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Clase médica Puerto Rico (vertical-x1)
La aprobación de las solicitudes estarán sujetas igualmente a la especialidad que practique el galeno y si es una de necesidad en el área geográfica donde trabaja. (Archivo)

En un período de 12 años, Puerto Rico perdió 2,422 médicos, el equivalente a 347 doctores anuales. El éxodo masivo de profesionales ha provocado en la Isla una escasez en los servicios de salud sin precedentes.

La situación ha prolongado el tiempo de espera para obtener citas médicas, hay áreas geográficas que carecen de doctores especializados y cada vez es más complicado el acceso a los servicios de salud.

“Nosotros, quizás sin saberlo ni haberlo planificado, estamos formando profesionales para que se vayan a otros sitios. Puerto Rico se está convirtiendo en el suplidor de profesionales, no solamente del área de salud sino también ingenieros”, señaló Jaime Plá, presidente ejecutivo de la Asociación de Hospitales.

En un intento por retener y atraer a esos médicos que han abandonado el país en busca de mejores condiciones de trabajo, el gobernador Ricardo Rosselló incluyó en su primer paquete de proyectos una medida que básicamente se trata de un salvavidas a la clase médica.

La medida -que es parte de una serie de iniciativas que se estarán desarrollando eventualmente-, busca establecer una tasa fija de contribución sobre ingresos de 4% sobre las ganancias generadas por el profesional médico, como consecuencia del desempeño de su práctica médica por un término de 15 años. La tasa contributiva actual es de un 33%.

También propone una exención contributiva a los primeros $250 mil.

“Todo el que tiene un hijo sabe que solicitar una cita con un especialista tarda entre cuatro a cinco meses”, sostuvo Ramón Rosario, secretario de Asuntos Públicos.

La medida, que está sujeta a la aprobación de Cámara y Senado, condiciona la otorgación de la exención contributiva a varias obligaciones, como lo es el cumplimiento con un mínimo de 180 horas anuales de servicio comunitario.

Esto puede ser, desde trabajar en regiones carentes de médicos especializados y hacer servicios de guardia, hasta brindar seminarios sobre prevención y otros temas de salud a la comunidad, establece la pieza legislativa.

Las áreas geográficas e instituciones médicas donde estos profesionales puedan cumplir con su trabajo comunitario serán determinados por el Colegio de Médicos Cirujanos y el Departamento de Salud.

Rosario explicó que se trata de una forma para además reforzar el Sistema de Salud del Gobierno y que sus beneficiarios tengan acceso a servicios especialistas que hoy día no tienen contratos con Mi Salud ante el retraso en los pagos.

“De qué me vale tener paridad en los fondos federales si no tengo a las personas que me den los servicios en Puerto Rico. Estos médicos, la mayoría, se nos están yendo para jurisdicciones como Texas y Florida, donde hay tasas contributivas especiales”, puntualizó el funcionario.

La tasa especial aplica exclusivamente a los ingresos del profesional ejercidos como médicos, así que aquello generado a través de cualquier negocio, como puede ser espacios de arrendamientos, no está sujeto a la tasa del 4%.

Rosario, explicó, que hicieron un análisis sobre el impacto fiscal de la medida, pero es “mínimo” debido al reducido número de médicos que permanece en la Isla. “Si logro atraer una cantidad ínfima de los médicos que se han ido, compenso con la tasa contributiva especial y al final del día no va a tener un impacto”, aseguró.

La aprobación de las solicitudes estarán sujetas igualmente a la especialidad que practique el galeno y si es una de necesidad en el área geográfica donde trabaja. Siempre quedará abierta la puerta de la reconsideración.

De acuerdo con la medida, la tasa fija de contribución sobre ingreso de 4% sería aplicable a partir del 1 de enero del año corriente en el cual se conceda el decreto al peticionario.

Buen paso, pero... 

Directivos de organizaciones que agrupan a la clase médica del país, apoyaron la medida y la celeridad con la que fue presentada. Coincidieron, sin embargo, en que el proyecto debe ir acompañado de otras legislaciones.

El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, Víctor Ramos, resaltó que hay que atender además el asunto de la cancelación de contratos sin causas, regular los administradores de beneficios de farmacia (PBM), las demandas por impericia médica, digitalizar el Departamento de Salud, establecer un sistema de récord electrónicos y trabajar el state plan de la agencia pública para que se desarrolle la nueva propuesta de la Reforma.

“Unas son a corto, a mediano y a largo plazo pero hay que trabajarlas todas”, señaló.

“Creo que la mayoría de los médicos deben acogerse tan pronto se abra la ventana a este incentivo. Creo que va a ayudar a detener el éxodo de médicos de Puerto Rico”, mencionó al destacar que el proyecto es parte del intercambio que surgió entre la actual administración y la Coalición de Proveedores.

Dijo que mientras se ha ido el 12% de la población, el País ha perdido el 35% de los médicos. “Necesitamos detener ese sangrado del éxodo y creo que esta es una de las medidas importantes para trabajar el tema”, agregó al destacar que la medida podría tener enmiendas, pero nada sustancial.

Aunque un estudio, comisionado por el propio Colegio, resaltó un puñado de razones por las que los médicos toman la determinación de irse, Ramos sostuvo que actualmente esas causas se reducen a aspectos económicos. “La situación con las aseguradoras es insostenible”, insistió.

Respecto a la carencia de ciertos especialistas, puntualizó que en todas las áreas hay déficit, excepto oftalmología y psiquiatría. No obstante, las áreas mas críticas son las pediátricas y las quirúrgicas.

Plá, por su parte, también apoyó la medida. “Tiene que ser vista con buenos ojos, porque es fundamental que tengamos proveedores, en este caso médicos”, dijo.

Coincidió con Ramos en la necesidad de reforzar eltema de los reembolsos a los médicos por parte de las aseguradoras y la problemática de la impericia médica. “Para que no se los quieran llevar ofreciéndole mejores condiciones que representan mejores salarios”, aseveró.

Agregó el tema de redes preferidas que, sostuvo, termina beneficiando a parte de la clase médica y perjudicando a otros. “Quedan fuera y sencillamente no tienen taller y tienen que irse...lo que necesitamos es el taller y que las necesidades sean favorables para ellos”, aseveró.

Más medidas 

Otra de las preocupaciones que expresaron los médicos, y profesionales en general, a la actual administración es lo restrictiva que resultan ser los planes de retiro en comparación con otras jurisdicciones.

“Resultan sumamente restrictivos y, obviamente, al flexibilizarlos les permite tener una herramienta para hacer su retiro en Puerto Rico”, detalló Rosario a El Nuevo Día.

La medida busca enmendar la Ley de Fideicomisos y el Código de Rentas Internas a los fines de proveer una mejor y más amplia protección de los activos, atender conflictos estatutarios, proteger los cónyuges sobrevivientes y crear una apertura para que más patrones privados ofrezcan planes de retiro.

En cuanto al Código de Rentas Internas, las enmiendas van dirigidas a aumentar a $75,000 el tope de las deducciones permitidas por concepto de aportaciones a los planes de retiro. Al igual que en las enmiendas a la Ley de Fideicomisos, se dispone que, en caso de muerte del participante de un plan de retiro, el beneficiario sea el cónyuge sobreviviente sin tener que entrar en un proceso de partición de herencia.

Todas las enmiendas convergen en el propósito de flexibilizar y ampliar los planes de retiros, haciendo menos oneroso su establecimiento y así garantizar la subsistencia de los profesionales y sus familias, explicó el secretario de Asuntos Públicos.


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