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El congresista Raúl Grijalva. (GFR Media)

Washington - Durante toda esta sesión, Raúl Grijalva, elegido por un distrito de Arizona y uno de los más liberales del Congreso, va a estar en el ojo del huracán político de Puerto Rico.

Desde enero, tiene un rol protagónico sobre los asuntos de Puerto Rico, como presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, con jurisdicción primaria sobre el status, la ley Promesa y el sistema energético, entre otras cosas.

Pero, Grijalva, de 71 años, de origen mexicano y presidente emérito del Caucus Progresista del Congreso, no es nuevo en estas lides. Ganó su primera elección al Congreso en noviembre de 2002, frente a otros ocho candidatos, para lo que entonces era un nuevo distrito congresional.

Activista desde sus años de estudiante en la Universidad de Arizona, donde estudió sociología, Grijalva tuvo su primer puesto electivo en la junta escolar de Tucson. Luego fue electo a Junta de Supervisores que gobierna el condado de Pina.

Se ha destacado en el Congreso por su defensa del ambiente, de la conservación de los terrenos federales, la energía con fuentes renovables y las reservas indígenas. En lo posible evita las corbatas.

“No llega a ser congresista escogido de dedo o como heredero político”, dijo el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá, quien era el comisionado residente de Puerto Rico en Washington cuando Grijalva se inició en la Cámara.

En 2015, Grijalva se convirtió en el primer miembro del Congreso en respaldar la precandidatura presidencial del senador independiente Bernie Sanders (Vermont).

El primer tema que colocó este año en la agenda del Comité de Recursos Naturales fue el cambio climático, lo que los republicanos han objetado por entender que está fuera de su jurisdicción.

Para Grijalva, el cambio climático, uno de los asuntos que le enfrenta al portavoz republicano en el comité, Rob Bishop (Utah), abarca “todos los problemas a los que nos enfrentamos”.

Tras las elecciones legislativas de noviembre de 2018, advirtió que las prioridades de su comité con respecto a Puerto Rico son la recuperación de la isla tras el huracán María y examinar el impacto que han tenido las medidas de austeridad, impuestas principalmente por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que controla las decisiones financieras del gobierno.

Ha acentuado esa agenda antes de llegar hoy a la isla, donde encabezará cuatro días de reuniones de su Comité.

En el pasado, Grijalva apoyó los proyectos 2499 (aprobado por la Cámara baja en abril de 2010) y727 (presentado en 2014) presentados por el entonces comisionado residente, Pedro Pierluisi, que impulsaron, respectivamente, un plebiscito de alternativas de status y un proceso de admisión de Puerto Rico como estado 51.

Cuando Pierluisi presentó el proyecto de admisión, tras el plebiscito de 2012, Grijalva indicó que lo coauspiciaba con la idea de echar hacia delante el debate.

Pero, justo después del plebiscito del 11 de junio de 2017, Grijalva advirtió que “con una participación de solo 23% y los otros dos partidos boicoteando”, quedaba en duda el 97% que obtuvo la estadidad en aquella consulta.

La falta de consenso en Puerto Rico en torno a su futuro político es también el argumento del gobierno del presidente Trump, y la presidenta del Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado, la republicana Lisa Murkowski, para descartar encaminar una propuesta de estadidad.

“Me honra contar con su amistad y siempre agradeceré su endoso a los proyectos que radiqué para resolver el problema del status”, dijo Pierluisi, quien estuvo con Grijalva en la Cámara baja entre 2009 y 2016.

Pese a las críticas que Grijalva recibe, particularmente de los estadistas –incluido el gobernador Ricardo Rosselló Nevares y la comisionada Jenniffer González–, Pierluisi confía en que el congresista demócrata “le dará la debida atención” al próximo proyecto proestadidad que la comisionada presente en la Cámara baja.

“El Raúl Grijalva que yo conozco es un fiel defensor de la democracia y esta no es plena bajo nuestro status actual”, agregó Pierluisi, cuyo bufete de abogados, O’Neill y Borges, asesora a la JSF.

Acevedo Vilá no cree que Grijalva pueda sentirse presionado por las protestas de varios sectores políticos o las quejas del gobierno del PNP. “Creo que tiene un cuero duro y va a ser justo con los que piensen diferente a él”, sostuvo Acevedo Vilá, convencido de que Grijalva conoce “cuáles son nuestras divisiones”.


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