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Rosselló no descarta recurrir a la Guardia Nacional. (Teresa Canino)

Una reestructuración gubernamental será el preámbulo para la creación del Departamento de Seguridad Pública que agrupará a ocho agencias de gobierno con el fin de que este tema sea atendido de manera holística.

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Todo el componente de seguridad del País (policías, bomberos, emergencias médicas y manejo de emergencias) será adiestrado por una academia especializada, que podría estar a cargo de una organización privada, como una universidad acreditada a través de una alianza público privada.

Estas son dos de las propuestas medulares del candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP), Ricardo Rosselló, en el campo de la seguridad. 

En entrevista con El Nuevo Día, Rosselló precisó que busca combatir “desde su raíz” el problema principal de Puerto Rico en materia de seguridad: el narcotráfico.

“La violencia -producto del narcotráfico- ha cobrado miles de vidas de inocentes. Ese no es el Puerto Rico que queremos. Mi compromiso es con la seguridad del pueblo”, puntualizó para luego desglosar sus propuestas que dan a la tecnología, a la profesionalización del policía y a la estrecha comunicación con las autoridades federales un rol predominante. No descarta penalidades más severas para algunos delitos, aunque aseguró que su plan se distancia de la “Mano dura contra el crimen”  que ideó su padre.

¿Por qué tendrá éxito en una faena que ninguna otra administración -bajo populares y penepés- ha sido exitoso?, cuestionó este diario. 

“Primero, tenemos la reforma de la Policía, es algo que ya comenzó en el 2008, por lo tanto, tiene una trayectoria y unos objetivos a seguir. Segundo, estamos atendiendo de una manera puntual la integración de agencias y estableciendo sistemas de información. Tercero, estamos estableciendo la manera para capacitar a los servidores públicos y cuarto, algo que la pasada administración ha dejado sin efecto, la comunicación con las entidades locales y las federales. Es un sistema integrado para atender la seguridad de Puerto Rico. No solo atender el crimen, el uso de drogas o la venta en el punto de drogas”, detalló. 

Como primer paso, y de ser electo, realizará una cumbre para establecer prioridades y visiones. 

Nueva academia

De inmediato, dijo que pretende que todos los funcionarios de seguridad sean adiestrados por una nueva academia acreditada, que sustituirá al Colegio Universitario de Justicia Criminal y que podría ser administrada por una alianza público privada (APP). Busca que esa nueva academia tenga el potencial para generarle ingresos al País si logra adiestrar a personal del extranjero.   

“La Academia de la Policía se tiene que integrar. No necesariamente desaparecería sino que lo que desaparece es que el gobierno o la Policía lo lleve totalmente a cabo. Lo que vislumbramos es que se cree una  especie de APPconjunto a una academia acreditada. Al ser acreditada, nos permite acceder a fondos federales como ‘Pell Grants’ para los que se van a estar instruyendo, lo que reduce el gasto y la inversión a nivel local. Ahí se adiestraría todo el componente de seguridad”, destacó Rosselló, quien espera con esto ahorros de $16 millones a $20 millones que podrían ser inyectados a otras áreas del País, como los sistemas de retiro.

Rosselló pretende que el policía pueda tener una carrera de 20 a 25 años de servicio y que luego de eso pueda acogerse al retiro. Sin embargo, reconoció que para lograr esto debe dotarse de fondos el Sistema de Retiro de los empleados del Gobierno central y/o darle acceso -tanto a policías y maestros- a cotizar al Seguro Social.

“La idea es que en la medida que te vayas profesionalizando, puedas retirarte de manera digna y trabajar en otras áreas”, destacó. 

La reforma policiaca, acordada por el gobierno estatal con el federal por 10 años, ya contempla un servidor público más profesionalizado. Rosselló dijo que esa reforma tendrá prioridad en  su gobierno.  “Todo va consistente con la reforma así como fomentar el policía de la comunidad. La reforma busca integrar servicios y lograr una policía más efectiva y eficiente”, dijo.

Sostuvo que el policía integrado en la comunidad es crucial para buscar que la gente se sienta segura. “Eso incluye tener espacios recreacionales, que las comunidades  mantengan esos espacios con fiscalización, tener una red para que se comuniquen ante cualquier eventualidad, interconectar las distintas comunidades -particularmente las de alto riesgo- con ellas mismas y con la Policía y con una propuesta que hemos llamado ‘comuni APP’, es básicamente una aplicación de comunicación”, explicó. 

“Nuestro plan es con un enfoque totalmente integral”, reiteró. 

Agregó que con su plan de seguridad no solo contempla el control del tráfico de sustancias controladas, sino que incluye manejo de catástrofes,  colapso económico, pandemias o ataques cibernéticos al gobierno. La predicción, la prevención, la intervención y la rehabilitación son puntos claves para atender la seguridad, dijo. Para ello creará el Departamento de Seguridad Pública.

