Algunas de las cajas ya están abiertas, por lo que se pueden ver las placas fotovoltaicas. (Suministrada) (semisquare-x3)
Algunas de las cajas ya están abiertas, por lo que se pueden ver las placas fotovoltaicas. (Suministrada)

Más de cuatro docenas de cajas de cartón con placas fotovoltaicas en su interior permanecen apiñadas a la intemperie a un costado del Centro de Convenciones de Puerto Rico, en Miramar, en espera de que sean usadas para reparar y sustituir las que se dañaron o desaparecieron con los fuertes vientos del huracán María

Algunas de las cajas, según constató este medio, ya están abiertas, por lo que los paneles fotovoltaicos quedan expuestos a la vista. 

El director ejecutivo de la Autoridad del Distrito del Centro de Convenciones, Omar Marrero, indicó ayer a El Nuevo Día que las placas solares fueron ubicadas allí el 18 de junio. 

“Los paneles solares almacenados en los predios del Centro de Convenciones corresponden a parte de los materiales que se están utilizando para realizar reparaciones al sistema solar fotovoltaico ubicado en los techos de dicha instalación. Dicho sistema, que suple el 100% de la energía que consume el centro, fue afectado sustancialmente durante el paso del huracán María.  Los trabajos de reparación deben concluir en los próximos 90 días”, sostuvo el funcionario en declaraciones escritas.

Posteriormente, en entrevista con este medio, explicó que las placas fueron adquiridas por la empresa china Trina Solar. La compañía española Gestamp Solar finalizó la instalación del sistema fotovoltaico en el Centro de Convenciones de Puerto Rico en el 2013. 

“No nos cuesta a nosotros. Le cuesta al privado. Es un sistema que el servicio cobra por eficiencias. Es decir, en la medida que haya eficiencias por el ahorro de energía, ellos cobran. Es lo que se conoce como ‘net energy performance service contract’”, destacó, sin precisar el monto del proyecto. 

Recalcó que, aunque las cajas con las placas fotovoltaicas fueron ubicadas al lado del Centro de Convenciones el 18 de junio, aún no comienzan los trabajos de reparación.

“Obviamente, hay que hacer una reparación, en algunos casos, porque cuando se voló la placa o se dañó con el huracán, se dañó el anclaje, la conexión eléctrica o hasta la membrana (cubierta sobre el techo del centro) que cubre el techo. Por lo tanto, no es tan fácil. En algunos casos hay que sacar todas las placas para reparar la membrana donde se mete el anclaje”, explicó el funcionario. 

“Se vieron afectadas por el paso del huracán -que no fue mucho- 3% a 5%. Eso equivale a mil y pico de placas de unas 20,000”, agregó.  

Sostuvo que la reparación “debería comenzar en octubre”. “Antes de que se acabe diciembre debemos tenerlo arreglado”, estimó. 

Marrero justificó el que las cajas fueran colocadas a la intemperie porque “no hay un riesgo de daño”.

Además, dijo que otras entidades participan en la reparación, aunque no de manera directa. Mencionó a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), que debe verificar la conexión que mantiene con el sistema alterno de energía como parte del sistema de medición neta. 

En diciembre de 2013, bajo la pasada administración, el Centro de Convenciones comenzó a producir toda la energía necesaria para su funcionamiento luego que se le colocaran placas fotovoltaicas. 

El sistema solar fue construido mediante una inversión privada de $20 millones y fue instalado en el estacionamiento y las áreas cercanas. Produce cerca de 8,000 megavatios hora de energía solar cada año. Las placas fueron fabricadas por Trina Solar, cuyo nombre se exhibe ahora en las cajas dejadas en el estacionamiento del Centro de Convenciones.


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