Estados Unidos y Rusia mantuvieron conversaciones sobre la crisis en Venezuela (semisquare-x3)
Estados Unidos y Rusia mantuvieron conversaciones sobre la crisis en Venezuela. (AP)

Rusia advirtió a Estados Unidos que no intervenga militarmente en Venezuela, según indicó el vicecanciller ruso Sergei Ryabkov luego de unas conversaciones que mantuvieron Estados Unidos y Rusia sobre la crisis en el país petrolero. 

Estados Unidos y Rusia no lograron este martes acercar sus posiciones sobre la crisis de Venezuela por la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente, aunque ambos consideraron útil las consultas mantenidas en Roma entre el representante especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliot Abrams y el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.

En la embajada de Rusia, Riabkov dijo, por su parte, que "la conversación fue difícil, pero franca", citado por la agencia TASS.

Indicó que aunque las partes no lograron un acercamiento de opiniones, "por nuestra parte tenemos una mejor comprensión de la postura de EE.UU. al respecto".

"Analizaremos las señales que recibimos de los representantes estadounidenses. Partimos del criterio de que Washington se tomó en serio nuestras prioridades, nuestros enfoques y advertencias", comentó.

El alto diplomático ruso subrayó que el diálogo con EE.UU. respecto a Venezuela es una necesidad "evidente", dijo que Moscú está preocupada con las sanciones impuestas por Washington contra Caracas y dejó claro que la delegación rusa advirtió a EE.UU. de que Moscú continuará defendiendo los intereses de las empresas rusas en el país caribeño.

"Como comprendemos que los representantes de la Administración de EE.UU. no descartan la posibilidad del uso de la fuerza militar para intervenir en Venezuela, advertimos claramente a la parte estadounidense que evite ese paso imprudente", afirmó.

El viceministro afirmó que "Rusia no solo se opone categóricamente al uso de la fuerza militar en el marco de una intervención extranjera, sino contra los métodos de presión de la llamada 'baja intensidad'".

"Estamos dispuestos a continuar el diálogo con EE.UU. al respecto, debido a que la gravedad de la situación no nos da margen para un error. Debemos comprender las intenciones de cada parte con la mayor exactitud posible", indicó.

Por su parte, el enviado de Donald Trump para la crisis de Venezuela calificó de "positiva, seria y sustanciosa" la reunión mantenida con Riabkov, a pesar de que Washington y Moscú mantienen posiciones diametralmente opuestas, dado que el primero reconoce a Guaidó, el jefe del Parlamento venezolano, como presidente encargado, y el segundo es un aliado clave de Maduro.

"Fue útil para nosotros entender que Rusia considera que la crisis en Venezuela es muy grave, a diferencia de Maduro" y particularmente desde el punto de vista económico y humanitario, explicó Abrams.

Añadió que al menos es positivo que "ambas partes salen con una mejor comprensión de las posiciones recíprocas" y de acuerdo en que se necesita una solución pacífica.

Abrams agradeció a Italia por haber acogido estas consultas, aunque recordó que tienen un punto de desacuerdo sobre Venezuela, el hecho de que Roma no ha reconocido a Guaidó como presidente, a diferencia del resto de la Unión Europea. "No estamos tratando de presionar al gobierno italiano", aseguró.


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