La comunidad Villa Hugo II en Canóvanas fue una de las más afectadas por el huracán María. (horizontal-x3)
La comunidad Villa Hugo II en Canóvanas fue una de las más afectadas por el huracán María. (Gerald López Cepero)

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano estadounidense (HUD, por sus siglas en inglés) determinó aumentar en $7,500 millones la asignación de fondos para la recuperación de Puerto Rico tras el paso del huracán María.

Con esto, eleva a $18,500 millones la asignación que se hace este año para Puerto Rico de fondos del Programa de Desarrollo Comunitario (CDBG, por sus siglas en inglés). En los últimos meses del 2017, HUD había anunciado que estaba separando otros $1,500 millones para iniciar la reconstrucción de la isla. El programa CDBG es uno de los que más flexibilidad proveen para el uso y manejo de dinero federal, precisó la subsecretaria de la agencia estadounidense, Pamela Hughes Patenaude.

“Es una asignación histórica. Fuera de las asignaciones que se hacen al Departamento de la Defensa, la asignación más grande en la historia de los Estados Unidos”, dijo, por su parte, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, en una conferencia de prensa en el barrio San Isidro de Canóvanas, uno de los más afectados por el ciclón el pasado 20 de septiembre.

“Se pueden hacer microrredes (para el sistema eléctrico), se puede usar en programas de creación de empleos, de mejoramiento de pequeños negocios, préstamos, especialmente para cubrir aquella necesidad que no puede ser atendida por SBA (siglas en inglés de la Administración de Pequeños Negocios estadounidense). Este dinero debe apalancar, junto a otros fondos, la economía de Puerto Rico”, dijo, por su parte, Patenaude.

En total, son casi $20,000 millones disponibles para la reconstrucción de Puerto Rico a través del programa CDBG.

Expectativa de más fondos

Y esto podría aumentar aún más en los próximos meses, anticipó la comisionada residente en Washington, Jenniffer González Colón. Explicó que se anticipan asignaciones adicionales para proyectos específicos y otra asignación suplementaria de fondos para continuar atendiendo los desastres naturales ocurridos en el 2017 en Puerto Rico y otras jurisdicciones.

“Estamos en el proceso de apropiaciones. Mañana (hoy) es el último día para someter (propuestas), así que van a haber otras asignaciones para distintos proyectos, entre los cuales pidieran estar iniciativas de infraestructura en cantidades menores. También van a haber otras que se esperan recibir en un cuarto suplemental (asignaciones especiales del presupuesto federal)”, dijo González Colón en la conferencia de prensa.

Uso por definirse

Ayer, todavía no se sabía exactamente qué reparaciones o iniciativas específicas se estarían desarrollando con estos fondos, que deberían ser distribuidos entre medidas específicas para el 1 de diciembre. Se tenía, sin embargo, unos lineamientos generales sobre qué se haría con el dinero.

Por ejemplo, la propia Patenaude explicó que casi $2,000 millones de los asignados deben ser usados exclusivamente para mejorar el sistema energético de Puerto Rico, devastado por los vientos sostenidos de 155 millas que cargaba el centro del huracán.

Se presume, del mismo modo, que una buena parte del dinero sería utilizado en proyectos de mitigación, relocalización de comunidades en áreas en riesgo de inundaciones, y atender muchas de las necesidades que no han sido cubiertas por los programas federales o estatales de ayuda en momentos de desastres naturales en las áreas de vivienda, desarrollo comercial y reparación de infraestructura, entre otros.

Meta económica 

Rosselló Nevares, por su parte, dijo que su intención es que los fondos sirvan para “hacer un pívot de la recuperación hacia la reconstrucción y transformación de Puerto Rico. Aspiramos a un Puerto Rico abierto para hacer negocios, que sea centro de recursos humanos de toda nuestra región, un destino conector de las Américas y un centro de innovación”.

En esa empresa de recuperación económica que describió hay 12 prioridades, según explicó. Entre estas está fortalecer los sistemas de electricidad, acueductos, salud, transporte y educación. Además, se busca mejorar o restablecer las viviendas, los programas sociales y los recursos naturales y culturales.

Mientras el gobierno estatal ha estimado que se necesita alrededor de $94,400 millones para reparar y mejorar la infraestructura en Puerto Rico dañada por el ciclón, FEMA ha hablado de estimados preliminares que rondan los $50,000 millones.

Con esta asignación adicional de fondos, ya rondarían los $31,800 millones los fondos asignados a Puerto Rico para atender la emergencia, si se incluyen los fondos federales canalizados a través de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, entre otras dependencias. Ahora, el desembolso de este dinero por el gobierno federal no será de inmediato.

Para agosto

Actualmente, el gobierno de Puerto Rico está en el proceso de crear un plan para utilizar los primeros $1,500 millones asignados a finales del año pasado a Puerto Rico. Se supone que el documento, que actualmente está en proceso de vistas públicas, sea entregado a HUD a más tardar el 9 de junio y que contenga las iniciativas específicas que se desarrollarán, junto a su costo aproximado, entre otros detalles, confirmó el director ejecutivo de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRFAA, por sus siglas en inglés), Carlos Mercader.

