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En esta foto de archivo del 14 de marzo de 2012, Fidel Castro Díaz-Balar habla con una mujer no identificada durante la presentación del libro de su padre "Nuestro Deber es Luchar" en La Habana, Cuba. (AP)

LA HABANA, Cuba.- El suicidio del hijo mayor de Fidel Castro Ruz  ha provocado diversidad de reacciones dentro y fuera de Cuba, las que fluctúan entre el pesar por la muerte del reputado científico, hasta una que otra teoría de conspiración sobre las “verdaderas razones” para su muerte.

Fidel Castro Díaz-Balart murió ayer en la mañana cuando se suicidó tras pasar por un profundo puente proceso de depresión, anunció el gobierno cubano en los medios oficiales de la isla. Tenía 68 años.

Más que el anuncio de su muerte, lo sorpresivo fue que se anunciara que fue un suicidio, pues en Cuba el trato a las altas figuras del país, sobre todo cuando tiene que ver con la familia Castro, es muy delicado y usualmente no se dan a conocer las causas de los fallecimientos.

Así, el país anda divagando entre la sorpresa y la pena, pues “Fidelito”, como le llaman al hijo de Fidel Castro Ruz y su primera esposa, Mirta Díaz-Balart, era una figura icónica de los primeros días del triunfo de la Revolución, pues el recibimiento que dio a su padre cuando era un pequeño niño en el poblado habanero del Cotorro fue todo un acontecimiento.

En aquel entonces, Castro Ruz acababa de llegar a La Habana tras su victoria el 1 de enero de 1959 y tomó a su primogénito en brazos lleno de alegría. Esas imágenes todavía circulan en los medios cubanos y son parte de múltiples documentales en todas partes del mundo.

Es más por esa razón que Castro Díaz-Balart es recordado, pues su extensa carrera como científico no fue tan pública y mucho menos su vida privada.

“A mí me dio mucha pena, pobre muchacho. Todavía lo recuerdo arriba de Fidel en el Cotorro. Esos eran días de felicidad. Una pena que haya decidido hacer lo que hizo, no sólo por él, sino por su familia. Menos mal que su padre ya no está entre nosotros, porque estaría destruido”, dijo Josefa Díaz Stevenson, una anciana que veía el noticiario de la televisión cubana en la sala de su casa en el barrio capitalino de Centro Habana.

Al sentimiento de pena lo acompaña la sorpresa. No son pocos los cubanos que se quedaron fríos cuando escucharon la noticia, sea porque la vieron en la televisión o porque algún familiar, vecino o amigo los alertó.

“¿Qué se suicidó? Eso está duro y más que lo hayan dicho en el televisor. Yo todavía estoy que no lo creo, no que se haya muerto, sino que hayan dicho cómo lo dijeron, porque no sabemos todavía de qué murió el padre”, dijo un hombre que no quiso identificarse y que lideraba una intensa discusión en una de las esquinas del Barrio Chino de La Habana.

La familia Castro no ha ofrecido declaraciones oficiales hasta el momento y se desconocen los detalles del sepelio.

“Descansa en paz mi querido primo”, posteó su prima Mariela Castro Espín, diputada e hija del presidente Raúl Castro Ruz, quien fue uno de los mentones principales en la vida de “Fidelito”. Castro Espín posteó una extensa biografía de su primo en su perfil de Facebook.

Castro Ruz siguió con su rutina normal de gobierno y ayer en la tarde recibió al canciller venezolano Jorge Alberto Arreaza Monserrat.

Las plataformas digitales se han convertido en terreno para todo tipo de reacción, desde condolencias hasta las usuales teorías de conspiración que acompañan a este tipo de evento en Cuba.

“A Raúl Castro se le suicidó su cuñada Nilsa Espín en su propia oficina. Ahora su sobrino Fidel Castro Díaz-Balart, hijo de Fidel. 1 versión es q se disparó. Otra q se tiró de un edificio alto. Una tercera es la suma de ambas: hace tres meses se disparó y ahora se tiró x la ventana”, dijo en las redes sociales y sin ofrecer evidencia Carlos Alberto Montaner, uno de los más férreos críticos del gobierno de Cuba, quien es señalado por las autoridades cubanas como un terrorista que ha organizado golpes en la isla.

“‘Suicidaron a Fidel Castro Díaz-Balart, primer hijo del dictador”, escribió la novelista y opositora del gobierno cubano desde el exilio, Zoé Valdés en su cuenta de Twitter.

