esta designación dará inicio un proceso de evaluación del mejor talento disponible, dentro y fuera de Puerto Rico, para proceder con un nombramiento en propiedad del cargo de director ejecutivo de la AEE”, dijo.

“Confío que este proceso culmine lo más rápido posible, a los fines de que no se afecten los trabajos conducentes a la rehabilitación del sistema eléctrico en toda la isla, conforme a las directrices que hemos impartido”, agregó Rosselló.

El presidente de la Junta de Gobierno de la AEE, Ernesto Sgroi, informó que el Comité de Búsqueda de Talentos del ente rector se encargará de identificar al nuevo director ejecutivo en propiedad de la corporación pública. 

Para el expresidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Ricardo Santos, la renuncia de Ramos es “buena” para la AEE. Opinó, incluso, que la dimisión de Ramos “estaba pasada de tiempo”.

Sobre la designación de González, dijo que, como empleado de la AEE desde 1989, tiene “la oportunidad de su vida” para restablecer el sistema eléctrico “en el momento más crítico”, poniendo como norte a los trabajadores. “Ojalá le permitan hacer el trabajo; ese es su gran desafío”, subrayó Santos.

El reportero Javier Colón Dávila  colaboró en esta historia.


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