Vista trasera de la sede del Partido Popular Democrático en Puerta de Tierra. (GFR Media) (horizontal-x3)
Vista trasera de la sede del Partido Popular Democrático en Puerta de Tierra. (GFR Media)

A dos años de la derrota de su candidato David Bernier, el Partido Popular Democrático (PPD), lejos de estar recuperado, se enfrenta a una de las más profundas crisis que haya atravesado.

No tiene dinero. Está dividido. No asume el tema del status. Vive la amenaza del éxodo de líderes importantes. Y no tiene un plan concreto para recobrar los miles de electores que se les han ido, especialmente entre la juventud.

La situación es caótica, porque de ser una colectividad por la que apostaban electores de otras colectividades, el PPD ha pasado a experimentar una fuga constante de su base hacia escenarios nuevos, como candidatos independientes.

El 2018 ha sido un año de profundas divisiones y controversias al interior de la Pava. Un año de serios cuestionamientos y de abrir al escrutinio público las desavenencias con el objetivo de “sanear” el partido. La llegada del senador Aníbal José Torres a la presidencia del PPD, como una figura conciliatoria, ha calmado un poco los ánimos y en eso coinciden muchos de sus líderes.

Eso, sin embargo, no significa que la crisis se haya subsanado.

Hay quienes apuntan que la prueba de fuego para determinar si este momento de armonía es real o es solo una ilusión óptica será cuando Torres entre a establecer las políticas oficiales del partido, en especial sobre el tema del status.

“Hay mucho en juego”, dijo una de las fuentes.

Y sí, están en juego la fuga de más electores de su base, la retirada de líderes con sus seguidores y hasta la vigencia del PPD.

Lo que parece que nadie despinta en la Pava serán unas primarias por la candidatura a la gobernación, lo que coloca a la colectividad a enfrentarse a ese escenario político por primera vez en 80 años, desde que Luis Muñoz Marín lo fundó el 22 de julio de 1938.

Lo más parecido a lo que enfrentan hoy día es la salida del exgobernador Roberto Sánchez Vilella y la creación del Partido del Pueblo, una colectividad que no duró mucho. Y es similar porque, aunque históricamente las razones no son las mismas, lo cierto es que hay líderes que, ante el inmovilismo, han hablado de la posibilidad de crear otra plataforma política desde donde se impulse la evolución del Estado Libre Asociado (ELA) hacia una relación no colonial con Estados Unidos.

El ELA ha sufrido el ataque mortal de decisiones jurídicas a nivel de Estados Unidos, como la de Puerto Rico vs. Sánchez Valle, así como de la aprobación de la ley Promesa en el Congreso y la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) como un ente que rige sobre el gobierno electo por los puertorriqueños el 8 de noviembre de 2016.

Hasta el momento, hay nueve figuras observando todo el escenario o que en algún momento verbalizaron su interés de aspirar a la gobernación.

El fallecimiento del presidente del PPD, Héctor Ferrer, el pasado 5 de noviembre, víctima de un cáncer que le había regresado a solo días del paso del huracán María, conmocionó a muchos. Pero la colectividad sigue adelante con los planes de su Asamblea General el próximo 2 de diciembre para validar los puestos de liderato de la Pava.

Después de que Ferrer anunciara su interés de ocupar formalmente la presidencia del PPD y de la mano de la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, en enero de 2017, mucho ha pasado en el partido.

En ese momento, de las cenizas de su derrota en 2008 resurgió la figura del exgobernador Aníbal Acevedo Vilá. Entró al ruedo político una vez más con la opción de presidir el PPD para ayudar a dejarle el camino limpio al potencial candidato a la gobernación que surgiera.

Pero el 26 de febrero pasado, la mayoría de los delegados de la Pava apostó por Ferrer, y Cruz se mantuvo a su lado, ocupando la segunda vicepresidencia sin oposición.

