La madre le pegaba a sus hijas con cables, palos, puños y todo lo que encontrara a su paso. (semisquare-x3)
La madre le pegaba a sus hijas con cables, palos, puños y todo lo que encontrara a su paso. (GFR Media / Archivo)

Un indignante caso de maltrato infantil conmocionó a Colombia estos últimos días. La noticia de que dos niñas, de 9 y 12 años, eran cruelmente torturadas física y psicológicamente por su propia madre, si no cumplían con todas sus órdenes, generó el rechazo de la sociedad colombiana.

Durante varios años, las pequeñas tuvieron que aguantar todo tipo de violencia por parte de su propia madre. Pero la cruel historia llegó a su fin cuando Heidy Milena Gómez Guzmán fue condenada por delito de tortura a 5 años y 8 meses de prisión.

Un juzgado de Tolima (centroeste) comprobó que la mujer, quien trabajaba en la gobernación del departamento en el área de Apoyo a la Gestión, torturaba a sus dos hijas de 9 y 12 años de edad y que las sometía a agresiones y maltratos constantes.

Quien denunció el hecho a las autoridades colombianas fue la madre de la agresora, quien ya no soportó más ver el sufrimiento de sus nietas. Las niñas, por ejemplo, no recibían alimentos durante días a modo de castigo, según declaró la abuela de las pequeñas a RCN Radio.

Según publicó el diario La Opinión de Cúcuta, en una entrevista, la hija mayor de la mujer afirmó que casi toda la vida había sido maltratada, pero que desde los ocho años las agresiones aumentaron, porque la mujer le pegaba a ella y a su hermanita con cables, palos, puños y todo lo que encontrara a su paso.

Las asfixiaba con almohadas o cables en el cuello y las dejaba días enteros sin comer, así mismo las obligaba a caminar largas distancias para ir al colegio.

En una ocasión, la mayor de las hermanas no alcanzó a tender una cama y la mujer le dió varias cachetadas, la ‘echó’ de la casa no sin antes pegarle con un martillo en las piernas y la columna, y le quitó el bastón que requería para caminar.

La mayor de las hermana, quien actualmente tiene 15 años, sufre de una malformación de nacimiento en su cadera, por la que fue intervenida quirúrgicamente. Según la fiscalía, Gómez Guzmán no respetó su periodo de recuperación y la obligó a cocinar, hacer trabajos domésticos y tener buenos resultados en el colegio; cuando la niña no cumplía con todo la agredía.

Según se relató durante el juicio, la madre siempre la discriminó por su condición física y le reprochaba los gastos del tratamiento, por lo que amenazó con prostituirla para recuperar la inversión económica.

Además, cuando la orden de captura contra la mujer fue emitida, el 13 de abril del año pasado, se comprobó que esta acudió a una notaría pública para cambiar su nombre por el de Lua Mailen Santodomingo y modificar su número de documento con el fin de evadir a las autoridades.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar será quien establezca dónnde y con quién permanecerán las niñas, así cómo se las protegerá a partir de ahora.

También el padre de las menores está bajo el cuidado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. El hombre confesó que su expareja lo agredió en algunas oportunidades y lo atacó con una arma blanca, según informó Radio Caracol.

La mujer, que pagará su en la cárcel de Picaleña de Ibagué, perdió definitivamente la custodia de sus hijas.


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