La semana pasada, legisladores federales como como los senadores Richard Blumenthal y Kirsten Gillibrand, y el representante Sean Patrick, visitaron la isla. (horizontal-x3)
La semana pasada, legisladores federales como como los senadores Richard Blumenthal y Kirsten Gillibrand, y el representante Sean Patrick, visitaron la isla. (Archivo / GFR Media)

El gobernador Ricardo Rosselló le hizo ayer un llamamiento a la diáspora boricua para que ejerza presión en el Congreso y abogue por la ayuda que el gobierno solicita al gobierno federal para la recuperación de Puerto Rico tras el embate del huracán María.

“A sus congresistas, particularmente, que cada ciudadano norteamericano que es parte de la diáspora tiene un poder que no tenemos los que residimos aquí, y es que ellos tienen un voto por ese congresista. Que le den una llamada, que le envíen un mensaje, que le digan la importancia de que atiendan el asunto de Puerto Rico”, afirmó el primer ejecutivo tras acudir ayer a la represa del lago La Plata.

“Ya hay mucho apoyo en el Congreso. Yo lo he podido palpar, pero, ciertamente, del apoyo a la acción es el tramo que nos queda. Y lo que estamos solicitando es acción inmediata, acción justa, particularmente a largo plazo. La voz de los puertorriqueños en la diáspora va a ser crucial para poder tener ese resultado”, abundó.

El gobernador solicitó ayer al Congreso estadounidense $4,600 millones de ayuda inicial inmediata (inmediate relief package) para comenzar la restauración de Puerto Rico. Se trata de ayuda de diversos programas y de préstamos de emergencia.

A modo de ejemplo, Rosselló recordó que el gobierno federal le concedió $7,500 millones del Programa de Desarrollo Comunitario (CDBG, por sus siglas en inglés) y acceso a todos los fondos y préstamos federales al estado de Texas para paliar los daños del huracán Harvey.

“Esto ($4,600 millones) no es lo que impactaría el costo (total) y la devastación de este huracán, pero sí sería un capital inicial que se le puede otorgar a Puerto Rico para mitigar lo que sería el impacto económico, el impacto de la emergencia y la operación”, dijo el mandatario en la mañana de ayer, durante su acostumbrado resumen diario para actualizar la situación del país.

“Nosotros visualizamos que el paquete inicial tiene que venir la semana que viene o la próxima, a más tardar”, dijo.

También destacó que trabaja con el Departamento del Tesoro para atender la falta de liquidez del gobierno. El secretario de Hacienda de Puerto Rico, Raúl Maldonado, ha adelantado que, a partir del 1 de noviembre, el gobierno se quedará sin efectivo.

“Nuestros equipos de trabajo se continúan reuniendo para poder tener la actualización y poder entonces establecer las necesidades de liquidez hasta fin de año en Puerto Rico”, afirmó Rosselló.

“Nuestra expectativa es poder solucionar eso lo antes posible, y ya el esfuerzo a largo plazo, el long term recovery, puede ser diciembre, enero, donde podamos tener una cifra más clara y donde se pueda actuar”, dijo el gobernador.

Destacó que su administración todavía evalúa los daños para definir cuánto dinero necesitará Puerto Rico para su recuperación a largo plazo. Recordó que la firma Moody’s ha estimado que la ayuda necesaria puede sobrepasar los $90,000 millones.

“Estamos haciendo la evaluación del daño extenso en Puerto Rico para entonces solicitar un recovery package para Puerto Rico, que sería para la reconstrucción y para poder mitigar un impacto en el futuro”, aclaró Rosselló.

El primer reclamo formal del gobernador por un paquete de ayuda se produjo la semana pasada con la visita a Puerto Rico del presidente Donald Trump, quien no se comprometió con Rosselló.

El primer ejecutivo ha dicho que es imperativo transformar el sistema eléctrico del país, el sistema de salud e invertir en la estructura devastada por el huracán, entre otras prioridades.


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