Igualmente, han corrido como la pólvora en las redes sociales versiones que señalan que Castro Díaz-Balart pudo haber sido asesinado por un supuesto interés de querer convertirse en presidente de Cuba, una teoría difícil de sustentar si se tiene en cuenta que él nunca ocupó un cargo político ni figuraba en las listas de candidatos a la Asamblea Nacional del Poder Popular que se elegirá este año. Para ser presidente de Cuba se debe ser diputado primero.

Dirigentes políticos de la región enviaron condolencias y tuvieron reacciones más cándidas con la familia Castro.

“Lamentamos el fallecimiento del compañero Fidel Castro Díaz-Balart, hijo del gran líder de la Patria Grande, Fidel Castro Ruz. Nuestras condolencias para el pueblo de Cuba, especialmente a su familia”, sostuvo el presidente de Bolivia, Evo Morales.

“Profundo pesar por el triste fallecimiento de Fidel Castro Díaz-Balart, Fidelito, hijo mayor del extinto líder cubano Fidel Castro y a quien me unían viejos lazos de amistad. Mis más sentidas condolencias a su esposa María Victoria Barreiro, a sus hijos y a todo el pueblo de Cuba”, expresó el expresidente dominicano Leonel Fernández Reina.

La bloguera y opositora al gobierno cubano Yoani Sánchez, fue más comedida y escribió en su cuenta de Twitter que “la noticia de la muerte de Fidel Castro Díaz-Balart queda relegada en el diario oficial Granma a la segunda página, comparte plana con una nota médica sobre el cuidado de la piel a partir de la vigilancia de los ‘lunares’ y el reporte de un accidente de tren sin lesionados”.

Las autoridades cubanas dieron a conocer ayer que “el Doctor en Ciencias Fidel Ángel Castro Díaz-Balart, quien venía siendo atendido por un grupo de médicos desde hace varios meses con motivo de un estado depresivo profundo, atentó contra su vida en la mañana de hoy primero de febrero. Como parte de su tratamiento requirió inicialmente un régimen de hospitalización y luego se mantuvo con seguimiento ambulatorio durante su reincorporación social”.

La nota oficial agregó que “al momento de su fallecimiento se desempeñaba como asesor científico del Consejo de Estado (máximo órgano ejecutivo cubano) y vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba. Durante su actividad profesional, dedicada por entero a las ciencias, obtuvo relevantes reconocimientos nacionales e internacionales. Sus funerales serán organizados por decisión familiar”.

Castro Díaz-Balart nació el 1 de septiembre de 1949 producto del matrimonio entre Fidel Castro Ruz y Mirta Díaz-Balart, la primera pareja del fenecido expresidente cubano, quien pasó la mayor parte de su vida en España –aunque acabó reconciliándose con Cuba- y es tía de los hermanos Díaz-Balart, los mismos que han hecho oposición al gobierno cubano desde Miami y el Congreso de Estados Unidos por décadas.

Castro Díaz-Balart fue un científico de alta reputación, que se formó en la Universidad Lomonosov en Moscú, el Instituto Kurchatov de Energía Atómica de Rusia y el Instituto Superior de Ciencia y Tecnología Nucleares de La Habana. Tenía títulos de maestría en Física y era doctor en Física y Matemáticas, según el portal oficial cubano Ecured.

Era considerado como una de las mentes científicas más privilegiadas en Cuba y a nivel internacional. Aunque su vida profesional y personal se mantuvo discreta, como pasó con la mayoría de los hijos de Castro Ruz que permanecen en Cuba, era invitado como panelista a importantes foros sobre energía nuclear y física.

Estuvo a cargo de la construcción de la planta nuclear de Juraguá, Cienfuegos, un proyecto faraónico para el cual, incluso, se construyó un pueblo y se preparan a centenares de profesionales en universidades soviéticas, pero que nunca llegó a concretarse tras la caída de la llamada “cortina de hierro”. 

Fue director de la Comisión de la Energía Atómica de Cuba desde 1980 hasta 1992, cuando salió del cargo, y se convirtió en asesor científico del todopoderoso Consejo de Estado, el brazo ejecutivo del gobierno cubano, bajo la tutela de su padre y luego de su tío y mentor, Raúl.

Compartió de tú a tú con los mayores científicos del mundo y asistió regularmente a importantes eventos académicos en todo el planeta, incluyendo en Estados Unidos, donde hizo muchos amigos en la comunidad universitaria. Creó una amplia obra académica, centrada en reflexiones sobre el rol de la tecnología y el conocimiento en el desarrollo integral de la sociedad.


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