Siete personas estaban siendo investigadas y seis de ellas fueron detenidas de forma temporal por la Policía alemana. (EFE)

La ministra alemana de Justicia, Christine Lambrecht, confirmó este jueves que el ataque perpetrado ayer en las inmediaciones de la sinagoga de Halle (este de Alemania), con dos muertos y dos heridos graves, fue un atentado de trasfondo ultraderechista.

"Stephan B. trató de cometer una masacre movido por racismo y antisemitismo", destacó por su parte el fiscal general, Peter Frank, respecto al autor del ataque, quien acudió a la sinagoga "fuertemente armado" y dejó escrito un manifiesto en el que quedaron perfectamente claras sus intenciones.

Al sospechoso, detenido ayer, le imputa esa fiscalía doble asesinato, por las muertes de una mujer y un hombre, y otros nueve cargos de intento de asesinato, así como por los heridos que provocó en el segundo tiroteo ocurrido en un local de comida rápida turca, a 500 metros (0.3 millas) de la sinagoga.

Frank indicó que el arrestado portaba varias "armas largas", "posiblemente de fabricación casera", y hasta cuatro kilogramos (8.8 libras) de explosivos, con los que, de haber logrado entrar en la sinagoga, hubiese podido matar "a mucha gente".

El fiscal general agregó que, con la retransmisión en directo que hizo Stephan Balliet gracias a una cámara incorporada a su casco y con sus comentarios, pretendía una "repercusión global" y animar a otros ultraderechistas a cometer más ataques.

Por último, indicó que por el momento no tiene "respuestas claras" para muchos de los interrogantes que quedan por despejar, como si el atacante contaba con apoyos externos o cómplices, y avanzó que la revisión de sus comunicaciones y su actividad en la "dark net" (la red oscura) llevará un tiempo.

La ministra consideró que la violencia ultraderechista es una de las "mayores amenazas que confrontamos" como sociedad y que el Estado de derecho debe emplear todas las herramientas a su disposición para combatirla de forma consciente.

Lambrecht argumentó asimismo que la violencia, como la que se registró este miércoles en Halle, sigue al aumento de los comentarios de extrema derecha. "Primero van las palabras y luego los hechos", aseguró.

También pidió una mayor "responsabilidad" a los proveedores de internet y a las plataformas digitales para que contribuyan a defender la democracia y el Estado de derecho.

La Fiscalía general ha pedido prisión preventiva para el acusado, que pasará este jueves a disposición judicial. 

En tanto, las autoridades alemanas realizaron varios allanamientos el miércoles en relación con correos electrónicos amenazantes de ultraderecha enviados a mezquitas, partidos políticos, medios de comunicación, los centros de recepción de inmigrantes, entre otros destinatarios.

La Policía registró siete inmuebles en Baviera, según la policía estatal de la región suroriental alemana, además de propiedades en otros tres estados.

Los allanamientos se realizaron dentro de la investigación sobre 23 correos electrónicos enviados el pasado julio a destinatarios en toda Alemania durante un periodo de dos semanas. Los mensajes contenían amenazas de ataques con bombas, entre otras cosas. Los autores firmaron como “Frente Popular”, “Combate 18” o “Sangre y honor”.

Siete personas estaban siendo investigadas y seis de ellas fueron detenidas de forma temporal el miércoles por la mañana mientras duraron los registros, indicó el ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, señalando que las pruebas incautadas serían examinadas de forma cuidadosa.

Las autoridades no pudieron localizar al séptimo sospechoso en un primer momento.


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