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El hemiciclo del Senado. (GFR Media)

Enmiendas al proyecto que prohíbe las terapias de conversión eximirían a organizaciones que reciban fondos legislativos a tener que cumplir con la prohibición que se busca legislar. 

La medida tiene como norte erradicar la práctica de someter a menores de edad a tratamientos y terapias diseñadas a, supuestamente, revertir ciertas conductas. Han sido utilizadas, por ejemplo, sobre jóvenes homosexuales y lesbianas. 

En su versión original, el Departamento de Justicia indicó que el lenguaje era casi idéntico a legislación que perseguía el mismo fin en los estados de Nueva Jersey y California.

Sin embargo, aunque en el proyecto original suscrito por legisladores de las cuatro delegaciones del Senado se establecía que ninguna organización que reciba fondos legislativos podría cualificar para recibir estas subvenciones si sometía a menores a estas terapias, ese lenguaje será eliminado con enmiendas en sala que fueron divulgadas en la página de internet del Senado. 

Otra enmienda establece que los cambios legislados no se podrán interpretar "como que coarta o limita las facultades y deberes de los padres, así como tampoco prohíbe a consejeros, consejeros espirituales o religiosos e inclusive, a profesionales de la salud, a discutir o recomendar tratamientos y a expresar sus opiniones sobre cualquier tema".

Con este cambio, se atienden preocupaciones esbozadas por las organizaciones Asociación de Padres de Puerto Rico y Puerto Rico por la Familia.

En su versión original, la pieza buscaba enmendar la Ley de Salud Mental y la Ley para la Seguridad, Bienestar y Protección de Menores para limitar las terapias de conversión, que se utilizan con distintos propósitos, solo a casos en que se busca apoyo y comprensión y para “facilitar el obtener ayuda, apoyo y exploración y desarrollo de la identidad, incluyendo intervenciones neutrales de orientación sexual para prevenir conducta ilegal o prácticas sexuales sin protección”.

Sería ilegal, si la medida se convierte en ley, aplicar este tipo de tratamiento para intentar modificar la orientación sexual o la identidad de género del individuo.

Incluso, establece que cualquier entidad o profesional que someta a un menor a este tipo de terapia para intentar modificar su orientación sexual se expone a medidas disciplinarias identificadas por la Junta Examinadora que corresponda.

Sin embargo, con los cambios introducidos al proyecto, se elimina toda alusión a la Ley para la Seguridad, Bienestar y Protección de Menores.

El Departamento de la Familia figura, junto a la organización Morality in Media, el arzobispo Roberto González Nieves y el sacerdote Carlos Pérez en la lista de las partes interesadas que se oponen al proyecto.

La ponencia de Familia no se reseña en el informe positivo del Proyecto del Senado 1000. Sin embargo, el contenido del proyecto recoge una promesa incluida en el Plan para Puerto Rico en su página 184 bajo el nombre de terapias reparativas.


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