My Ut Trinth, una mujer de origen vietnamita de 50 años, fue imputada con siete cargos por contaminación de productos (semisquare-x3)
My Ut Trinth, una mujer de origen vietnamita de 50 años, fue imputada con siete cargos por contaminación de productos. (EFE)

La mujer sospechosa de colocar agujas en fresas que se comercializan en Australia se enfrenta a una pena máxima de diez años de cárcel, informó este lunes la Policía australiana tras anunciar los cargos contra la detenida.

My Ut Trinth, una mujer de origen vietnamita de 50 años, fue imputada con siete cargos por "contaminación de productos, con la circunstancia de agravamiento", dijo en rueda de prensa Jon Wacker, jefe de la división de Narcóticos y Crímenes Graves de la Policía de Queensland, en el noreste del país.

La mujer compareció ante el tribunal de Brisbane, que le denegó la libertad condicional hasta la próxima vista a finales de mes.

Según reveló el diario Brisbane Time, Trinh era empleada de la granja de fresas Berrylicious en Caboolture, al norte de Brisbane, y trabajaba como supervisora.

Michael Cridland, abogado de la acusada, informó al tribunal que su clienta llegó a Australia hace más de 20 años como refugiada y que era ciudadana australiana.

Según Wacker, en Australia se denunciaron 320 casos de sabotaje que afectaron a 68 marcas, 49 de ellas del estado de Queensland.

"En estos asuntos, en los que el principal contaminante fueron las agujas de coser, hemos visto 186 incidentes en todo el país. De estos 77 fueron en Queensland y 15 parecieron ser bromas o quejas falsas", explicó.

El sabotaje de fresas, sector que genera unos 160 millones de dólares australianos ($115 millones), obligó a retirar miles de canastas de esta fruta de los supermercados de Australia y a los agricultores a desechar varias toneladas de sus cultivos.

En Nueva Zelanda también se detectaron algunos casos aislados y las autoridades del país detuvieron temporalmente la venta de las fresas australianas.


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