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César González frente a su hogar destruido el pasado 21 de septiembre tras el paso del huracán María. (André Kang)

César Morales hizo todo lo posible para reforzar el techo de su residencia de madera, a pasos de la playa de la comunidad de El Negro del barrio Camino Nuevo, el día antes de que el huracán María entrara por el municipio yabucoeño con vientos de 150 millas por hora. 

El potente ciclón categoría cuatro no tuvo misericordia con la casa del hombre de 66 años el pasado 20 de septiembre, arrancándole el tejado para dejar sin hogar a González y su esposa, Miriam Pagán. 

“Esperaba lo peor. Esperaba que se llevara todo esto con ese tipo de huracán, que nunca había uno así. Mientras esté vivo hay que mantenerse", dijo González en aquel momento a El Nuevo Día. 

Y así lo hizo. Por los próximo ocho meses, González se mantuvo para lograr reparar su techo con un préstamo de $800  un par de meses antes de que inicie la nueva temporada de huracanes, que arranca este viernes. 

"El hizo un préstamo para comprar los paneles. Lo otro, la puerta la compramos en 15 dólares. Así, poco a poco. Todo lo hemos montado nosotros porque FEMA no nos dio nada. La carta vino diciendo que no cualificábamos, diciendo que la casa no es mía. Sacamos una  affidavit pero tampoco", relató Pagán cuando El Nuevo Día regresó al hogar la semana pasada. 

La mujer indicó que la vivienda fue construida en el 2003.

Morales y Pagán pudieron darle los toques finales a su nuevo techo el pasado febrero. Además, la luz eléctrica le llegó también hace tres meses. 

Todavía queda reparar el cuarto matrimonial y el baño. Los enseres aún están guardados en la casa de su hija Glorimar, donde pasaron el huracán, a unas cuadras de la residencia. 

"Todavía no me estoy quedando. Se queda el hijo mío con un colchón tirado en el piso. El microondas no funciona y la nevera está coja. Vamos poco a poco", indicó Pagán, ama de casa de 56 años. 

Pagán confesó sentir miedo al recordarle el pronto inicio de la temporada ciclónica. 

"En esas estamos (preparándose por si viene otro temporal). Tener que volver a irnos, regresar y no volver a ver la casita, me da temor. Si FEMA nos hubiera ayudado, la hacíamos de cemento", expresó. 

El municipio de Yabucoa informó que 1,500 casas se vieron afectada por María. Unas 800 de estas residencias todavía tienen toldos de FEMA como techos. 


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