Los fondos, que ayudan a financiar gran parte del plan Mi Salud del gobierno de Puerto Rico, se terminan a más tardar en abril de 2018 (horizontal-x3)
Los fondos, que ayudan a financiar gran parte del plan Mi Salud del gobierno de Puerto Rico, se terminan a más tardar en abril de 2018. (Archivo / GFR Media)

Washington - Investigadores del influyente grupo de estudio Instituto Brookings han acentuado que, debido a la crisis fiscal en Puerto Rico, el Congreso debe proveer nuevas asignaciones para el programa de Medicaid de la isla sin reclamar nada a cambio.

Estados Unidos debe determinar si está dispuesto a proporcionar a Puerto Rico un alivio adicional sin obtener nada a cambio”, indicaron Richard Reeves y Katherine Guyot, en un artículo de opinión publicado el martes.

Reeves y Guyot repasaron en su escrito las dificultades fiscales que le causa al sistema de salud de Puerto Rico el agotamiento de los cerca de $1,200 millones en fondos de Medicaid que ha provisto la ley Obamacare.

Los fondos, que ayudan a financiar gran parte del plan Mi Salud del gobierno de Puerto Rico, se terminan a más tardar en abril de 2018, dejando un hueco de $369 millones este año fiscal, que luego se elevaría a cerca de $1,200 millones anuales.

Reeves es codirector del Centro para Niños y Familias de la Institución Brookings.

Para Reeves y Guyot, sería el mejor interés de Puerto Rico recibir los beneficios de la estadidad, sin los costos. Pero, considera que en Estados Unidos son “entendiblemente cautelosos” con la idea y la plena anexión “es impopular entre muchos puertorriqueños”.

En ese sentido, aludieron a la muy baja participación del pasado plebiscito de status, en el que el 97% de los electores, en medio de un boicot de la oposición, apoyó la estadidad.

“Desafortunadamente para Puerto Rico, cualquier propuesta de financiamiento federal para la isla continuará enfrentándose a la oposición en el Congreso sobre la base de que los territorios no pagan el impuesto federal sobre ingresos. Esta es la razón principal para una financiación menos generosa de Medicaid”, indicaron.

En ese sentido, agregaron, es la también la justificación que ofrecen sectores del Congreso para negarle plano acceso a Puerto Rico a los créditos por ingresos devengados (EITC) y por niños dependientes (CTC).

“Puerto Rico puede crear su propio programa similar al EITC, pero el gobierno está en bancarrota y batallando por reducir gastos. Sigue siendo improbable que el Congreso de Estados Unidos le ofrezca el EITC a personas que viven en un lugar en el que nadie paga contribuciones sobre ingresos personales (a pesar de que la gente que recibe el EITC suelen estar exentos de ese tributo)”, indicaron.

Los analistas de la Institución Brookings exploran la idea de que los residentes de Puerto Rico paguen impuestos federales sobre ingresos, o que el gobierno de la Isla establezca un impuesto local similar para financiar el sistema de salud.

Por un lado, reconocen que aprobar nuevos impuestos a una población empobrecida suena contraproducente, aunque advierten que muchos puertorriqueños estarían exentos del pago de contribuciones federales sobre ingresos.

Concluyen que al Congreso le toca actuar sin esperar nada a cambio.

“El Congreso podría ser un actor importante en la recuperación de Puerto Rico. O, un año después del paso de PROMESA, podría lavarse las manos con respecto a la isla y decir: ‘Lo intentamos’”, subrayaron.

Para el presidente del Centro para una Nueva Economía (CNE), Miguel Soto Class, los autores del artículo reconocen que nuevas medidas de austeridad serían perjudiciales para la economía.

Y resaltó la importancia de que la Institución Brookings – por su influencia en Washington-, haya puesto el tema de la crisis fiscal en perspectiva. El CNE ha tenido una relación de trabajo con expertos de la Institución Brookings como el economista Barry Bosworth, quien es parte de su Comité de Crecimiento Económico. 

Soto Class sostuvo que urge crear conciencia en Washington de que es hora de echar hacia atrás las medidas de austeridad y pensar en un programa de recuperación, tipo Plan Marshall, que permita inyectarle “una cantidad de dinero sustancial” a la economía de Puerto Rico.


💬Ver 0 comentarios