El teniente general Jeffrey Buchanan nunca asumió pleno control de la crisis que vivió la isla. (GFR Media) (vertical-x1)
El teniente general Jeffrey Buchanan nunca asumió pleno control de la crisis que vivió la isla. (GFR Media)

Washington - El jefe de la Guardia Nacional notificó a los altos mandos militares de Estados Unidos la oposición del gobierno de Puerto Rico a que el Pentágono asumiera el pleno control de la emergencia en la isla tras el huracán María, según la mayoría republicana de un comité del Congreso.

Un informe publicado por los asesores de los republicanos del Comité de Investigaciones y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes alude al ayudante general de la Guardia Nacional, Isabelo Rivera, como quien le notificó la postura oficial del gobierno de la isla al jefe del Negociado de la Guardia Nacional, en Washington D.C.

En ese momento, según el informe, el gobierno de Puerto Rico había perdido la capacidad de dar la primera respuesta a la catástrofe ocurrida en la isla.

Como en Islas Vírgenes, el gobierno de Puerto Rico no estuvo preparado para enfrentarse a “un gran desastre natural”, agrega el documento, titulado “Los problemas recurrentes dificultan la respuesta ante desastres federales y los esfuerzos de recuperación”.

A pesar de (las) deficiencias, los funcionarios puertorriqueños se opusieron a la idea de que un general de tres estrellas tomara el mando de la situación en Puerto Rico. Después de una conversación con el principal oficial militar de la Guardia Nacional de Puerto Rico, el Jefe del Negociado de la Guardia Nacional señaló (en torno al funcionario boricua): ‘Estaba bastante angustiado y dijo que (el) gobierno resistiría (intentos federales de instalar un general de tres estrellas)’”, señala el informe.

Amanda González Thompson, portavoz del comité legislativo, sostuvo que esa cita del informe hace referencia a comentarios del general de brigada Rivera. Pero, dijo que no divulgarán la comunicación oficial de la dirección del Negociado de la Guardia Nacional, en Washington D.C.

Otro informe de la minoría demócrata de ese mismo comité había advertido en septiembre que los altos mandos militares del gobierno de Donald Trump fueron advertidos cinco días después del huracán que el ciclón podía haber causado una crisis humanitaria.

La minoría demócrata se ha quejado de que los republicanos quieren proteger a Trump y no hansolicitado información a la Casa Blanca que permita conocer a fondo el proceso decisional sobre cómo se respondió a la emergencia en la Isla.

El senador republicano Marco Rubio (Florida) había adelantado que el gobierno de Puerto Rico se opuso a que la Casa Blanca nombrara un general de tres estrellas a cargo de toda la emergencia.

Aunque a la isla se envió un comandante tres estrellas una semana después del huracán, el teniente general Jeffrey Buchanan, nunca asumió todo el control de la crisis que vivió la isla.

Rubio afirmó que hubo tanto resistencia de la burocracia federal como del gobierno de Puerto Rico que no quiso militarizar la respuesta “y había un pensamiento de que si respondían los militares era evidencia de que la administración (de la isla) no tenía la capacidad de responder”.

Días después del azote del huracán, la congresista demócrata Nydia Velázquez (Nueva York) también reclamó el nombramiento de un comandante a cargo de toda la operación de emergencia. “Se demostró que no había el ‘expertise’ en esos primeros días. Todo eso contribuyó a que se desatara una crisis humanitaria”, señaló la congresista Velázquez.

El informe indica que un líder del Negociado de la Guardia Nacional dijo que tres días después del huracán la Agencia de Manejo de Emergencias de Puerto Rico prácticamente no existía.

Con respecto a los proyectos permanentes de construcción bajo la sección 428 – que impide variar el costo para el gobierno federal de una iniciativa una vez firmado el contrato-, FEMA considera que llegar a un acuerdo sobre el estimado puede tomar más de 12 meses, indica el análisis de los republicanos del Comité de Investigaciones y Reforma Gubernamental.

“FEMA informó a funcionarios del Comité que muchos proyectos del huracán Sandy están todavía ‘en fila’ y que algunos acaban de alcanzar la etapa de construcción, más de cinco años después del desastre”, agrega.

El Comité concluye que el éxito de ese mecanismo alterno de la sección 428 “todavía no se ha demostrado”.

Por otro lado, los asesores republicanos prácticamente se alinean con FEMA y parecen querer darle la razón en el debate en torno a la lenta e ineficiente respuesta federal, por ejemplo en el caso de Puerto Rico.

Hacen referencia al comité especial que investigó la respuesta federal al huracán Katrina, en 2005, en el sentido de que “FEMA no es una agencia de socorro primario, con recursos para asumir la responsabilidad principal para gobiernos estatales y locales abrumados, durante un desastre”.


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