En la tragedia fallecieron 41 de los 78 ocupantes del avión. (semisquare-x3)
En la tragedia fallecieron 41 de los 78 ocupantes del avión. (EFE)

Los pilotos del avión de pasajeros SSJ-100 que se incendió en Moscú el pasado 5 de mayo, con un resultado de 41 muertos, aterrizaron con sobrecarga y no abrieron los flaps (dispositivos que aumentan la sustentación a bajas velocidades), según un informe de la agencia de aviación rusa, Rosaviatsia.

De acuerdo a las conclusiones de los investigadores rusos, publicadas este viernes en la agencia RIA Nóvosti, el capitán del SSJ-100 realizó unos movimientos bruscos con la palanca de mando antes del accidente, desestabilizando el morro del avión. 

El informe señala además que el aparato comenzó la maniobra de aterrizaje con 1.6 toneladas de sobrepeso, error que finalmente resultó funesto.

"En el momento de aterrizar, el peso del avión era de unos 42,600 kilogramos (92,594 libras), lo que supera en 1,600 kg. (3,527 libras) el peso máximo de aterrizaje", agrega el documento.

Por otra parte la alarma que alertó del incendio en el motor se activó cuatro segundos antes de que el avión se detuviera, afirma el organismo ruso de aviación.

De acuerdo a lo informado por el diario local Kommserant, todo comenzó cuando un rayo dañó al avión y obligó a los pilotos a realizar un aterrizaje de emergencia, sin posibilidad de utilizar el "piloto automático". Pero ni el capitán ni su compañero estaban preparados para realizarlo. 

Un experto afirmó al periódico ruso que el capitán del vuelo Denis Evdokimov nunca había volado manualmente el Sukhoi Superjet 100 en el llamado "modo directo", sin usar el "piloto automático". 

Se espera que el Comité Interestatal de Aviación (MAK, según sus siglas en ruso) haga público su informe preliminar sobre las causas del siniestro dentro de un par de meses.

SSJ-100, el primer avión civil diseñado en Rusia tras la caída de la U.R.S.S., despegó del mayor aeropuerto de Moscú Sheremétievo a las 6:02 p.m. hora local, pero menos de media hora después retornó al aeropuerto de partida, donde realizó un aterrizaje de emergencia.

Al tomar tierra, el avión con sus depósitos de combustible llenos, impactó contra la pista y estalló en llamas. 

Como resultado de la tragedia,fallecieron 41 de los 78 ocupantes del avión, incluido un miembro de la tripulación.

Los medios rusos enseguida se hicieron eco de los incidentes que había protagonizado el avión en los últimos meses, mientras las autoridades descartaron prohibir los vuelos del modelo accidentado antes de que concluya la investigación de la catástrofe.

En la actualidad, los mayores operadores de los SSJ-100 en el mundo son la rusa Aeroflot y la mexicana InterJet.

Desde 2011, cuando comenzó la explotación comercial del avión, se han producido 186 unidades del modelo, que tiene capacidad para hasta 108 pasajeros, una autonomía de vuelo de 3,000 kilómetros (1,864 millas) y un precio unitario de $35 millones.


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