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BANGKOK — Un apetito por la carne de elefante — desde las trompas hasta los órganos genitales — ha surgido en Tailandia y podría representar una nueva amenaza para la supervivencia de la especie.

Funcionarios de la fauna le dijeron a The Associated Press que fueron alertados de la situación tras encontrar dos elefantes sacrificados el mes pasado en un parque nacional en el occidente de Tailandia.

"Los cazadores furtivos se llevaron las trompas y órganos genitales de los elefantes ... para consumo humano", dijo Damrong Phidet, director general de la agencia de fauna de Tailandia, en una entrevista telefónica. Alguna carne iba a ser consumida "sin cocinar", como "sashimi de elefante", dijo.

Los cazadores furtivos usualmente solamente se llevan los colmillos de los elefantes, que son propios de los machos de la especie y se venden por miles de dólares en el mercado negro. Un mercado para carne de elefante, sin embargo, podría aumentar la mortandad, dijo Damrong.

"Si siguen cazando elefantes para eso, van a extinguirse", agregó.

El consumo de carne de elefante no es común en Tailandia, pero algunas culturas en Asia creen que comer los órganos reproductivos de animales puede estimular la potencia sexual.

Damrong dijo que la carne de elefante fue pedida por restaurantes en Phuket, un popular destino turístico en el sur del país. No se sabe si los comensales eran extranjeros.

La acusación motivó una rápida respuesta del gobernador de Phuket, Tri Akradecha, quien le dijo a la prensa tailandesa que un había oído jamás de esos restaurantes, pero le ordenó a funcionarios que investigasen el asunto.

La caza de elefantes es ilegal, y el tráfico y posesión de partes del animal también están prohibidos. Los colmillos de elefante son codiciados en el mercado ilegal de marfil, y en ocasiones elefantes pequeños son capturados para ser entrenados para circos.


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