(semisquare-x3)
Los congresistas Darren Soto, de Florida, y Tony Cárdenas, de California, participaron ayer del diálogo con funcionarios gubernamentales, representantes del sector privado y de organizaciones sin fines de lucro. (Jorge A. Ramírez Portela / Especial El Nuevo Día)

Ante un grupo de 38 congresistas demócratas que visitó el país este fin de semana para conocer de cerca algunos de los problemas que más apremian en el proceso de recuperación, el gobernador Ricardo Rosselló criticó ayer vehemente a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) por ser “un obstáculo” que ha sido “problemático” al imponerles limitaciones a las operaciones gubernamentales.

“La solución no puede ser peor que el problema”, insistió el gobernador durante su alocución ante lo que fue catalogado como la visita congresional más grande que llega a la isla. La visita ha estado compuesta de funcionarios demócratas que, a principios de año, han asumido la mayoría de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

La mesa redonda de discusión, que incluyó también la participación de varios legisladores y de las alcaldesas María “Mayita” Meléndez y Carmen Yulín Cruz, además de representantes de organizaciones sin fines de lucro y del sector de negocios, se extendió por casi cinco horas. El evento concluyó con la participación de José Carrión y Natalie Jaresko, presidente y directora ejecutiva de la JSF, respectivamente, quienes defendieron la creación congresional del organismo e insistieron en la responsabilidad del gobierno de pagar la deuda.

“La Junta está haciendo un mandato de ley del Congreso. No deseo ser un obstáculo al gobierno y no lo creo”, declaró Jaresko a la prensa al final de la actividad en la que, según dijo, quedó demostrada la necesidad de educar más al Congreso sobre el trabajo de la JSF.

A finales del año pasado, 34 demócratas del Congreso cursaron una carta en la que exigían que los miembros de la JSF revisaran sus propuestas para la reestructuración de la deuda y justificaran el presupuesto del organismo.

En su breve turno de discusión ante los congresistas, Rosselló también criticó la lentitud en la llegada de recursos disponibles para la recuperación de la isla tras el impacto del huracán María, así como los procesos burocráticos que han dilatado la asistencia económica de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) en el desembolso de fondos.

“Solo queremos que los recursos fluyan para que podamos tener una reconstrucción adecuada en Puerto Rico”, reiteró.

Rosselló también censuró la insistencia del presidente Donald Trump de construir un muro fronterizo entre Estados Unidos y México, más aun utilizando dinero designado para la reconstrucción de la isla tras la emergencia decretada por el ciclón María.

El mandatario también abogó ante los demócratas, liderados por el congresista Tony Cárdenas, por equidad en el programa federal Medicaid que en la isla se materializa a través de la Reforma de Salud y por la otorgación del crédito contributivo para familias con niños, un programa federal de reembolsos contributivos.

Mientras, a preguntas de los congresistas, que en la mañana de ayer se reunieron con varios líderes obreros, Rosselló culpó a la JSF sobre por qué no se ha aumentado el salario mínimo en la isla a $15.

El gobernador firmó, en julio, una orden ejecutiva para aumentar el salario mínimo de los empleados de construcción en Puerto Rico a $15 la hora para contrataciones gubernamentales.

Temas pendientes

El tema de seguridad estuvo ausente de la agenda de discusión. Sin embargo, antes de que comenzara la mesa redonda, el secretario del Departamento de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, había anticipado a la prensa que estaba preparado para instruir a los congresistas sobre la falta de recursos en el área de seguridad y la necesidad de más fondos.

“Somos muchos los sorprendidos (de por qué el tema de seguridad no se tocó), pero la agenda la pusieron ellos (los congresistas)”, sostuvo Pesquera a su salida del Centro de Convenciones, donde tuvo lugar el evento.

Hace unos días, el gobernador tildó de “alarmante” la criminalidad en la isla.

Pesquera tampoco pudo explicar la necesidad de más fondos a la secretaria de Educación, Julia Keleher, quien le había planteado a este diario la insuficiencia de $6,500 al año por estudiante, cuando en Miami se asignan $15,000 y en la ciudad de Nueva York, $23,000.

El secretario de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, también quedó pendiente de cuestionar la estrategia para cuando se acabe el financiamiento 100% a la Reforma en septiembre.

Las alcaldesas Meléndez y Cruz sí les plantearon a los congresistas algunas limitaciones que han enfrentado al no tener acceso directo a los fondos de reconstrucción y a poder escoger los proyectos que serían trabajados con esos fondos. Cruz reiteró que más de 3,000 personas murieron por el huracán María. Además enumeraron algunos proyectos prioritarios a su juicio, como el desarrollo económico y mejoras al sistema educativo y al energético.

Mientras, los legisladores Zoé Laboy, Rafael “Tatito” Hernández y Carmelo Ríos levantaron algunas preocupaciones por la falta de equidad, como en los fondos y beneficios a los veteranos.

“Muchos miembros del Congreso no entienden lo que está sucediendo (en Puerto Rico) y los grandes obstáculos para acceder fondos”, comentó el congresista Adriano Espaillat.

Mientras, Cárdenas resaltó los deseos de la delegación de demócratas de ayudar a la isla en su recuperación, y aseguró que la comunicación continuará desde el Capitolio, en Washington, D.C.


💬Ver 0 comentarios