A la izquierda, el presidente de la Cámara, Carlos
A la izquierda, el presidente de la Cámara, Carlos "Johnny" Méndez, observa al presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. (GFR Media)

Nota del editor: duodécima entrega de La Encuesta de El Nuevo Día. A lo largo de esta semana, publicaremos diferentes resultados de manera alterna entre la plataforma digital y el diario impreso.

Los niveles de desaprobación sobre el desempeño de los líderes legislativos,  Thomas Rivera Schatz y Carlos “Johnny” Méndez, han aumentado, al mismo tiempo que ha crecido la inconformidad con la labor de la Asamblea Legislativa como institución.

En este momento, un 44% del total de los participantes en La Encuesta de El Nuevo Día siente que el desempeño de la Legislatura ha sido “peor de lo esperado”. 

Este dato contrasta con un 35% que opina que su ejecutoria ha estado en línea con las expectativas, y un 13% que siente que ha sido “mejor de lo esperado”. El restante 8% no está seguro qué opinar. 

Las percepciones varían por afiliación política. En el caso de los simpatizantes del Partido Nuevo Progresista (PNP), una mayoría, 47%, cree que el desempeño de los legisladores ha sido “igual que lo esperado”. Entre afiliados al Partido Popular Democrático (PPD), el sentir mayoritario es que este desempeño ha sido “peor de lo esperado”, con 63%. Y entre los no afiliados, un 42% también siente que la gestión de la Legislatura ha estado por debajo de las expectativas que se tenían. 

Los resultados actuales no varían por más de dos puntos contra los reportados en La Encuesta anterior, de noviembre de 2018. 

El presidente senatorial 

Un 45% de la población desaprueba la labor realizada por el presidente del Senado en lo que va de cuatrienio, según refleja el estudio. El 27% señala que la aprueba y un 20% tiene una posición mixta, al decir que “ni la aprueba ni la desaprueba”. El restante 8% no opinó al respecto. 

En las filas del PNP, un 57% aprueba la gestión de Rivera Schatz, frente a un 21% que la desaprueba y un 16% que ni la aprueba ni la desaprueba. Entre los demás afiliados y no afiliados, también domina la desaprobación del líder senatorial. 

En comparación con La Encuesta de noviembre, el nivel de desaprobación de la labor de Rivera Schatz muestra un crecimiento de ocho puntos porcentuales, de 37% a 45%, superando el 43% de rechazo que tuvo a los seismeses de ocupar el cargo, en junio de 2017. 

Al mismo tiempo, el nivel de aprobación del presidente senatorial creció dos puntos los pasados seis meses, de 25% a 27%, mientras que quienes ni aprueban ni desaprueban su labor tienen una caída de 11 puntos en el mismo periodo, de 31% a 20%. 

Malas notas

El 30% de los participantes en La Encuesta de El Nuevo Día, realizada mediante entrevistas personales, casa a casa, entre el 24 y 28 de abril, siente que el presidente del Senado merece una buena nota de “A”, con 14%, o de “B”, con 16%. 

Entretanto, un 22% cree que Rivera Schatz merece ser evaluado con una nota regular de “C”. Las malas notas representan, entonces, el 47% de la evaluación para el presidente senatorial, con un 24% que le da una “D” y otro 23% que cataloga su labor con la peor nota, de “F”. El 1% no opinó. 

Las buenas notas del presidente del Senado son más numerosas en su propia colectividad, con un 59% que piensa que merece “A” o “B”. Entre los demás afiliados y no afiliados, dominan las malas notas de “D” y “F”, incluyendo un 71% en las filas del PPD. 

Las mejores notas del líder senatorial muestran una baja de cuatro puntos en relación con los resultados reportados en La Encuesta anterior. La nota regular de “C” bajó tres puntos en ese mismo periodo, y las malas notas de “D” y “F” tuvieron un repunte de 10 puntos, de 37% a 47%. 

