Son muchos los militares de alto rango que han sufrido el escarnio público de parte del gobierno de Maduro (horizontal-x3)
Son muchos los militares de alto rango que han sufrido el escarnio público de parte del gobierno de Maduro. (EFE)

La medida no es nueva y es más común de lo que se cree entre los fervientes defensores del régimen chavista dentro de las Fuerzas Armadas.

Desde el año 2018 se empezó a imponer en las instalaciones militares venezolanas trazar sobre el rostro de fotografías de oficiales una raya roja a aquellos que  por alguna razón son considerados no cercanos a la revolución bolivariana. La línea roja era acompañada de la palabra "traidor", relata en su artículo Sebastiana Barráez, corresponsal del medio argentino Infobae en Caracas. 

Un ejemplo de esto es un salón ubicado en las instalaciones de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI), un lugar que tradicionalmente era de los comandantes y lo convirtieron en el salón de los traidores y enemigos de la patria. 

Ahí tienen las fotos y afiches de los militares que han sido considerados no comprometidos con la revolución.

También hay una gran cantidad de militares de bajo grado o tropa que no aparecen en dichas galerías, pero que han reconocido al  jefe parlamentario  Juan Guaidó como su Comandante en Jefe.

En algunos cuarteles militares abundan las fotos de militares tachadas con dos rayas rojas en forma de X. A esas fotos se le anexan extractos de la Ley de Disciplina Militar o del Código Orgánico de Justicia Militar, pero sin indicar su grado militar.

Las denuncias que pesan sobre estos militares "díscolos" van desde cometer traición a la patria hasta instigación a la rebelión. Incluso, en muchos casos, son separados de la Fuerza Armada porque por razones ideológicas no comparten la doctrina o el camino por el cual la revolución bolivariana triunfó y se mantiene el en poder durante todos estos años.

Resulta extraña la medida si se quiere medir acciones con una misma vara. Es que aquellos que si atentaron contra la Fuerza Armada en 1992 y usaron las armas de la República para derrocar a un presidente legal y constitucional, aquel 4 de Febrero y aquel 27 de Noviembre, no fueron degradados. 

Quienes lideraron ese intento de golpe, del que participó Hugo Chavez, no solo les respetaron los grados militares obtenidos, sino que incluso fueron reincorporados a la Fuerza Armada.

Nicolás Maduro advirtió hace algunos días que “a los traidoresy golpistas hay que detenerlos”. Maduro además llamó a los militares a mantenerse más unidos al grito de una consigna: “Leales siempre, traidores nunca”, dijo.

Son muchos los militares de alto rango que han sufrido el escarnio público de parte del gobierno chavista. Incluso muchos de ellos están encarcelados desde hace varios años. 

Nombres como el de Raúl Isaías Baduel, quien rescató a Hugo Chávez del golpe del 11 de abril de 2002, o del mayor general Miguel Rodríguez Torres, que sí participó el 4F (intento golpista de 1992, integrado por Chávez), se encuentran detenidos, a veces sin comunicación y hasta con prohibición de visitas familiares.

El régimen chavista emitió una orden de captura contra los militares que manifestaron apoyo a Juan Guaidó el 23 de febrero y días subsiguientes, además de lo que significa someterlos a un juicio popular y vejaciones ante sus subalternos.


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