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Los padres de Gabriel Cruz acompañan el féretro a la salida de la Catedral de Almería, donde se ha celebrado el funeral por el pequeño de 8 años (EFE/ Carlos Barba).

En un nuevo giro en el caso que conmocionó a España, Ana Julia Quezada, la madrastra del menor Gabriel Cruz, confesó hoy que lo mató con un golpe en la cabeza con un hacha y luego lo asfixió.

La asesina, que estaba detenida desde el domingo, reconoció que fue ella quien mató al niño de 8 años tras discutir con el pequeño, informó el diario El País de España.

La mujer de origen dominicano de 43 años, quien colaboró estrechamente con la familia para localizar al niño, justificó el asesinato alegando que Gabriel la agredió.

Por el momento, la policía local duda de la versión que dio la pareja del padre del menor, Ángel Cruz, y efectuará una reconstrucción de los hechos en Armería, al sur del país, a lo largo de esta tarde con la acusada.

Según las declaraciones de su abogada, Beatriz Gámez, al diario El País, Quezada"ha respondido a todas las preguntas que le han hecho los agentes, está colaborando".

Quezada, la única acusada hasta el momento por la muerte de Gabriel, pasó su segunda noche tras las rejas, aunque según fuentes próximas al caso, "ha dormido plácidamente". Los investigadores se mantienen convencidos de que actuó sola.

Son todavía muchas las incógnitas que quedan por resolver en uno de los crímenes que más ha conmocionado al país: dónde lo hizo, en qué momento exacto, cómo y por qué.

Según la autopsia, Gabriel murió estrangulado el mismo día de su desaparición. El cuerpo tenía restos de tierra al momento en el que fue encontrado.

El menor fue sepultado hoy, pero Justicia prohibió que se cremara los restos ante la posibilidad de realizar una segunda autopsia. 

Ana María Quezada consuela a Ángel Cruz, padre del menor asesinado. (EFE)
Ana María Quezada consuela a Ángel Cruz, padre del menor asesinado. (EFE)

Tras 12 días de angustiosa búsqueda, el cuerpo del pequeño fue encontrado en el baúl del auto de Quezada, cuando acababa de sacarlo de un pozo de agua de una finca familiar de Rodalquilar (a 2.5 millas de donde desapareció el niño) y pretendía llevarlo a la casa de Puebla de Vícar, donde vivía con el padre del menor. 

La mujer fue interceptada en el lugar por los investigadores que le seguían los pasos desde hacía días como principal sospechosa.

Quezada lleva más de 20años viviendo en España. Tras la aparición del cuerpo de Gabriel, la prensa española comenzó a indagar en su pasado. 

El lunes se supo que en 1996 murió su hija de 4 años en Burgos al caer por la ventana desde un séptimo piso. La mujer no fue sospechosa del suceso que se cerró como una “muerte accidental”.

Sin embargo, una fuente de la investigación dijo a la Agencia EFE, que la Policía española está realizando gestiones con el Juzgado que investigó esta muerte para decidir si reabre este caso.

Patricia Ramírez, la madre biológica de Gabriel, declaró el lunes a la prensa que ella sospechaba que Quezada tenía algo que ver con su desaparición. "Yo temía que fuera así. No se podía decir nada, porque era parte de la investigación", dijo en una entrevista radial a Onda Cero de España. 

"Tenía la esperanza de ablandarla y de que se viniera abajo. De que en algún momento lo soltara. Por eso, apelábamos a su conciencia en nuestras comparecencias", indicó.


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