Tan solo dos meses más tarde, la alcaldesa de San Juan admitía que también estaba evaluando la candidatura a la gobernación.

Y no fue la única.

El exsecretario de Hacienda Juan Zaragoza sorprendió cuando se puso a la disposición de aspirar a la gobernación, igual que cuando hizo lo mismo el representante Luis Vega Ramos. El expresidente del Partido Demócrata Roberto Prats se sumó al grupo, de la mano del ala más conservadora del partido. El alcalde de Comerío, Josian Santiago, también dio un paso al frente, al igual que el senador Eduardo Bhatia.

Algunos reclamaban una logística fuerte para recobrar los votos que se fueron con los candidatos independientes Manuel Cidre y Alexandra Lúgaro, y otros cuestionaban como “un serio conflicto” el que el cabildero Onix Maldonado se mantuviera al frente de las finanzas del PPD, siendo socio del exjefe de campaña del gobernador Ricardo Rosselló, Elías Sánchez, en la compañía World Professionals Groups.

En agosto pasado, El Nuevo Día reveló que Ferrer y Prats habían realizado trabajos legales para la firma de relaciones públicas DCI Group al mismo tiempo que la compañía diseminaba una campaña para presionar al gobierno popular de Alejandro García Padilla a pagarles a los acreedores.

Fue el punto de quiebre.

Acevedo Vilá rompió el hielo y decidió que era tiempo de que la Pava enfrentara sus fantasmas. Utilizando su programa radial como plataforma, lanzó una dura crítica y exigió explicaciones públicamente. Tras el exgobernador expresarse, otros, como la alcaldesa de San Juan, se sumaron a la condena.

La presión fue tal, que se convocó una reunión de la Junta de Gobierno. Ferrer y Prats respondieron todas las preguntas. De ese cónclave no surgieron cambios en la estructura del partido, con excepción de Cruz, que renunció a la vicepresidencia del PPD.

Acevedo Vilá anunció que dejaría de acudir a las reuniones del organismo porque no sentía que estaban en sintonía con el país. El exgobernador también hizo un llamado a lo que denominó “Operación Limpieza Profunda” y creó un mecanismo para que la base se expresara, de forma tal que el liderato viera lo que se decía en voz baja. Más de 3,500 populares han respondido a su llamado.

El pasado 15 de octubre, y con el aval de alcaldes, Torres asumió la presidencia del PPD y con él, la Pava inicia una nueva etapa.

“Es muy temprano para decir si va a haber cambios”, dijo una fuente.

Torres inició sacando a Onix Maldonado. Sin embargo, como senador no se opuso a la aprobación del proyecto de Thomas Rivera Schatz para aumentar la pensión de un grupo de alcaldes, incluidos populares, a pesar de que la JSF mantiene en jaque miles de retiros de empleados públicos.

“Hay que ver hasta dónde llega”, expresó otra fuente.

El secretario del PPD, Carlos Delgado Altieri, amigo y mano derecha de Ferrer, se suma a la lista de potenciales aspirantes a la candidatura a la gobernación.

Dicen que la alcaldesa de San Juan no se ha decidido aún y que si encontrara un buen candidato que llenara sus expectativas, podría asumir la candidatura a comisionada residente en Washington, especialmente porque a nivel de Estados Unidos ha desarrollado grandes conexiones con los demócratas tras sus críticas al presidente de EE.UU. Donald Trump. Hay quienes no dudan que ella pueda ser la cabeza de un nuevo movimiento político. Torres ha dicho que no aspirará, pero habría que darle tiempo al tiempo.

Mientras, Bhatia y Prats siguen en carrera.

Y Acevedo Vilá, uno de los grandes estrategas políticos y quien ha dicho que se mantendrá como una voz crítica para que el PPD tenga el oído en tierra, se niega a ser categórico y continúa atento como observador antes de tomar una decisión final.

Busque mañana el análisis del PNP a dos años de las elecciones.


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