(semisquare-x3)
Lula da Silva cumple una pena de 12 años de prisión por corrupción y lavado de dinero. (AP/Andre Penner)

Sao Paulo - El Partido de los Trabajadores (PT) considera que la presión internacional puede ayudar a la liberación del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que cumple desde abril del año pasado una condena por corrupción, así como a que se le conceda el Premio Nobel de la Paz.

Tal visión fue manifestada por la presidenta del mayor partido de izquierda de América Latina, la diputada Gleisi Hoffmann, en una entrevista con Efe en la que explicó que la formación trabaja tanto con comités nacionales como con uno internacional para presionar por la liberación de Lula, a quien considera un preso político.

"Las articulaciones internacionales van a colaborar para que se tenga otra visión (del proceso de Lula) en Brasil. Ya mejoró mucho (la visión) a nivel interno, donde comienza a considerarse que el proceso fue injusto", afirmó.

"Hay críticas (en Brasil) al proceso contra Lula y creo que parte de eso viene de la presión internacional y de las manifestaciones de líderes internacionales", agregó tras recordar las críticas de dirigentes como el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y el expresidente francés François Hollande.

Hoffmann fue una de las principales participantes este sábado del "Encuentro Nacional Lula Libre", convocado por el PT y que reunió en Sao Paulo a líderes de izquierda y dirigentes de movimientos sociales para analizar nuevas estrategias para presionar por la libertad del exmandatario.

La diputada aseguró que parte de esa estrategia es diseñada por un comité internacional comandado por el excanciller brasileño Celso Amorim y que divulga en el exterior informaciones sobre la situación en Brasil y sobre las injusticias y las fallas del proceso, y promueve la postulación a Lula al Premio Nobel de la Paz este año.

Según la legisladora, ningún Gobierno se ha pronunciado específicamente contra la prisión de Lula debido a que no les interesa generar un conflicto diplomático con Brasil.

"Es difícil cobrar de los Gobiernos una posición porque los Gobiernos tienen relaciones comerciales, relaciones institucionales, relaciones que superan el asunto político. Entendemos eso, pero recibimos la solidaridad de varios líderes internacionales, principalmente de parlamentarios y exmandatarios", dijo.

Hoffmann afirmó que la articulación internacional, más que efectos prácticos ante las autoridades brasileñas, puede influir en el análisis que el Comité de Derechos Humanos de la ONU realizará en el primer semestre de este año sobre la situación de Lula y en apoyo a su candidatura al Premio Nobel.

Agregó que un pronunciamiento internacional contundente puede ser tenido en cuanta tanto por el Supremo Tribunal Federal, la máxima corte del país y que el 10 de abril juzgará un recurso sobre la legalidad de la prisión de Lula, como por el Superior Tribunal de Justicia, que entre marzo y abril se pronunciará en tercera instancia contra la primera condena contra el exmandatario.

El encuentro convocado por el PT este sábado fue abierto con la lectura de una carta de Lula en la que el expresidente asegura que "resiste" en la prisión porque sabe que aún tiene una misión que cumplir por el país.

"La fuerza que me hace resistir a esta prueba viene de ustedes y de mi convicción de que soy inocente. Pero resisto principalmente porque sé que aún tengo una misión importante a cumplir en este momento en que la democracia, la soberanía nacional y los derechos del pueblo brasileño son amenazados por intereses económicos y políticos poderosos, incluso de potencias extranjeras", afirmó.

En la misiva, escrita desde su celda en la ciudad de Curitiba, Lula agradeció la solidaridad y el apoyo que ha recibido tanto de los militantes que han constituido comité políticos para presionar por su libertad como a líderes de otros países que igualmente piden que se le libere.

En el evento en la sede del Sindicato de los Trabajadores del Metro en Sao Paulo también participaron el exministro Fernando Haddad, que fue el candidato del PT en las elecciones presidenciales de octubre, y la exdiputada Manuela D'Avila, que fue su compañera de fórmula como aspirante a vicepresidenta.

"La lucha por la libertad de Lula no es solo la lucha de un partido sino la de todos los que defienden la democracia", dijo por su parte el excandidato presidencial Guilherme Boulos, uno de los líderes del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y para quien "democracia no combina con presos políticos".

Lula está preso desde el 6 de abril del año pasado en la sede de la Policía Federal de Curitiba. Inicialmente fue preso para cumplir una pena de 12 años de prisión por corrupción y lavado de dinero, pero en febrero de este año se le impuso otra condena, de 12 años y 11 meses, por los mismos delitos. 



💬Ver 0 comentarios