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Los cierres de las fábricas 936 comenzaron a sentirse con fuerza durante el cuatrienio que gobernó  Sila M. Calderón, quien promovió sin éxito en el Congreso de EE.UU. nuevos incentivos contributivos para las manufactureras en Puerto Rico.

 La propuesta era que las ganancias de las empresas en Puerto Rico fuera exenta de contribuciones federales hasta el momento que tuvieran que repatriar sus ganancias a los Estados Unidos. La iniciativa tuvo amplia oposición de los legisladores conservadores en el Congreso. 

Según el economista Gustavo Vélez, las primeras fábricas 936 que abandonaron la Isla eran las que eran intensivas en mano de obra. La legislación federal que eliminó los beneficios de la Sección 936 del Código de Rentas Internas federal proponía un periodo de transición de 10 años, en el que las exenciones se eliminaban poco a poco.

 Datos del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH) muestran que desde el 2001 el total de empleos en el área de la manufactura se ha ido reduciendo todos los años. De hecho, de 131,800 puestos en el 2001, la cifra disminuyó a 115,300 en el 2005 y a 91,600 en el 2009. 

Mientras, la apertura de nuevas fábricas no da señales de mejorar. Según datos de la Compañía de Fomento Industrial, para el 2002 las promociones de empresas de manufactura se redujeron en 44% en comparación con el año anterior. 

Nota de la editora:

El Nuevo Día, WAPA-TV y Radio Isla se unieron en este proyecto periodístico que explica la evolución en las políticas públicas que llevaron al gobierno de Puerto Rico a los actuales niveles de endeudamiento y al estancamiento de la economía.

No te pierdas este próximo domingo la cobertura especial en WAPA-TV.


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