Cada vez son más los doctores dentales que se van de la isla y el número es alarmante.

¿Quedarse en Puerto Rico o irse a Estados Unidos? Durante los últimos dos años, la dentista Dianna Garland estuvo haciéndose esta pregunta y llegar a la respuesta final no fue fácil.

Tras 13 años ofreciendo sus servicios dentales en Cidra, la doctora, quien atiende de 15 a 25 pacientes diariamente, cerrará su oficina antes de que acabe este año para trasladar su práctica a Florida

“Actualmente, estoy haciendo los trámites para obtener la licencia de Florida. Ya pasé los boards (exámenes para ejercer en dicho estado), y lo que me faltan son los papeles para la licencia”, explicó la dentista, quien ha laborado en esta profesión en la isla por 20 años.

Garland es una de los 200 profesionales de la salud dental que gestionan para irse del país durante el 2018, según estimados de la Oficina de Registro y Certificación de Profesionales de la Salud. Unos 90 ya se han ido en lo que va de año.

Según la entidad médica, el éxodo de estos doctores se aceleró por el golpe económico que han tenido. En el año fiscal 2017, reportaron pérdidas por $15.4 millones en costos operacionales que no fueron cubiertos por tarifas pagadas por las aseguradoras a los proveedores de salud oral.

Esta estrechez económica es el motivo principal de Garland para irse.

“Con todo el trabajo que estoy haciendo, prácticamente trabajo seis días a las semanas, se me hace difícil poder costear los gastos de la oficina, los materiales. Los planes (médicos) realmente no están pagando suficiente como para el servicio que uno está dando para pagar los materiales”, manifestó la doctora, quien ha tomado un segundo trabajo en otra oficina dental para complementar su sueldo.

Luego de orientarse sobre el proceso para obtener una licencia para practicar la odontología en otro estado, Garland tomó la reválida en Florida el pasado octubre. Actualmente, se encuentra en la etapa más difícil de la mudanza: encontrar a alguien que compre su oficina.

“Los dentistas que se están graduando prácticamente no se están quedando en Puerto Rico. Es bien difícil obtener a alguien a quien venderle la oficina”, señaló Garland, quien también trabaja como voluntaria para la organización sin fines de lucro Dentistas Misioneros de Puerto Rico.

Una vez la doctora determine la fecha de su partida, los pacientes recibirán un aviso para que recojan sus récords médicos.

“Si se vende la oficina, los récords quedarían en la oficina. De cerrar la oficina completamente, se les daría un tiempo a los pacientes para que recojan”, detalló.

Garland considera que los pacientes que ella y sus colegas dejarán atrás serán los más afectados por el éxodo de dentistas.

“Son menos dentistas que van a tener que ver un volumen mayor de pacientes, lo que atrasaría las citas en cuanto a emergencias. El tiempo de espera sería mucho mayor”, sostuvo.

De hecho, el Colegio de Cirujanos Dentistas calcula que el éxodo de 200 profesionales de la salud dental haría que la proporción de dentistas por paciente suba de un dentista por 3,304 personas a uno por cada 4,120.

Según estimados del Health Resources and Services Administration, en Culebra, Florida y Maricao no hay dentistas. Incluso, la agencia federal identificó a la región noroeste y suroeste como la de mayor escasez de estos profesionales de la salud oral en el país.

Impacto sobre los pacientes

Una de las que se afectaría con el cierre de la oficina es Yanicee Santiago Suárez, de 46 años. Para sus citas, viaja de Guaynabo a Cidra solo para recibir los servicios de Garland.

“A mí me dan mucho miedo los dentistas. Me da mucha ansiedad. La prefiero a ella… porque le tengo confianza”, manifestó Santiago Suárez, quien ha sido paciente de la doctora por varios años.

Al momento, Santiago Suárez no ha identificado a otro dentista. El hecho de que actualmente no tiene seguro médico porque está desempleada complica su búsqueda de otro dentista.

“Honestamente, prefiero tomar recomendaciones de la propia doctora Garland para entonces decidir con quién sigo”, dijo.

Pese a que lamenta la inminente partida de su dentista, Santiago Suárez aseguró que no se sorprendió cuando escuchó la noticia de la partida de Garland debido a la situación económica que atraviesa la isla.

“Puedo entender al que tome la decisión de (irse) si consigue una buena oportunidad en Estados Unidos u otro país”, expresó.

Por su parte, Garland espera tener en Florida, donde ya tiene ofertas de trabajo, mejor calidad de vida y poder brindarles mejor servicio a sus futuros pacientes.

“Muchas veces por lo poco que pagan los planes uno tiene que ver los pacientes rápido... Al uno tener una remuneración más justa a lo que uno tiene, uno le puede dedicar más tiempo al paciente”, indicó.

Aunque considera que sus condiciones de trabajo actuales han hecho que sea imposible para ella quedarse, la decisión no de irse no fue fácil. Garland dejará atrás a su familia y su oficina, que le “encanta”.

 “Me gustaría poderme quedar y ayudar más, pero ya ha llegado a un punto en que es un poquito insoportable estar trabajando bajo estas condiciones”, lamentó Garland.


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