"Este servidor nunca ha tocado a ninguna dama", vociferó el representante, pero sus colegas decidieron expulsarlo del cuerpo a raíz de una investigación de violencia de género

El representante penepé Ramón Luis Rodríguez Ruiz se convirtió hoy, jueves, en el quinto legislador en ser expulsado de la Asamblea Legislativa tras 46 de sus compañeros acogieran una recomendación presentada por la Comisión de Ética del cuerpo legislativo.

La votación contó con un voto en contra, precisamente de Rodríguez Ruiz.

Al juicio político se ausentaron los novoprogresistas Néstor Alonso y Yashira Lebrón; y los populares José Aníbal Díaz Collazo y Luis “Narmito” Ortiz. Este último estuvo presente en la sesión y abrazó a Rodríguez Ruiz al salir de hemiciclo minutos antes de que iniciara la votación. Una exempleada de Narmito llegó a trabajar para el legislador destituido hasta junio.

La solicitud de expulsión se basa en una razón fundamental: la comisión encontró prueba suficiente para concluir que el legislador del Partido Nuevo Progresista (PNP) golpeó en el rostro a la directora de su oficina legislativa, Soniel Torres Suárez, el 10 de noviembre en el barrio Paso Seco, en Santa Isabel.

La conclusión fue alcanzada de manera unánime por los siete integrantes de la comisión luego de celebradas dos vistas evidenciarias en que el querellado no invocó su derecho de estar presente.

Al finalizar la votación, el representante Rafael “June” Rivera dijo que recomendará al directorio del PNP que celebre el 8 de abril una asamblea de delegados en el distrito 27, que comprende los municipios de Coamo, Aibonito, Salinas, Juana Díaz y Santa Isabel, para seleccionar al sustituto de Rodríguez Ruiz. La decisión final está en manos del directorio del partido.

La Ley Electoral da 60 días para hacer el proceso. 

Según Rivera, también secretario del PNP, el artículo 9.006 de la Ley Electoral le da la opción a la colectividad de escoger entre celebrar una elección entre los afiliados del partido en el distrito o una asamblea de delegados. 

Rivera indicó que tan pronto el cuerpo legislativo le notifique de manera oficial la existencia de la vacante, recomendará al directorio del partido la asamblea de delegados, que son unas 200 personas, por los ahorros que represente versus una elección de todos los afiliados a la colectividad en el distrito.

Intenta defenderse

En un último intento por preservar su cargo, Rodríguez Ruiz atacó la legitimidad de la querella que presentó en su contra el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos “Johnny” Méndez, por entender que el líder legislativo no tenía “propio y personal conocimiento” del contenido de la querella y que se basó en el resultado de un informe confeccionado con fondos públicos por el oficial investigador Ernie Cabán.

Desde las gradas del hemiciclo estuvieron observando su esposa, Rose Torres, y sus empleados, quienes ya perdieron el trabajo.

En una conferencia de prensa luego de la votación, Méndez argumentó que contrató al investigador especial Enie Cabán, ya que así lo ordenaba una orden administrativa sobre casos de violencia doméstica, que cobija a legisladores y empleados de la Cámara, en que se desconoce la identidad del agresor.

Rodríguez Ruiz nunca refutó un hallazgo de la Comisión de Ética, que sostuvo o sostiene una relación extramarital con Torres Suárez. Tras la votación, salió a toda prisa del Capitolio a bordo de un auto Toyota con un individuo que manejaba el vehículo y con su esposa sentada en la parte trasera.

A preguntas del representante Rafael “Tatito” Hernández Montañez, en medio del juicio político, Rodríguez Ruiz no pudo refutarle que el reglamento de la Cámara fue enmendado el año pasado, facultando a los legisladores a presentar querellas solo si cumplían con el requisito de ser juramentadas. A otra pregunta del legislador popular, dijo que Torres Suárez fue “obligada a dar un nombre (el suyo) para ser atendida en el hospital”.

Rodríguez Ruiz dijo que no participó en el proceso de vistas evidenciaras de la Comisión de Ética porque no reconocía su jurisdicción, al describir la querella de Méndez como “selectiva, caprichosa, injusta e ilegal”.

“Quiero dejar claro al pueblo de Puerto Rico que este servidor nunca ha tocado a ninguna dama, ¿ok? Nunca he tenido ningún tipo de situación con nadie en Puerto Rico”, dijo Rodríguez Ruiz, quien en varias ocasiones se alteró mientras se dirigía al pleno y daba golpes en el escritorio.

Este proceso ha sido atropellado, en el que por capricho del señor Méndez Núñez en contra de este servidor ha traído este informe, uno ilegal”, dijo Rodríguez Ruiz. “Ningún representante tiene la capacidad de poder investigar a ningún representante”.

La sesión de hoy arrancó con la lectura del informe de la Comisión de Ética, organismo presidido por el representante José Banchs Alemán, quien repasó la gran cantidad de ocasiones en que personal de la comisión intentó citar, sin éxito, a Rodríguez Ruiz, para que se presentara a las dos vistas evidenciarias. Rodríguez Ruiz nunca contestó la querella de Méndez Núñez.

Hernández Montañez, integrante popular en la comisión, le recordó al ahora exrepresentante que pudo haber retado el proceso ético, al que podía acudir con testigos para interrogarlos.

“Hay evidencia clara, robusta y convincente que sale de funcionarios que no tienen ningún tipo de relación (con Rodríguez Ruiz), de documentos, de documentos redactados con puño y letra de la víctima, que lamentablemente el representante agredió a la señora Torres Suárez”, dijo Hernández Montañez.

El representante independentista Denis Márquez recordó que a parte de su rol como fiscalizador tenía que proteger a la institución.

“El representante Ramón Luis Rodríguez fue quien golpeó en el rostro (choca las manos) y esto es un hecho en este caso”, dijo el legislador pipiolo. “¿Qué teníamos que hacer en la comisión? Creer la prueba. Esto todo se llama prueba circunstancial”.


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