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En esta imagen de archivo, tomada el 4 de marzo de 2015, el cardenal Theodore McCarrick interviene durante un funeral en South Bend, Indiana. (Robert Franklin/South Bend Tribune via AP, Pool, archivo)

Ciudad del Vaticano - Una carta escrita en 2006 por un alto funcionario del Vaticano confirma que la Santa Sede recibió información sobre la conducta sexual de un excardenal de Estados Unidos en 2000, y otorga credibilidad a las acusaciones de encubrimiento en los escalafones más elevados de la Iglesia católica.

Catholic News Service, la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, publicó el viernes la carta del entonces arzobispo Leonardo Sandri a Boniface Ramsay, un sacerdote de Nueva York que realizó la acusación inicial.

En noviembre de 2000, Ramsay informó por carta al Vaticano del comportamiento de Theodore McCarrick, quien entonces fungía como cardenal, con seminaristas del Seminario de la Inmaculada Concepción de la Universidad Seton Hall. Ramsay, que en ese año formaba parte del cuerpo docente de la institución, dijo que mandó la misiva a pedido del entonces nuncio de la Santa Sede porque había escuchado muchas denuncias de seminaristas a los que McCarrick habría invitado a su casa en la playa y a su cama.

Sandri, que ahora es un importante cardenal y en aquel momento era el número 3 en la secretaría de Estado, escribió a Ramsay el 11 de octubre de 2006 pidiendo referencias sobre un exseminarista para un empleo en la Santa Sede.

En su carta se refirió a la escrita por Ramsay seis años antes, diciendo: "Pregunto con especial referencia a los graves asuntos que afectan a algunos de los estudiantes del Seminario Inmaculada Concepción, sobre los que en noviembre de 2000 usted tuvo bondad suficiente para poner confidencialmente en conocimiento del entonces nuncio apostólico en Estados Unidos, el fallecido arzobispo Gabriel Montalvo".

El arzobispo Carlo María Vigano, que está en el centro de una polémica que sacudió el papado de Francisco, citó la carta de Ramsay del 2000 en su propio artículo de denuncia sobre el encubrimiento del caso McCarrick. Incluyó a Sandri dentro de una larga lista de funcionarios vaticanos que sabían de la inclinación del religioso hacia los seminaristas. Vigano acusó también al actual pontífice de que, pese a estar al tanto del comportamiento de McCarrick desde 2013, lo rehabilitó tras las sanciones supuestamente impuestas por su predecesor, Benedicto XVI.

La carta de Sandri es significativa porque corroborael relato de Ramsay y las denuncias de Vigano. Demuestra que el Vaticano sabía de las acusaciones contra McCarrick desde 2000, un año antes de que San Juan Pablo II lo nombrase cardenal, e implica a Benedicto por no actuar contra él durante años pese a que seguían llegando denuncias en su contra.

Según Vigano, el papa emérito puso algún tipo de sanción a McCarrick en 2009 o 2010, casi una década después de la carta de Ramsay. El hecho de que Sandri la citase abiertamente sugiere que no se perdió en una pila de correo sin abrir en alguna parte, sino que era relevante para pedir una simple referencia laboral.

Curiosamente, Sandri parecía más preocupado por la pureza sexual del candidato seminarista que por la posibilidad de que McCarrick pudiese haber abusado de él o lo hubiese acosado.

McCarrick presentó su renuncia como cardenal en julio luego de que una investigación de la Iglesia de Estados Unidos determinó que la acusación de tocamientos a un monaguillo adolescente en la década de 1970 era creíble. Desde entonces, varios seminaristas revelaron que él los acostaba habitualmente o los acosaba si se negaban a hacerlo.

Papa dice a obispos que combatan abusos

Por su parte, el papa Francisco dijo el sábado a obispos recientemente consagrados que deben rechazar los abusos en todas sus formas y trabajar en comunión -no en forma solitaria- para combatir la cultura clerical que dio lugar a un escándalo de abusos sexuales y encubrimiento, que actualmente remece su pontificado.

Francisco citó su carta reciente sobre la lucha contra el abuso durante una audiencia con 74 obispos nuevos provenientes de 34 países.

Los obispos se encuentran en el Vaticano para aprender cómo ser pastores de sus rebaños.


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