“Lo que esto conlleva es la integración de ocho agencias a  nivel local que tienen una injerencia sobre la seguridad pública en todas las facetas que hemos discutido para que pueda ser más eficiente e integrada. No sería una agencia sino un ente colaborativo donde cada uno (agencia) tiene su identidad, pero para resolver el problema de seguridad pública tiene que estar integrados y el flujo de información tiene que estar integrado”, dijo, no sin antes aclarar que la creación de este nuevo departamento no redundará en mayores costos para el gobierno porque se fusionarán tareas administrativas de las ocho agencias a agruparse.

Estimó en un 10% la reducción en gastos administrativos producto de la creación del Departamento de Seguridad Pública “que no lo visualizamos como un ahorro fiscal porque se usará como inversión para el departamento”, como por ejemplo, equipo y herramientas para predecir dónde se pueden dar altos niveles de violencia.  

La Policía de Puerto Rico, el Cuerpo de Bomberos, el Negociado de Investigaciones Especiales, la Directoría de Servicios al Conductor, el Centro de Servicios al Conductor, el Sistema de Emergencias 9-1-1 formarán parte de la nueva agencia. El departamento trabajará de la mano del Puerto Rico Innovation Technology, una oficina adscrita a La Fortaleza, que recopilará y conectará toda la información del gobierno. “Eso sí tiene un gasto, pero nosotros  gastamos entre $300 y $400 millones en externalizar contratos de tecnología. Por lo tanto, por qué no usamos parte de ese caudal para, en esencia, crear una oficina”, cuestionó.

 Igualmente, pretende echar mano a organizaciones o sistemas probados en Estados Unidos como el “Crime Stoppers”, una red preventiva de crímenes con  ayuda de la comunidad. También, en esa línea, mencionó los llamados “fusion centers” que de manera coordinada reciben información para lidiar con posibles amenazas a la seguridad.

Cautela con la marihuana

Respecto a la medicalización de la marihuana, un proyecto encaminado por la administración del gobernador Alejandro García Padilla, Rosselló dijo que favorece esa iniciativa. Pero advirtió que el reglamento creado por el Departamento de Salud a esos efectos sufrirá cambios porque, a su juicio, es “laxo”. Precisó que ese reglamento da espacio para que personas que usan la droga de manera recreacional, puedan acceder a la droga.  

 “Me opongo tenazmente al uso recreacional y legal de la marihuana. Y, por lo tanto, para tener esa posición, uno necesita tener unos estándares bien robustos. No permitir que la medicalización se convierta en el uso recreacional”, puntualizó.

“Todo comienza en los controles de poder producir la marihuana.  Ya hay unos estándares bien establecidos de llevar el contaje de la marihuana, hay bar codes, el control de semillas, cuántas producen... debe haber unos estándares bien rigurosos para garantizar que esto no se traspase hacia el uso recreacional y yo no los veo en el proceso que tenemos ahora mismo”, abundó.  

Tampoco Rosselló descartó hacer enmiendas al Código Penal para hacerlo más punitivo contra algunos delitos -como los cibernéticos, el tráfico ilegal de drogas y armas y crímenes contra la mujer y los menores- y a tono con el tipo de plan de seguridad que desea imponer en el País. “Entendemos que se han puesto más laxas algunas de las penalidades. Sería con el objetivo de disuadir una serie de crímenes”, dijo.

¿Mano dura contra el crimen?

De llegar a La Fortaleza, Rosselló dijo que la Oficina del Fiscal Especial Independiente no sería eliminada. 

La Guardia Nacional aportaría a su plan de seguridad, aunque el candidato aseguró que no sería en intervenciones como las que ideó su padre Pedro Rosselló cuando fue gobernador en la década de los 90.

“El objetivo es otro. No lo vemos con el mismo uso. (La Guardia Nacional) puede colaborar con el Departamento de Seguridad Pública para ayudar con su caudal de recursos humanos, tienen expertos en distintas áreas como finanzas, ingenieros, procesos administrativos. Pueden colaborar con eso”, afirmó.   

 Así las cosas, aseguró que su plan se diferencia del elaborado por su padre.  “La realidad es que hay una mano amiga. Como todo plan hay cosas que se pueden parecer, pero hay cosas muy diferentes. En primer lugar, los tiempos son muy diferentes, los retos son muy diferentes. Creo que toda la integración tecnológica es muy diferente y la visión holística. Ciertamente, el objetivo de combatir el crimen está ahí. Pero la realidad es que hay una mano amiga en este esfuerzo y la colaboración comunitaria”, aseveró.


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