El buque a su llegada a San Juan. (Luis A. López Colón / Especial El Nuevo Día) (horizontal-x3)
El buque a su llegada a San Juan. (Luis A. López Colón / Especial El Nuevo Día)

En medio de una mañana calurosa y tras un día de atraso, el buque Almirante Didiez Burgos PA-301 de la Armada de la República Dominicana ancló hoy en un muelle de San Juan.

Con la ayuda de empleados de la Guardia Costera de Estados Unidos, la tripulación logró llegar a tierra firme. Al bajar, los comandantes puertorriqueños y dominicanos, entre una mezcla de cansancio y alegría, se hicieron el saludo protocolario.

El objetivo principal de su llegada fue para poner en práctica los conocimientos adquiridos en la Academia Naval Vicealmirante CesarA. de Windt Lavandier, en República Dominicana.

“El segundo objetivo es llevar un saludo fraternal y de amistad a los países de Centroamérica como países hermanos. Además, que tengan la experiencia, aprendan la cultura de cada país y que tengan esa vivencia de la vida naval, para que en su formación profesional conste y se aferre todo esto”, indicó el capitán del navío, Benjamín Valdez Bisono.

Antes de su llegada, la nave, que está activa desde el 1943, se encontraba en el Puerto Bolívar de la Armada colombiana, donde se quedaron por dos días. Debían de haber llegado el martes pasado, pero las condiciones del clima se lo impidieron.

La travesía de los guardiamarinas, como se les conoce a los aspirantes a oficiales de la Armada, comenzó hace unas tres semanas en el Puerto Cortés, en Honduras. Esta será su última salida, ya que el recorrido consiste en tocar tres puertos internacionales en 26 días. El viernes regresarán al Puerto San Souci, en Santo Domingo.

El grupo también fue recibido en el muelle Echo Pier USCG por el cónsul general de República Dominicana en la isla, Franklin Grullón, y por varias niñas dominicanas, quienes lucían el traje típico del país.

“Era importante que estuvieran presente para saludar a los estudiantes. La intención de su visita fue para que ellos sientan un pedazo del país que los recibió. Sentir el calor y tener una representación de la comunidad, que son los dominicanos en Puerto Rico”, expresó Grullón a endi.com.

A bordo del buque, que tiene capacidad para 104 personas, se encontraban 62 guardiamarinas activos de los cuales 12 eran mujeres. Además, había seis invitados que provenían del Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional de República Dominicana.

La embarcación de color gris tiene 185 pies de eslora y 47 de manga. Su exterior está adornado con banderas de diferentes países, que le añaden color al barco militar.

Desde el 2001, ha estado en servicio activo para la Armada dominicana como buque de instrucción y para el transporte de ayudas humanitarias. Antes le perteneció a Estados Unidos. 


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