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El presidente de la Cámara, Carlos "Johnny" Méndez. (Juan Luis Martínez Pérez)

Las enmiendas introducidas por el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos “Johnny” Méndez, al Código Civil recién devuelto al cuerpo legislativo le otorgan mayores derechos al concebido, pero no nacido y a las iglesias en su relación con el Estado, a juicio de los representantes de minoría, Luis Vega Ramos y Denis Márquez.

Méndez no ha estado disponible para contestar preguntas sobre las 10 páginas de enmienda que introdujo su discusión alguna y sin circularla entre grupos de interés o la prensa.

A juicio de Vega Ramos, una de las enmiendas pretende allanar el camino para que se pueda legislar localmente en caso de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos decida modificar su postura en cuanto a los derechos reproductivos de las mujeres, recogida en casos como el de Roe vs. Wade.

En una de las enmiendas se crea un nuevo artículo conocido como los derechos esenciales y se le confieren a toda persona natural que los pueda reclamar ante el Estado y ante otras personas naturales y jurídicas.

Ese podría ser el caso de un concebido, pero no nacido, al reclamar derechos a su madre.

“Son derechos esenciales de la personalidad, la dignidad y el honor, la libertad de pensamiento, conciencia o religión, de acción, la intimidad, la inviolabilidad de la morada, la integridad física y moral, la creación intelectual”, reza la enmienda donde se indica que los derechos esenciales reconocidos “solo admiten las limitaciones que impongan la Constitución, este Código y las leyes”.

Según Vega Ramos, las enmiendas van en dos vertientes.

Buscan abrir la puerta para el concebido, pero no nacido por la vía accesoria de la protección de cualquier otro derecho constitucional que puedan tener las personas. Es una manera de hacer una brocha gruesa para tratar de abrir la puerta a posibles litigios y traer por la cocina el quitarles derechos reproductivos a las mujeres”, sostuvo Vega Ramos en un aparte con la prensa tras intentar, sin éxito, objetar las enmiendas leídas en el hemiciclo.

“Ahora, so color de meterle una coletilla para reconocerle al concebido, pero no nacido, cualquier otro derecho que constitucionalmente se le reconozca, se busca sentar las bases para que, sin en algún momento la jurisprudencia en Estados Unidos o los movimientos en contra del aborto logran inventarse nuevas teorías, que ellos tengan un gancho en el Código Civil para tratar de litigar para reducir aún más los derechos de la mujer”, sostuvo Vega Ramos.

“Cualquier teoría adicional que en el futuro se pueda desarrollar sobre el derecho de las personas se podría transferir a los derechos del concebido, pero no nacido, y podrían abrir la puerta a futura litigación”, agregó.

En cuanto a los derechos de las iglesias, Vega Ramos se dirigió a una enmienda en que se sostiene que las iglesias e instituciones eclesiales se regirán por asuntos internos de acuerdo a sus dogmas, costumbres, leyes internas y disciplina religiosa propia, dejando fuera la supervisión del Estado.

Según Vega Ramos, ese lenguaje le permitiría a cualquiera “que diga ser una iglesia” solo “presentar un papelito” al Departamento de Estado para quedar inscrita, sin mayores explicaciones. Actualmente tienen que cumplir con el rigor que se le exige a cualquier institución sin fines de lucro.

“Es una mera presentación”, sostuvo el legislador popular al cuestionar que con esta enmienda ninguna iglesia tendría que presentar estados financieros, informes de ingresos y egresos, e informar a quién le pagan y quién les paga.

Vega Ramos explicó que, salvo la Iglesia católica por disposición del Tratado de París de 1898, las demás iglesias tienen que funcionar como organizaciones sin fines de lucro, que también tiene que cumplir con informes anuales para estar exentos del pago de ciertas contribuciones.

“Para mí esta es una iniciativa festinada dirigida a congraciarse con sectores fundamentalistas en medio de la pugna del presidente de la Cámara con el gobernador. Johnny Méndez quiere acumular puntos, injustamente, con sectores fundamentalistas dándoles licencia, carta en blanco”, dijo.

Para el representante independentista Denis Márquez, el proceso seguido en la Cámara para aprobar el Código Civil, que incluyó dos proyectos sustitutivos, enmiendas en sala y la solicitud al Senado para que les devolviera la medida “representa una chapucería legislativa”.

Márquez cuestionó, de entrada, por qué referirse a derechos esenciales y no fundamentales.

“Siguen estableciendo categorías especiales para las iglesias. Son instituciones importantes, las reconozco… pero no dejan de ser instituciones que coexisten en Puerto Rico. Tienen empleados, llevan a cabo actividades legales y esto de seguir añadiendo, en la exposición de motivos y el decretase (del proyecto legislativo) un tratamiento especial es obviamente cuestionable desde el inicio”, dijo.

“Esto es otro día malo para los derechos humanos”, agregó al referirse a la insistencia de la mayoría penepé en darle derechos al concebido, pero no nacido.


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