Más de dos millones de musulmanes comenzaron el domingo la peregrinación anual del hach a La Meca en Arabia Saudita. La concentración de multitudes representa un desafío logístico para las autoridades.

Unos dos millones de peregrinos musulmanes se reunieron este lunes en el valle del Monte Arafat, en Arabia Saudí, para un día de oraciones que marca la cúspide del haj anual.

Los fieles se reúnen para una emotiva jornada de arrepentimiento y súplica en el lugar donde los musulmanes creen que Mahoma pronunció su último sermón, pidiendo igualdad y la unión de los musulmanes. Según los hádices (relatos que recopilan los dichos y acciones del profeta según la tradición), Mahoma también le recordó a sus seguidores los derechos de las mujeres y que cada vida y propiedad musulmanas son sagradas.

Los musulmanes creen que rezar este día en el Monte Arafat, a unos 20 kilómetros (12 millas) al este de La Meca, es su mejor oportunidad para borrar pecados del pasado y comenzar de nuevo.

Cerca del atardecer, los fieles se dirigirán a una zona llamada Muzdalifa, a 9 kilómetros (5.5 millas) al oeste de Arafat. Muchos harán el trayecto a pie y otros en guagua. Pasarán la noche allí y tomarán piedras durante el camino para la lapidación simbólica del diablo a su regreso a la ciudad de Mina.

Aquí es donde se cree que Abraham acudió para cumplir la orden divina de sacrificar a su primogénito (Ismael, para los musulmanes) y donde actualmente se levanta un campamento de 28 millones de pies cuadrados, que puede albergar a más de 2.6 millones de peregrinos.

El reino árabe invirtió miles de millones de dólares procedentes de sus vastos ingresos por la venta de petróleo en medidas de seguridad y protección, especialmente en Mina, donde se registraron algunos de los incidentes más letales del haj.

Vista aérea del complejo de tiendas de campañas, en Mina, cerca de La Meca. (EFE)

Más de 192,000 personas de 19 instituciones gubernamentales trabajan en el marco de ese plan para ofrecer 136 servicios diferentes a los peregrinos, según las cifras oficiales.

Además, el Ministerio saudí del Interior ha desplegado a 100,000 agentes y ha asegurado que está preparado para aumentar ese número "si la situación lo requiere".

En un comunicado, afirmó que este año existen "nuevas facilidades para los peregrinos", con el objetivo de "evitar el hacinamiento, garantizar su seguridad y la fluidez de sus movimientos" a través de los lugares en los que se desarrollan los rituales del haj.

Por su parte, la Comandancia de Seguridad de la Peregrinación, que depende de Interior, dijo que ha diseñado "un plan completo" para facilitar la llegada de los peregrinos a pie a la zona de Mina, donde, durante el día de hoy se dedican a rezar, leer y recitar el Corán o a discutir asuntos religiosos.

Para hacer frente a las altas temperaturas, el Ministerio de Sanidad ha establecido más de 1,000 ventiladores con pulverizador de agua en las zonas de Mina y Arafat, y la Media Luna Roja del reino ha desplegado 99 equipos sólo en Mina.

Mientras, el Ministerio de Peregrinación ha proporcionado más de 13,000 vehículos, entre ellos 700 eléctricos, para los enfermos, ancianos y personas con necesidades especiales, que también tendrán vías reservadas para ellos por las que transitar.

El desplazamiento de los peregrinos de un lugar a otro siempre es el aspecto más problemático debido a la gran cantidad de personas, las distancias y las temperaturas que, cuando el haj coincide con los meses de verano, pueden ser muy elevadas.

El evento más grave ocurrió hace tres años, el 24 de septiembre de 2015, cuando una estampida y una avalancha de peregrinos mató a al menos 2,426 personas. Los datos oficiales de las autoridades saudíes apuntaron que 769 personas fallecieron y 934 más resultaron heridas, pero no variaron desde dos días después de la tragedia.

El peregrinaje, que dura cinco días y es uno de los cinco pilares del islam, es una de las mayores concentraciones de gente del mundo y se requiere que todos los musulmanes sanos lo realicen al menos una vez en la vida.


Al final del haj, los hombres se afeitan el pelo y las mujeres cortan un mechón de cabello en señal de renovación tras completar la peregrinación. Durante el feriado se matan ovejas y ganado y se distribuye parte de la carne entre los pobres.

Durante la noche, en La Meca se registraron fuertes vientos y tormentas eléctricas. El mal tiempo provocó daños leves en algunas carpas que alojan a los peregrinos, pero no se reportaron daños, según las autoridades, que prevén que el mal tiempo pueda prolongarse a lo largo del lunes.


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