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A la hora de escoger el vehículo oficial que le asignarían para transportarse, el gobernador Alejandro García Padilla rompió con la tradición de escoger los enormes modelos que normalmente usaban pasados mandatarios.

García Padilla optó por un Chrysler 300 del año 2010, que rompe con la tradición de otros gobernantes quienes favorecían las guaguas "todo camino" o "todo terreno ligero" mejor conocidas como SUV (Sports Utility Vehicles).

Se trata de un Chrysler de la línea 300, modelo Turin, con motor V6 de 2.7 litros y 178 caballos de fuerza.

Preguntado si tenía un gusto particular sobre carros, el Gobernador dijo que fue una elección por razones prácticas y de economía.

"Es mucho más cómodo que las guaguas", dijo García Padilla. "Era el que había disponible y, pues, $2,000 nada más", agregó.

Jesús Manuel Ortiz, director de la Oficina de Prensa en La Fortaleza, explicó que los vehículos de los gobernadores comúnmente le pertenecen a la Policía debido a que es la agencia a cargo de su seguridad y transporte.

En vez de ordenarle a la Policía que comprara un carro nuevo, García Padilla, quien es comandante en jefe del cuerpo policiaco, le solicitó que buscara, entre los carros confiscados, alguno usado y que estuviera en buenas condiciones.

Las agencias de ley y orden, como la Policía y el Departamento de Justicia, tienen prioridad a la hora de escoger los carros confiscados en poder de la Junta de Confiscación, antes de que sean puestos a subasta.

Ortiz indicó que así fue como llegaron a este carro, que ya contaba con los ajustes estéticos que presenta en la actualidad. Agregó que las autoridades no informan por qué confiscan los vehículos "por razones de seguridad".

"Cuando entra una nueva administración, los gobernadores tienen la opción de mandar a comprar los carros de su flota. Este es el primer Gobernador que no manda a comprar carros nuevos y se fue con un carro que tenía la Policía y que solamente costó $2,000", dijo Ortiz.

El editor de la Revista Carros de Primera Hora, Andrés O'Neill, reaccionó sorprendido por el precio, debido a que en el mercado ese modelo de 2010, estaría en sobre $22,000 y el precio original cuando salió a la venta superaba los $40,000.

"Además de la razón de economía", señaló Ortiz, "como en los carros va trabajando el Gobernador le gusta porque es mucho más estable, puede leer y firmar documentos sin problemas".

Chocando con la imagen corporativa de los otros vehículos usados por funcionarios, en este modelo destacan los aros de color negro, parrilla modificada y algunas partes pintadas de negro que originalmente eran plateadas.

"Desde que salió en el 2005, ese modelo ha sido bien exitoso. Reemplazó el Concord y tiene un corte de Bentley. Al ser americano, deprecia rápido. Está nice", comentó O'Neill.

"Ahora, esos carros salen de fábrica con aros plateados o cromeados. Se puede decir que es alguien conservador o alguien al que le gustan los carros de lujo, pero lo vi con esos aros negros y… wow, pensé en NBA. Entonces, vi el negro con negro, y pensé en Darth Vader", añadió el editor automovilístico.

Una vez fue adquirido por la flota de La Fortaleza, se le realizaron varios arreglos mecánicos, incluyendo la suspensión, y otros ajustes para funcionalidades de seguridad.

Para O'Neill, si de seguridad se trata, ese tipo de vehículo debe ser favorecido sobre las SUV.

"Claro, siempre depende del conductor, pero son más estables y menos propensos a volcarse que las SUV, que tienen el centro de gravedad más alto. Si se encontraran en una situación de emergencia, que necesiten escapar de algún peligro, definitivamente va a ir más seguro en ese carro", afirmó O'Neill.


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