Gracias a los ladridos intimidatorios del animal, el padre de la menor salió a ver qué pasaba y capturó al reptil. (semisquare-x3)
Gracias a los ladridos intimidatorios del animal, el padre de la menor salió a ver qué pasaba y capturó al reptil. (GFR Media / Archivo)

El perro de una familia de la provincia de  Santa Fe (centro de Argentina) evitó que una serpiente atacara a una niña de dos años que jugaba en el jardín de su casa. 

Gracias a los ladridos intimidatorios del animal, el padre de la menor salió a ver qué pasaba y capturó al reptil que amenazaba a su pequeña. 

Según informó el diario local La Capital, el hecho ocurrió en la localidad santafesina Monje. Daniel González, el padre de la pequeña, explicó que la yarará (serpiente autóctona) estaba entre unos restos de basura y tierra.

“Mi nena (niña) estaba jugando a dos metros (6.5 pies). El perro y el gato la salvaron de que la picara”, aseguró.

González también contó que otro vecino del barrio había sido mordido por una serpiente similar y sospecha que la aparición puede deberse a los restos de basura que se encuentran a la vuelta de su casa.

“Menos mal que no atacó a mis hijos, sobre todo a la de dos años que estaba muy cerca”, concluyó. 

La yarará es una especie de serpiente venenosa endémica de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina. El largo promedio es de 80 a 120 centímetros (31 a 47 pulgadas), siendo las hembras significativamente más largas y más pesadas. No es una serpiente agresiva y ataca sólo si se siente amenazada.

Según reporta el diario local El Litoral, en Argentina se producen unas 700 mordidas de serpientes por año, de los cuales entre el 80% y el 90% provienen de yararás.


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