Una vez el documento sea entregado, HUD tendrá unos 45 días para evaluarlo y finalmente aprobarlo, dando así paso a los primeros desembolsos del dinero. Esto implica que, como temprano, el gobierno de Puerto Rico tendrá acceso a los primeros $1,500 millones asignados para agosto.

Para los restantes $18,500 millones, se tendrá que esperar aún más. Patenaude indicó que en las próximas semanas esperan sacar las guías en el manejo de estos fondospara iniciar así una serie de términos y procesos de planificación para la utilización del dinero.

El proceso implicará que los primeros desembolsos asociados a esa asignación histórica de $18,500 millones comenzarán a materializarse dentro de unos seis meses, si todo fluye con rapidez.

Supervisión especial

Patenaude explicó que el programa funciona con reembolsos, después de una revisión del cumplimiento de la iniciativa con el plan dispuesto por el gobierno. Del mismo modo, se establecen unos sistemas para asegurar el cumplimiento y monitorear el buen uso del dinero.

Por ejemplo, como parte del proceso, se contempla que HUD tendrá la capacidad de ver a tiempo real las transacciones que hace el gobierno estatal asociadas con el uso de los fondos del programa CDBG. Del mismo modo, se anticipa que habrá un personal asignado, tanto a nivel estatal como federal, para velar por el cumplimiento y la transparencia en el proceso, dijo Patenaude.

“Vamos a hacer el proceso de recuperación más transparente en la historia. Vamos a tener un marco digital para ver los proyectos que se están llevando a cabo, cuánto dinero se está asignando y ver el progreso de tal forma que la ciudadanía y todo el mundo vean cómo se está progresando el proyecto”, aseguró, por su parte, el gobernador, tras afirmar que la asignación de fondos federales muestra la confianza del gobierno estadounidense a su administración estatal.

Otras iniciativas de HUD

Patenaude indicó que, a raíz del huracán, se impuso una moratoria en las ejecuciones de las hipotecas aseguradas por la Administración Federal de Vivienda (FHA, por sus siglas en inglés). Esta moratoria termina a mediados de mayo, aunque podría extenderse si el gobierno estatal así lo solicita.

Patenaude indicó también que se están contemplando programas que podrían ayudar a las personas a poner al día sus hipotecas obteniendo un financiamiento adicional sobre su vivienda.

Del mismo modo, se está auscultando la posibilidad de establecer ayudas para que las personas puedan adquirir su primera propiedad facilitando el proceso hipotecario.

Este tipo de iniciativas, indicó, ayudaría a mover el mercado de inmuebles en Puerto Rico mientras se utilizan las viviendas desocupadas para satisfacer las nuevas necesidades de un techo seguro que surgieron tras el paso del ciclón por Puerto Rico.

Una buena parte de las viviendas reposeídas en Puerto Rico responden a inversiones hechas por HUD yla Asociación Federal Nacional Hipotecaria, mejor conocida como Fannie Mae.

El proceso

Durante la conferencia de prensa celebrada ayer en Canóvanas, la comisionada residente explicó que en el proceso de asignación de fondos fue instrumental traer a los congresistas a Puerto Rico para que vieran con sus propios ojos la magnitud de los daños causados por el huracán.

“Cada vez que iba a cabildear por más recursos para la isla, era instrumental tener más voces ayudándome, porque habían visto lo que pasó en Puerto Rico. Ese contacto directo es lo que hacen los cambios. Tengo que agradecer a todos mis colegas en el Congreso, demócratas y republicanos, que me dieron los votos”, dijo González Colón.

El director de PRFAA, por su parte, en una entrevista en La Fortaleza, precisó que originalmente la Casa Blanca evaluaba asignar fondos para los desastres naturales en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidense en una medida presupuestaria suplementaria aparte a la que se tramitaba en el Congreso desde el pasado mes de diciembre.

Indicó que en el proceso fue instrumental el apoyo que recibió Puerto Rico de un grupo de senadores federales que presionaron para que se incluyera a la isla en la repartición de dinero para atender los desastres naturales.

“Posteriormente, de enero a febrero es que se identifican los fondos para Puerto Rico y provino de la presión que hicieron allí demócratas y republicanos”, dijo Mercader.

Impcto económico

La inyección de fondos federales a Puerto Rico es uno de los elementos principales que inciden en las proyecciones económicas contenidas en los borradores del nuevo plan fiscal y que ponen la economía de Puerto Rico creciendo en los próximos cinco ocho fiscales.

La expectativa es que Puerto Rico reciba al cabo del proceso un total de $49,700 millones para reconstruir y mejorar la infraestructura de modo que sea más resistente a eventos atmosféricos como los huracanes.

Este dinero se uniría al que llegaría a la economía boricua por reclamaciones a los seguros privados. Los nuevos estimados sugieren que en total unos $15,700 millones serían inyectados a la economía por las aseguradoras.

La mayor parte de ese dinero para la recuperación y reconstrucción se invertiría en los primeros años, por lo que el impacto económico se concentra en ese periodo.

Las nuevas proyecciones económicas contemplan un crecimiento de 6.7% para el año fiscal 2019. Posteriormente, la economía tendrá mejorías en los años subsiguientes de 3.0%, 2.0%, 1.2% y 0.6%.


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