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Sherris Stringham tenia 68 años (Imagen tomada de Gofundme).

Sherris Stringham, una mujer de 68 años que apenas el año pasado se había jubilado, quería vivir en un lugar tranquilo, lejos del bullicio de las grandes ciudades como Missouri, de donde era originaria, por eso decidió irse a vivir a Hopkins, un pueblo de Belice, sin pensar que justo en ese lugar encontraría la muerte. 

Había trabajado por más de dos décadas manejando un autobús en su natal Blue Springs, pero al final de su vida laboral tomó la decisión de cambiar de lugar de residencia y se fue a vivir a un pequeño pueblo del país centroamericano.

Todo marchaba como lo había planeado, llevaba una vida relajada y sencilla.

Había hecho algunas amistades en su comunidad, pero esa vida de ensueño en ese paraíso que había encontrado cambió el pasado 25 de agosto cuando unos amigos la reportaron como desaparecida, informó el sitio qué pasa corozal, del país centroamericano.

Y es que los amigos de Sherris se sorprendieron de que ella no llegara a la cita que tenían para un paseo, por lo que acudieron a su casa y la encontraron abierta. Ahí vieron que su cartera estaba vacía y que no se encontraba su guagua.

La Policía de Stann Creek, distrito de Belice al que pertenece Hopkins, se dio a la tarea de iniciar la búsqueda, la cual concluyó cuatro días después cuando hallaron el cuerpo de la estadounidense en un río.

De acuerdo a los reportes oficiales, el cuerpo de la mujer fue arrojado de un puente en Pomona Village, a 50 millas de la casa de Stringham.

Su guagua también fue localizada y los agentes informaron que los presuntos criminales trataron de incendiarla, informó el diario Daily Mail.

Las indagatorias llevaron a la Policía a detener a cuatro sospechosos del crimen, tres de ellos de 18 años y uno de 16. 

Hasta el momento no se ha dado a conocer el móvil del asesinato.

Cuando desapareció, sus amigos crearon una campaña en la plataforma Gofundme para recaudar recursos para su búsqueda.



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