2018.12. 05. Presentan Estudio de Validación de Efectividad de 2018 de los Centros Sor Isolina Ferré. En la foto, habla el principal oficial ejecutivo de los Centros Sor Isolina Ferré, José Luis Díaz Cotto. (semisquare-x3)
Presentan Estudio de Validación de Efectividad de 2018 de los Centros Sor Isolina Ferré. En la foto, habla el principal oficial ejecutivo de los Centros Sor Isolina Ferré, José Luis Díaz Cotto. (Alex Figueroa Cancel)

Un estudio reveló que los programas de los Centros Sor Isolina Ferré para evitar la deserción escolar, la delincuencia juvenil y el embarazo entre adolescentes tienen una tasa de efectividad promedio del 96%.

Esta cifra surge del Estudio de Validación de Efectividad 2018, que realizó la entidad entre marzo y octubre de este año, informó hoy el principal oficial ejecutivo de los Centros Sor Isolina Ferré, José Luis Díaz Cotto.

“Esto lo que quiere decir es que los estudiantes que se graduaron o que fueron intervenidos, de toda la población, el 96% de ellos, al día de hoy, cinco años después de participar en el programa, fue efectivo”, sostuvo Díaz Cotto.

Explicó que, para el estudio, escogieron una muestra de los que participaron en programas durante el año académico 2013-2014.

De un total de 3,081 participantes, lograr una muestra de 1,024. El resultado fue un 95% de confiabilidad y un margen de error de apenas 1.5%.

El 96% es la efectividad agregada del resultado que arrojó cada uno de los cuatro programas evaluados.

El análisis encontró que 97.4% de los que participaron en el programa de Prevención de laDeserción Escolar seguía matriculado en la escuela y teniendo éxito académico.

Mientras, el estudio halló que el 98.9% de los adolescentes que participaron en talleres de Prevención del Embarazo a Destiempo, no habían tenido hijos antes de los 18 años.

De igual manera se corroboró que el 98.4% de los que estuvieron en programas de Prevención de Criminalidad no ha tenido problemas con la justicia.

Asimismo, arrojó que el 90.4% de los graduados del programa de Educación Secundaria Alternativa “están en una función productiva”. De estos, detalló que durante el estudio observaron que el 35% está trabajando, el 10% estaba trabajando y estudiando, 22% estaba en proceso de graduarse de escuela superior, 21% estaban matriculados y en proceso de graduarse, 1% había comenzado su negocio propio y 1% había ingresado al Ejército.

Díaz Cotto dijo que el 10% restante del total incluye personas que no pudieron contactar, algunos por haberse ido a Estados Unidos, por lo que no necesariamente significa que no están trabajando o estudiando.

El total del 96% es un aumento de 2.1% al compararse con la tasa de 94% documentada en 2009 entre participantes egresados en 1995.

“Este aumento comprueba que estamos evitando conductas de riesgo, como abandonar la escuela, delinquir a temprana edad o tener un embarazo a destiempo, que no sólo tienen un impacto negativo a nivel individual, sino también a nivel colectivo porque requieren de recursos con los que el gobierno no cuenta e impactan negativamente la calidad de vida de la sociedad en general”, destacó Díaz Cotto.

“Nuestros niños y jóvenes están teniendo una oportunidad para encaminarse hacia una vida plena y lo que es más importante aún: siguen aplicando en sus vidas lo aprendido con nuestros trabajadores sociales, maestros, intercesores y demás personal una vez dejan de recibir nuestros servicios”, agregó.

Díaz Cotto explicó los resultados ante representantes de diversas entidades que aportan a los centros.

Resaltó que la importancia del estudio y presentarlo es una función importante de transparencia para demostrar no sólo cómo se utilizan los recursos, sino que se hace de forma efectiva.

“Es importante rendir cuentas”, afirmó.

En esa línea, señaló que el estudio pudo medir también el impacto de los fondos utilizados.

En cuanto a los fondos públicos, dijo que los servicios prestados ahorraron al gobierno $82.4 millones por medidas remediativas o correctivas sobre las personas impactadas por el programa.

Mientras, en relación a los fondos privados, apuntó que cada donativo de $10,000 evitó un costo a la sociedad de casi un millón de dólares, así como $25,000 para Educación Especial evitó un costo de $84,000, uno de $50,000 para la prevención de adicción rindió $162,500 y $100,000 para la prevención de la deserción escolar se tradujo en valor de $2.5 millones.

“Se valida también la importancia del modelo bio-psico-social-espiritual en que se basan todos los programas de la organización. Este enfoque hace posible, a su vez, el cumplimiento de la misión de los CSIF de contribuir al desarrollo de todo ser humano en las diferentes etapas hasta alcanzar una vida plena”, concluye el estudio.


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