eutanasia (semisquare-x3)
Noa Pothoven muestra su libro. (Instagram)

Cuando tenía 11 años, Noa Pothoven fue agredida sexualmente por un "amigo" en una fiesta. Al año siguiente vivió un trauma similar en casa de otro adolescente. Y hace tres años, dos sujetos la violaron en un vecindario cercano a su casa en Arnhem, Holanda. Desde entonces sintió su cuerpo siempre sucio hasta el pasado domingo, cuando falleció a los 17 años en su habitación tras solicitar la eutanasia al no poder sobrellevar su "sufrimiento inaguantable".

"Iré directo al grano: en un plazo máximo de 10 días moriré", escribió Pothoven en sus redes sociales, anunciando así sus intenciones de no continuar viviendo.

"Después de años de luchar y pelear, francamente estoy agotada. He dejado de beber y comer por un tiempo, y después de muchas discusiones y evaluaciones, decidí acabar con todo porque mi sufrimiento es insoportable. Todavía estoy respirando, pero en realidad ya no estoy viva", publicó.

Pothoven nació y murió en Arnhem. Reconoció su vida como "insignificante" hace un año por los problemas psicológicos que le impedían vivir con normalidad. Según el diario holandés De Gelderlander, los padres de la menor descubrieron su calvario cuando hallaron en su habitación numerosas cartas de despedida. En una de las misivas, Noa detalló sus motivos para interrumpir su existencia que calló durante mucho tiempo. Nadie sabía de su sufrimiento.

"Revivo el miedo, ese dolor, todos los días. Hasta el día de hoy todavía siento sucio mi cuerpo. Mi intimidad ha sido asaltada, y nunca se podrá deshacer", escribió la joven en uno de los textos, un mensaje que fue replicado en una impactante autobiografía que publicó a los 16 años.

En "Winnen of leren" ("Ganar o aprender"), Noa habló de su lucha contra el trastorno de estrés postraumático, la depresión y la anorexia que padeció tras los tres violaciones que sufrió desde niña, los mismos que precisó ocultó por "miedo y vergüenza". Contó sobre sus intentos de sobrevivir, pero terminó admitiendo cómo pretendía culminar con ellos: acabando con su vida, pues el continuar en este mundo "ya no era posible".

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17-Year-Old Rape Victim Legally #Euthanized In The Netherlands "I'm still breathing, but I'm not alive any more." A 17-year-old Dutch girl has legally ended her own life via euthanasia. #NoaPothoven, who was the victim of #rape as a young child, was granted the right to die in her own home on Sunday. The #teen announced her own death in a heart-wrenching Instagram post, where she told friends and family not to try to change her mind, as it had been made up for a long time. "A final sad post," she wrote, admitting she had deliberated for a long time over whether or not to share it. "But my plan has been there for longer so it's not impulsive." "I will get straight to the point: within a maximum of 10 days I will die. After years of fighting and fighting, it is finished." She said she had given up eating and drinking, and after many discussions "it has been decided let me go because my suffering is unbearable". "I'm still breathing, but I'm not alive any more," she wrote. She said she was using the last of her strength to say goodbye to her nearest and dearest, and asked followers "don't try convince me that this is not good, this is my decision and it is final." "Love is letting go," she concluded, adding that the post will be shared "in a while when I have passed away." Just last year, Noa published her autobiography "Winning or Learning", in which she revealed she was molested and raped as a child, and how she now suffered from post-traumatic stress disorder, #depression and #anorexia as a result. Noa did not need her parents' consent to end her life; euthanasia is legal in The Netherlands for anyone above the age of 12, but only patients under 16 need their parents' signatures. Patients must make the decision without the influence of drugs or alcohol, and two independent doctors must agree that their suffering is unbearable with no hope of improvement. Via: @toofabnews #suicide

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Una decisión meditada

Sin decirle a nadie, hace algunos años, la adolescente nacida en el 2001 consultó sobre las posibilidades que tenía para obtener la eutanasia en la clínica Levenseinde ("final de vida", en neerlandés) en La Haya. Aquella vez le rechazaron la asistencia por ser "demasiado joven, que debo completar el tratamiento del trauma y que mi cerebro primero debe estar completamente desarrollado. Eso dura hasta los 21 años. Estoy devastada porque ya no puedo esperar tanto", dijo en su libro.

Pese a la negativa tenía claro que quería acabar con su sufrimiento. "No es un plan impulsivo. No me intenten convencer de que esto no es bueno. Es una decisión bien considerada y definitiva. El amor es también dejar ir, en este caso", dijo en "Winnen of leren", las mismas que escribió desde la cama de un hospital, mientras estaba en una sala de espera -se desconoce que hacía allí, precisó el diario español El Mundo.

Cabe precisar que el año pasado, Noa ingresó a un hospital por tener un peso muy por debajo del ideal para su edad y estatura. El portal Infobae.com detalla que los médicos la indujeron al coma para alimentarla a través de suero, dando constancia de sus ganas de no seguir viviendo. De hecho, en los últimos años ingresó hasta en tres instituciones de atención a jóvenes. La madre de la joven denunció que estos no sirvieron de nada, pues debía acudir a centros psiquiátricos, llenos con largas listas de esperas por los que nunca accedió.

Adiós, a todos 

La familia declaró a De Gelderlander que Noa Pothoven planificó su partida también con una lista de deseos que quería cumplir antes de fallecer. Llegó a marcar 14 de ellos: beber alcohol, fumar un cigarrillo, hacerse un tatuaje, entre otros. En sus últimos días se despidió de su familia y amigos, "las personas importantes de su vida". Así transcurrieron varios días hasta que su hermana anunció su deceso.

El legado de Noa es una advertencia a las autoridades para preocuparse en víctimas como ellas. Su madre advirtió que la menor estaba en contra del tratamiento de electroshock que le propusieron para aliviar su depresión. "Ella solo anhelaba la paz", dijo su mamá.

Su libro también queda para los jóvenes psicológicamente vulnerables. La publicación le valió diversos premios por su narrativa sobre las dificultades para seguir viviendo con sus traumas y la crítica hacia el gobierno de su país al no contar con una institución que se dedique de forma exclusiva a jóvenes víctimas de abuso como ella que necesitan de ayuda física y psicológica.

Un niño de hasta 12 años puede recibir eutanasia en Holanda si así lo desea, pero solo cuando un médico determina que su sufrimiento es insoportable e irremediable.

En el 2017, 6,585 personas eligieron morir por esta vía (4.4% de fallecimientos del total de fallecimientos). La vía es legal cuando se realiza de acuerdo a los estrictos estándares descritos en la Ley de Terminación de la Vida a Través de la Solicitud y Suicidio Asistido, aprobado por el parlamento en el 2001 y hecho ley un año después.


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