Tras una profunda investigación, se llegó a la conclusión que Ibarra nunca había sido ordenado sacerdote. (semisquare-x3)
Tras una profunda investigación, se llegó a la conclusión que Ibarra nunca había sido ordenado sacerdote. (EFE / Archivo)

De repente el padre Miguel Ángel Ibarra le dijo a los miembros de su parroquia, en España, que se volvía a su Colombia natal. Así, de esa manera, el sacerdote se despidió precipitadamente de los fieles de una iglesia en la localidad de Medina Sidonia (Cádiz). 

Sin embargo, la sorpresiva salida de Ibarra tenía otra causa desconocida hasta ese momento por la comunidad de Medina Sidonia: el obispado de Ceuta y Cádiz acababa de destituirlo al descubrir que “que no había sido nunca ordenado sacerdote”.

Ibarra llegó a Cádiz en octubre de 2017, procedente de la arquidiócesis colombiana Santa Fe de Antioquía, relata el diario español El País.

Como ocurre con muchos sacerdotes provenientes de otras diócesis y países, el colombiano llegó para ocupar un puesto de importancia en una parroquia de Cádiz, en el marco de una política de traslados intensificada en esa región al sur de España desde que Rafael Zornoza accediese al cargo de obispo.

“El supuesto sacerdote presentó en la diócesis de Cádiz y Ceuta toda la documentación requerida en estos casos. Asimismo, con anterioridad, esta persona había ejercido el ministerio en varias diócesis colombianas”, justifica en un comunicado el obispado gaditano (de Cadiz).

Según publicó El Diario de Cadiz la arquidiócesis colombiana avisó, el 13 de diciembre, a la diócesis de Cádiz y Ceuta que, tras una denuncia de falsedad en sus documentos de ordenación, se había llevado a cabo “una profunda investigación que concluía que Ibarra no había sido nunca ordenado sacerdote”. “Inmediatamente conocido este hecho, en la tarde del mismo jueves, 13 de diciembre, la diócesis de Cádiz y Ceuta cesó al supuesto párroco de sus funciones”, aseguran. El supuesto sacerdote tendrá que responder, en los próximos días, ante la arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia (Colombia).

Por su parte, monseñor Orlando Antonio Corrales García, de la arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, dijo al canal Noticias Caracol que después de una investigación más profunda se determinó que Ibarra “no fue ordenado sacerdote” el 4 de enero de 1998 por el entonces arzobispo de Tunja (80 millas al noreste de Bogotá), Monseñor Augusto Trujillo Arango.

Según informa este medio colombiano, hace algunos meses surgió la duda sobre la ordenación de Ibarra. A partir de allí se ordenó una investigación para determinar si existía algún delito de falsedad de documento públicos y eclesiásticos.

Actualmente, se desconoce exactamente el paradero del supuesto sacerdote. Sin embargo, manifestó al diario El País su intención de aportar los documentos que lo respaldan y un testigo que estuvo presente en su ordenación sacerdotal.

Por ahora se desconocen los motivos que lo habran hecho alterar su documentación.


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