Aseguró que esta sería la oportunidad para demostrarle al país cómo se maneja una situación crítica en el partido.

Con la música de fondo de una tumbacocos, los miembros de la Junta del Partido Popular Democrático (PPD) llegaron esta tarde hasta la sede de la colectividad convocada para que Héctor Ferrer y Roberto Prats dieran explicaciones sobre sus contratos con la empresa DCI Group. 

La reunión extraordinaria comenzó oficialmente cerca de las 6:30 p.m. De unos 33 miembros que tiene el cuerpo regente de la Pava, se ausentaron 10, entre ellos los exgobernadores Rafael Hernández Colón, Sila María Calderón y Alejandro García Padilla y los expresidentes de la colectividad David Bernier y Héctor Luis Acevedo. Tampoco estuvo el alcalde de Carolina, José Aponte Dalmau  y el comisionado electoral, Miguel Ríos. 

La reunión fue convocada luego que miembros de la colectividad exigieran públicamente explicaciones cuando trascendió en artículos de El Nuevo Día que tanto Ferrer como Prats asesoraron a la empresa DCI Group. Esta es la firma republicana de relaciones públicas y cabildeo que coordinaba el lobby de importantes acreedores del gobierno de Puerto Rico y llevó a cabo una campaña negativa en EE.UU. en contra del gobierno de García Padilla. 

Populares como el representante Manuel Natal han planteado un conflicto de interés de Ferrer y de Prats puesto que las ejecutorias de DCI Group chocan diametralmente con la postura institucional del PPD. 

Uno de los primeros en llegar al PPD fue el exsenador y cabildero Roberto Prats, quien aseguró que estaba “bien tranquilo” y “confiado” de lo que pasaría en el seno de la reunión.

“Vengo hoy aquí como popular. No vengo  como abogado litigante, que lo soy, y vengo confiado en que aquí el Partido Popular tiene un reto y tiene una oportunidad. Tiene un reto de demostrarle al pueblo de Puerto Rico cómo va a manejar esta controversia y tiene un reto de poder enseñarle al pueblo de Puerto Rico de cómo está hecho el Partido Popular: si aquí, al día de hoy, vamos a poner la justicia por encima de la injusticia. Y si vamos a poner la verdad por encima de la mentira. Como manejemos esto, es como nos van a juzgar (en cuanto a) cómo vamos a manejar el resto de los problemas de Puerto Rico”, sostuvo. 

Minutos después llegó la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, quien públicamente, al igual que el representante Manuel Natal, pidió la renuncia de Ferrer de la presidencia del PPD y de Prats de la Junta de Gobierno. Advirtió que la inacción no puede ser una opción. 

“Si no pasa nada, pasa algo porque se le estará diciendo el país que el PPD no es una opción", dijo Cruz mientras se escuchaba por la tumbacocos un jingle que decía “Adelante mi pueblo popular”. 

“El tema es sencillo. Es si por dinero, usted es capaz de unirse a los que maltratan el país”, agregó. 

Rechazó que la polémica obedezca a aspiraciones políticas, pero reclamó que para la candidatura a la gobernación del PPD haya una “primaria general”. Cruz ha dicho que no regresa a la alcaldía de San Juan, pero no ha dicho a qué puesto electivo aspirará en las próximas elecciones. Mientras que Prats ausculta una posible candidatura a la gobernación. 

El exgobernador Aníbal Acevedo Vilá, quien ha sido uno de los más vocales contra Ferrer y Prats, optó por no comentar a su arribo al PPD. 

Mientras que el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, dijo que favorecía que en la reunión todos sus miembros pusieran las cartas sobre la mesa, respecto a la sus ingresos, contratos y relaciones laborales. 

“Estamos aquí para poder escuchar”, sostuvo. 

Previo a la reunión del cuerpo regente popular, el exgobernador Alejandro García Padilla emitió un mensaje en las redes sociales en el que pidió “calma y la prudencia”, pero también que se atienda la controversia con “firmeza”.

Sin mencionar nombres, arremetió contra los llamados disidentes del PPD, que bloquearon su propuesta para implantar un Impuesto al Valor Añadido y que hoy día están inmersos en ataques de un lado y de otro.

