Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

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Foto de archivo de un avión de la empresa Transvia (Captura / YouTube).

Los pilotos de uno de los vuelos de la empresa Transavia Airlines con destino Amsterdam y que había partido del aeropuerto de Gran Canaria debieron realizar un aterrizaje forzoso, debido al mal olor de uno de sus pasajeros.

La situación se volvió tan insoportable  que muchos de los pasajeros terminaron  con vómitos.

Las quejas no tardaron en llegar a la tripulación y el evidente malestar de grandes y chicos obligó a que el pasajero en cuestión pasara al sector trasero de la aeronave. Sin embargo, fue una solución momentánea e ineficaz.

La situación se volvió incontrolable y el comandante del vuelo tomó la decisión de aterrizar en el Faro de Portugal, bajar a la persona que causó el malestar y, posteriormente, continuar el recorrido.

Según indica el sitio El Mundo, uno de los pasajeros contó: "Un equipo de limpieza tuvo que venir para limpiar todo el avión. Sólo entonces podríamos continuar el trayecto".

Asimismo, Transavia confirmo al diario holandés De Telegraaf que se realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Faro como medida de precaución en relación con un pasajero. Debido a la estricta legislación de privacidad, la aerolínea no puede decir nada sobre lo que estaba pasando con el pasajero.

Según informa el diario El Mundo, no es la primera vez que la compañía holandesa se enfrenta a un problema como este. En febrero de 2018 tuvo que realizar otro aterrizaje de emergencia por las flatulencias de un pasajero.


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