"Son casas absolutamente ilegales", dijo indignada la alcaldesa Virginia Raggi.

Ocho mansiones construidas hace décadas y pertenecientes a una presunta familia mafiosa en Roma fueron allanadas y desalojadas por 600 agentes policiales enviados por las autoridades municipales.

La alcaldesa Virginia Raggi dijo que los desalojos, a los que seguirán la demolición de las fincas de la familia Casamonica constituían una jornada “histórica” con el regreso de la legalidad a la zona.

En las viviendas encontramos muebles lujosos, o con apariencia lujosa", dijo Antonio Di Maggio, jefe de la Policía municipal romana, que describió otros detalles del "estilo" como techos pintados, cortinas doradas, dos estatuas de tigres y una de un caballo.

En algunos casos, los agentes tuvieron que derribar las puertas de la casa, donde se encontraban entre 35 y 40 residentes, entre ellos algunos menores.

Raggi acusó a los Casamonica de reemplazar a las autoridades legítimas en la zona y sembrar el “terror” entre los romanos honestos.

El clan Casamonica estuvo en las primeras planas en 2015 cuando realizó un funeral digno de Hollywood para su capo, que incluyó una carroza tirada por caballos, una lluvia de pétalos de flores lanzada desde un helicóptero y la música de la película “El padrino” frente a la iglesia.

El exalcalde romano Francesco Rutelli argumentó que "no es la primera vez que se realizan operaciones similares. Solo en los primeros 4 años de mi administración hicimos más de 300 demoliciones, la primera una semana después de mi elección", dijo al diario de la capital italiana Il Messaggero.



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