“Tan mal estuvieron los que contrataron con los grandes acreedores extranjeros y sus representantes, como los que se opusieron al IVA en la legislatura y en las alcaldías. Pude evitar las lanzas, mas no el puñal. Son los mismos, con la excepción de uno, que siempre me habló de frente”, dijo.

Preguntada sobre las expresiones de García Padilla, Cruz dijo “esto no es una diferencia de criterio”. “No es que yo trabajé para alguien a espaldas de García Padilla mientras él trataba de hacer algo”, sostuvo. 

El portavoz de la minoría popular en el Senado, Eduardo Bhatia, habló en un tono conciliador pues pidió “unidad”. 

“Creo que si alguien conoce que aquí se hacen discusiones álgidas y difíciles en la historia de Puerto Rico es el PPD y siempre ha sabido tener la sabiduría y la madurez para gobernar el país”, apuntó.  

Desde su oficina, ubicada en Hato Rey, y sin mencionar nombre de populares, el exgobernador Alejandro García Padilla, censuró esta tarde a los líderes de su colectividad que están inmersos en ataques de un lado y de otro luego de que trascendiera que tanto Héctor Ferrer como Roberto Prats hicieron trabajo para la empresa DCI Group. 

Hizo un llamamiento a la “calma y la prudencia”, pero también a atender esta controversia con “firmeza”. De paso, anticipó que no acudirá a la reunión de la Junta de Gobierno del PPD, pautada para comenzar a las 6:00 p.m. de hoy. 

“Los acontecimientos recientes en el partido, igual que la oposición interna que sufrí cuando dirigí el país, representan lo opuesto a lo que se supone que el Partido Popular representa. Sabes que algunos de los nuestros entorpecieron ese retornar del Partido a sus raíces muñocistas. Los mismos que ahora se censuran unos a otros. Tan mal estuvieron los que contrataron con los grandes acreedores extranjeros y sus representantes, como los que se opusieron al IVA en la legislatura y en las alcaldías. Pude evitar las lanzas, mas no el puñal. Son los mismos, con la excepción de uno, que siempre me habló de frente”, dijo en un mensaje colgado en su cuenta en las redes sociales.

García Padilla reclamó a los populares retomar el ideario del fundador del PPD, Luis Muños Marín, cuya principal “función pública es la gente, el pueblo”. 

Estas son las primeras expresiones públicas del exgobernador, responsable de declarar el impago de la deuda pública y de cabildear en el Congreso de los Estados Unidos, junto al entonces comisionado residente en Washington, pedro Pierluisi, por una herramienta para atender la deuda que sobrepasaba los $70,000. De ahí emanó la ley federal Promesa.  

En cambio, DCI Group, es la firma republicana de relaciones públicas y cabildeo que coordinaba el lobby de importantes acreedores del gobierno de Puerto Rico y llevó a cabo una campaña negativa en EE.UU. en contra del gobierno de García Padilla.

El exgobernador y exsenador no vaciló incluso en criticar a su colectividad diciendo que debía dedicarse a fiscalizar. 

 “Te adelanto que no voy a participar de la reunión de la Junta del PPD, pero estaré muy pendiente de su resultado. Sé, como popular y como puertorriqueño que debes sentir desasosiego y ansiedad al ver a tus líderes enfrascados en luchas internas mientras no se coagula una oposición responsable y articulada al Gobierno, que fiscalice y haga frente cuando tenga que hacerlo, pero que ayude cuando tenga que hacerlo. La oposición política tiene que ser fuerte, pero tiene que ser respetuosa”, apunto García Padilla, quien dijo hablar con la “libertad de quien no aspira a ningún puesto político”.

“Te pido calma y serenidad. Hemos pasado por momentos mucho más difíciles y los sobrepasamos juntos. Y esa va a ser la clave y es mi consejo. Juntos podemos y juntos lo hemos hecho antes. Ahora quiero dirigirme a los puertorriqueños en general. Los tiempos no están para entretenernos con peleas internas. El Gobernador, el país, todos tenemos que luchar juntos contra los grandes acreedores ausentes”, agregó. 


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