Domina el desacuerdo con Rivera Schatz

En la inmensa mayoría de las aseveraciones examinadas sobre Rivera Schatz, como presidente del Senado,  hay más desacuerdo que acuerdo. 

El mayor nivel de desacuerdo recae sobre el aspecto de confianza. El 64% no está de acuerdo en que “es alguien en quien se puede confiar”, frente a un 32% que se mostró conforme con esa expresión.  

Un 63% también muestra su desacuerdo con que Rivera Schatz “toma las decisiones correctas, aunque no sean muy bien aceptadas”. 

La única dimensión que logra un mayor nivel de acuerdo es entre aquellos -un 52%- que piensan que “es arrogante en la forma en que trata a las personas que no están de acuerdo con él”. 

En ese renglón, el nivel de acuerdo presenta un aumento de cinco puntos en comparación con La Encuesta de noviembre de 2018.  

Dos a uno la desaprobación de Méndez 

Según los datos de la más reciente edición de La Encuesta de El Nuevo Día, la mitad de los participantes, el 51%, desaprueba la labor del presidente de la Cámara de Representantes.

 Ese nivel es el doble de quienes avalan su labor al frente de la Cámara, con 25%. 

Además, hay un 18% que ni aprueba ni desaprueba la labor de Méndez, mientras que el restante 6% no opinó por no estar seguro cómo evaluarlo. 

En las filas de afiliados al PNP, uno de dos, 48%, aprueba la gestión del presidente cameral, frente a un 28% que la desaprueba y un 19% que ni la aprueba ni la desaprueba.

Pero, entre todos los demás afiliados y no afiliados, el sentir dominante es de desaprobación respecto a Méndez, incluyendo un 70% entre afiliados al PPD y 56% entre los no afiliados. 

Durante los pasados seis meses, entre La Encuesta de noviembre de 2018 y la actual, el nivel de desaprobación de Méndez ha tenido un aumento de 11 puntos porcentuales, de 40% a 51%. 

El nivel actual está 19 puntos por encima de lo reportado en La Encuesta de junio de 2017, con 32%. 

El grado de aprobación en torno a Méndez bajó un punto contra el análisis de noviembre del año pasado, mientras que la proporción de quienes ni aprueban ni desaprueban su labor bajó ocho puntos en ese mismo periodo. 

Mala evaluación

El cuadro para Méndez se complica porque un 46% del total de los participantes en La Encuesta le daría una mala nota de “D”, con 19%, o de “F”, con 27%. 

En contraste, un 32% opina que Méndez merece una buena nota, bien sea de “A”, con 9%, o de “B”, con 23%. Un 17% piensa que merece una nota regular de “C” y el restante 5% no está seguro. 

Las buenas notas para el presidente de la Cámara solo abundan en el PNP, con un 52%. Pero entre estos afiliados, un 24% opina que merece una “C” y otro 22% le otorga una mala nota de “D” o “F”. 

Las malas notas dominan entre afiliados al PPD, con 67%, y entre los afiliados a partidos de minoría, con 59%, y también entre no afiliados, con 55%. 

Las buenas notas de “A” y “B” se han mantenido estables en 32% para Méndez durante las últimas dos encuestas, la de noviembre de 2018 y la actual. 

Su nota regular de “C” muestra una baja de seis puntos en ese mismo periodo, mientras que las malas notas de “D” y “F” crecieron por nueve puntos porcentuales.

En todas las aseveraciones evaluadas con relación al representante Méndez, existe más desacuerdo que acuerdo. 

 Un 63% no está de acuerdo en que “es alguien en quien se puede confiar” y que “toma las decisiones correctas, aunque no sean muy bien aceptadas”. 

A Méndez, lo salva que un 56% de los encuestados no percibe que actúa con arrogancia al tratar con  personas que discrepan de él. 

No obstante,  el segmento de quienes opinan que el líder cameral se comporta con arrogancia aumentó seis puntos porcentuales  en comparación con La Encuesta de noviembre de 2018. 


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