Cómo queda la imagen de Evo Morales tras el fallo de La Haya (semisquare-x3)
El fallo de La Haya podría tener consecuencias directas en la postulación de Evo Morales (centro) a la presidencia de Bolivia, el próximo año. (AP)

Serio y con un rostro de desazón, el presidente de Bolivia, Evo Morales, escuchó desde su silla al interior del palacio de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el fallo del tribunal que rechazó por 12 votos a 3 la demanda que pretendía obligar a Chile a negociar una salida al mar.

A primera hora del lunes, en la céntrica plaza Murillo, decenas de personas con banderas y pancartas alusivas a la demanda marítima se congregaron para esperar la decisión del tribunal. Se había instalado una pantalla gigante especialmente para la instancia, que esperaban fuera causa de fiesta.

Pero al igual como sucedió con el rostro del mandatario, el ánimo de celebración que en un comienzo inundaba la plaza, desapareció. A medida que avanzaba la lectura, poco a poco, el clima se fue transformando y se llenó de decepción. "No deberíamos habernos limpiado la boca antes de que la torta salga del horno. En la puerta del horno se quema la torta", se lamentó María Calcina, diputada del opositor partido Unidad Nacional, quien se encontraba en el lugar.

Credibilidad en juego

Ese sentimiento es el que, según el analista político boliviano, Franco Gamboa, marcará la imagen de Morales ante sus ciudadanos tras el fallo en la CIJ. "Hay una enorme afectación (a la imagen de Morales), que sin duda va a ser recibida con un enorme grado de decepción.

Él apostó por un fallo favorable, apostó por una reivindicación que destaque el acceso al mar con soberanía. Este fallo no solo contradice estas expectativas, si no que de alguna forma cierra algunos canales de comunicación que también eran parte de la previsión en el mediano plazo de la demanda boliviana", explicó el académico a Emol

Y es que la situación es especialmente compleja para el mandatario. El 21 de febrero de 2016, Bolivia celebró un referéndum para definir si aprobaba o no una reforma constitucional que le permitiría a Morales ser candidato por cuarta vez a la presidencia del país.

Pese a que volcó todos sus recursos en pro del "sí", el rechazo fue contundente: un 51% de los bolivianos dijo "no". Sin embargo, poco después de conocerse el resultado, el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) presentó un recurso de inconstitucionalidad contra la ley que limita los mandatos consecutivos. Así, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), en un fallo controvertido, les dio la razón y permitió que Morales se postulara nuevamente a la jefatura de Estado. El resultado del referéndum fue ignorado por el Ejecutivo y, desde entonces, la imagen del presidente boliviano, que este 2018 cumplió 12 años en el poder, quedó manchada. Ante ello, Morales puso en juego toda su credibilidad y apostó por un tema que suele unir a los bolivianos: la causa marítima y la demanda contra Chile en la CIJ. Pero el resultado no fue el que esperaba.

"El fallo del Tribunal de La Haya ha sido un golpe muy duro para las expectativas históricas de Bolivia, pero sobre todo para el gobierno de Morales que hubiese utilizado un fallo distinto para movilizar a una parte del país a favor de su reelección inconstitucional", considera José Antonio Quiroga, analista político boliviano. "Las primeras reacciones en redes sociales son de lamentación colectiva pero también de inculpación política: será inevitable que los gestores de la demanda reciban una fuerte desaprobación ciudadana en los próximos días y semanas", añadió.

La situación podría tener consecuencias directas en la postulación de Morales a la Nueva Casa del Pueblo (casa de gobierno) en 2019 y tirar por la borda su intención de ganar en las urnas una cuarta gestión. No obstante, tanto Gamboa como Quiroga prefieren la cautela. Mientras el primero afirma que "es difícil establecer un pronóstico", debido a que aún faltan 12 meses para que los comicios se lleven a cabo; el segundo hace hincapié en que los desafíos deberá asumirlos el gobierno que tome el poder el 2020.Si es Evo Morales o no, no lo sabemos.

Entre críticas y apoyos

Las primeras críticas en contra del mandatario comenzaron a revelarse incluso a los pocos minutos de terminada la lectura del fallo. "Decirle al señor presidente que nosotros como oposición desde el principio dijimos que esto no había que politizarlo, pero no han hecho eco de nuestra demanda", enfatizó a Emol María Calcina.

"Creo que es un mensaje para el presidente Morales de que las cosas se cumplen y que los votos del 21 de febrero también tiene que respetarlos. Ahora los bolivianos estaremos abocados en eso. Se termina un discurso del mar que tenía el presidente, hoy tenemos que hablar de la democracia. No tenemos mar pero defenderemos la democracia", aseveró por su parte el diputado opositor, Amilcar Barral.

Pero pese a los cuestionamientos, no todo fue culpar. Desde el oficialismo llamaron a entregar su respaldo al jefe de Estado y no responsabilizarlo. "El presidente Evo es quien ha tenido la iniciativa, el valor de ir por la demanda, no tenemos por qué estar enojados con él.

Es el despertar del pueblo que se ha sintetizado en el hermano Evo", afirmó Marcelo Montero de "Generación Evo", el movimiento de juventud política que respalda al Presidente Morales. Y aunque opositora, la diputada Calcina evitó referirse a una caída en el respaldo de Morales y enfatizó en que su lucha por la salida soberana al mar no se termina con la decisión de la Corte. "No se puede decir que Evo Morales pierde o no credibilidad. Bolivia al día del fallo ha sido una vez más frustrada su aspiración, pero esto no se acaba".


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